miércoles, 24 de julio de 2013

V I S I O N A R I A S. Parte 4. La Visionaria Que Soñaba Con Una Cerilla Y Un Bidón De Gasolina.

Domingo.......
LA VISIONARIA QUE SOÑABA CON UNA CERILLA Y UN BIDÓN DE GASOLINA
Doña Carmen cerró la puerta de su casa apresudaramente. Esta vez había tardado más en realizar sus labores de buena esposa. 
Su marido, oculto tras las paredes en un cubículo de su casa, la había penetrado dos veces como una bestia salvaje.
Al final de la calle se encontraba María Dolores la mano derecha de Doña Carmen. Miraba cómo la visionaria cerraba la puerta con rapidez. Doña Carmen miró hacia donde estaba María Dolores y no pudo evitar llevarse una sorpresa.
María Dolores tenía en su mirada en ese momento algo especial, pensó Doña Carmen. 
Sin duda el rumor ya se había expandido como el ébola en las selvas amazónicas. La abuela que había sido interrogada por aquella dama sofisticada y parlanchina a la que sus amigas las putas de babilonia llamaban Margarita, se había ido de la lengua algo más de lo necesario.
- Ha tardado usted hoy más de lo normal Doña Carmen.- Dijo María Dolores en un tono serio.
- La Virgen tiene nuevos planes para nosotras hermana María. El Juicio a la zorras de Belcebú debe dar comienzo inmediatamente.- Contestó Doña Carmen sin ápice de remordimientos en su rostro. Con una frialdad a las que las visionarias estaban acostumbradas. 
Por nada del mundo podría permitirse el lujo de que alguna de su súbditas devotas la mirasen con recelo, y María Dolores lo había hecho. Algo había sucedido fuera de su presencia, pensó Doña Carmen. Y lo que hubiera sucedido estaba claro que no había sido bueno.
Ambas visionrias se dirigíeron hacia la plaza mayor del pueblo. Doña Carmen portaba en una mano una caja de cerillas y en la otra un pequeño bidón de gasolina.
Al girar la esquina de la plaza mayor se pudo oír cierta algarabía y la voz incondunfible de aquella maldita zorra cotorra de la ciudad, la zorra parlanchina.
Margarita aún maniatada contaba a voz en grito lo que pensaba que estaba sucediendo a el resto de la comunidad. Nosotras intentamos detenerla pero Margarita me aseguró que era la primera vez en su vida que estaba segura de algo y que haría todo lo posible por sacarnos de aquel atolladero.
- Si señoras. Como lo están oyendo. Su líder, la gran Visionaria Doña Carmen oculta a su esposo en casa. Por eso todos los días se retira de vuestra presencia justo a las dos en punto. ¿Y saben por qué?.- Les preguntó a todas la visionarias que la miraban en silencio. El tono de su voz y la convicción de Margarita había hecho enmudecer a las congregadas.
- ¿Que es lo que hacían ustedes a las dos en punto del medio día todos los días del año festivos incluidos?.- Pregunto Margarita a las visionarias que permanecían por primera vez en silencio. Parecía que la pregunta había hecho mella en los pensamientos de todas la mujeres del pueblo. Comenzaron a mirarse las unas a las otras con un ápice de inseguridad. Sabían a lo que aquella parlanchina de ciudad se quería referir. 
La anciana Casilda que había sido interrogada con anterioridad por Margarita, contestó por todas ellas:
- Poner la mesa a nuestros maridos.
El sonido de la exclamación corrió a lo largo de la plaza mayor en un constante e inalterable, OOOhhhhhh !!!.

LA ÚLTIMA APARICIÓN DE LA VIRGEN MARÍA
- ¿Qué es lo que sucede aquí?.- Preguntó Doña Carmen con toda su autoridad.- ¿Qué clase de blasfemia vierte esa boca putrefacta contra mi persona, contra la Gran Visionaria?. He estado hablando con la Virgen María como todos los días a las dos en punto de la tarde. Fue así como me lo pidió el primer día que se me apareció en el árbol sagrado. Tenemos una nueva misión, sino la cumplimos, nuestras hijas deberán acompañar al más allá junto con sus padres y hermanos y dar explicaciones ante el altísimo por nuestros pecados.
La pequeña rebelión que se había formado en un instante desapareció por completo. Las mujeres visionarias tomaron de sus manos a las pocas niñas que quedaban en el pueblo.
- Nuestras hijas no.- Comentó una de ellas casi a modo de suplica. Hágase la voluntad de la Santísima Virgen Del Árbol Sagrado.
Todas bajaron la cabeza. Harían lo que fuese necesario para salvar las vidas de la niñas del pueblo. 
Doña Carmen sonrió casi inapreciablemente. Su poder ante todas estaba todavía en pleno auge. La seguirían hasta la muerte como ya lo hicieron una vez. Aquellas mal nacidas de la ciudad no acabarían con su poder en la congregación. Ella era la elegida por la Virgen María para redimir el pecado en aquel pueblo, así había sido y así sería por siempre.
- Hay que quemarlas inmediatamente.- Alzó el bidón de gasolina y las cerillas.- Esa ha sido la palabra de la Virgen María. Doña Carmen se encontraba frente a nosotras en primera linea. El olor a gasolina nos llegó a todas.
Rita P lloraba desconsoladamente. No estaba dispuesta a morir churrascada como un filete en una cocina de tercera. Sacó un pañuelo del bolso y secó sus lágrimas.
- !Mamá, estas desatada¡.- Exclamó Mary Joe.
- Si hace un tiempo que ya lo estaba pero no dije nada por acompañaros en el suplicio. Se me hacia feo estar más a gusto que vosotras doloridas por las cuerdas.
- !Estas loca¡.- Exclamó Agatha Klein.- Corre, Corre hacia el campamento.
Rita P nos miró a todas un poco asustada. Ella, ella que nunca había hecho nada importante en la vida excepto comprar grandes trajes de Dior, era la responsable de nuestra salvación.
Bajó rauda la escalinata del patíbulo. No supo donde dirigirse. Algunas visionarias ya se habían dado cuenta.
- Mamá corre todo lo más fuerte que puedas.- Dijo su hija Mary Joe.- Si corres rápido te aseguro que papá se quedará impotente y ya no podrá follarse a esa rubia guarra de veinte años.
Rita P miró a su hija. Todo sucedió en un segundo. La idea de correr rápido y la recompensa por hacerlo si era cierto lo que decía su hija Mary Joe era completamente divina. Su marido impotente, jajajajajaaajaaaa. Comenzó a correr hacia el campamento como una loca.
- !Maldita sea¡.- Grito Doña Carmen con la cara completamente desencajada llena de ira.- !Maribel, Lucía, Alice¡. Ir tras ella y capturarla inmediatamente.- Doña Carmen había elegido a las visionarias más jóvenes y atléticas de la congregación. Aquella bruja no podía escapar y contar su secreto al resto del mundo. Su poder se vio alterado por unos momentos y esa sensación no le gustó nada.
Tal fue la sorpresa de La Duquesa Del Pepinilo Siempre Tieso Martinez De Espumosa Batida de los Batida de toda la vida cuando pudo ver a Alice Bill introducida entre aquella secta, que no pudo contener la risa de satisfacción, así que como una loca comenzó a reír.
- !Pero bueno. Y a esta que le pasa¡. ¿Como se puede reír usted con el cuadro que tenemos?. !Que nos van a quemar vivas¡. Por Dios mujer un poco de decoro.- Margarita estaba indignada.
-Mujer, serán los nervios.- Contesté extrañandome muchísimo la reacción de mi abuela.

Aquella mañana el cielo seguía encapotado, gris, triste. El ambiente era como sacado de una mala novela de Stephen King.
Doña Carmen se dio la vuelta mirando a todas su seguidoras devotas.
- La Virgen dice: Quemar a las brujas.
Todas se arrodillaron y contestaron al mismo tiempo.
- La Virgen dice: quemar a las brujas.
- La Virgen dice que, recemos hasta que sus huesos sean cenizas.- Gritó Doña Carmen.
Todas contestaron los mismo a modo de oración.
Doña carmen se giró y miro a aquella malditas hijas de puta que habían alterado sus vidas. Estaban a punto de morir. Alzó el bidón de gasolina y la caja de cerillas.
- ¿Preparadas para la quema?.- Y  vertió la gasolina sobre los troncos de madera que habían bajo el patíbulo, prendió fuego a una cerilla y....
En ese mismo instante un rayo de sol se proyectó sobre la bellísima cara de Agatha. La anciana Casilda gritó:
- !Alto¡. !Es la Virgen María¡.- 
Todas levantaron la cabeza para observar que el cielo estaba encapotado, pero un rayo potente de luz atravesaba las nubes y se proyectaba sobre la cara angelical de Agatha Klein.
Aghata supo lo que hacer en tan solo unos instantes. Era algo absurdo pero tenía que intentarlo. Mientras se esforzaba en desatar las ataduras.
La locura de aquellas mujeres las habían llevado a pensar que ella era la Virgen María, debido al rayo de luz y sin duda a su aspecto angelical.
- Miradme todas.- Alzó la voz Aghata.- La gloria os mira a vosotras hermanas. Miren mi cara que es la madre de Jesús.- Aghata hablaba palabras que le recordaban al convento y su tiempo pasado en el.
Doña Carmen asistía perpleja a lo que se podría decir que era una revolución divina. Esa extraña y agria sensación de perder las riendas del poder se apoderó de ella nuevamente.
- Aquí tenéis ante vosotras a vuestra Virgen Del Árbol Sagrado. Que os pide desde el corazón que os arrodilléis ante mi.
Todas asombradas, petrificadas, alucinadas pues era la primera vez que ellas también podían ver a la Virgen Del Árbol sagrado por primera vez. Ya no solo Doña Carmen era la única visionaria. En los pensamientos de todas estaba la hipótesis de Margarita, la parlanchina, de que Doña Carmen tenía a su marido en casa. ¿Sería posible tal aberración despues de lo que Doña Carmen les mando hacer con sus propios maridos e hijos?.
Todas se arrodillaron a las ordenes de Agatha Klein que confirió a sus palabras el tono sagrado del que era conocedora pues casi santa la nombraron.
- La Virgen María dice que os deis la vuelta y dejar de mirarme.- Aghata Klein ya estaba desatada. Mientras continuaba dando ordenes a las mujeres enlutadas ayudandonos al resto a ser liberadas. Solo Doña Carmen asistía a aquella locura. Mirándonos con rabia sin saber qué hacer.
- No le hagáis caso. Es la zorra de Satanás que con sus palabras os embriaga el alma.- La voz de Doña Carmen denotaba cierto temblor
Nadie le hizo caso.
- La Virgen María aquí ante vosotras.- La mujeres no podían ver el patíbulo solo oír la voz de aquella Virgen tan hermosa y guapa.- Os dice que Doña Carmen os ha mentido. No ha dicho la verdad sobre mis ordenes para con la tierra, para con esta población, para con vosotras. 
Una vez liberadas todas fuimos bajando rápidamente del patíbulo y escapamos de la plaza mayor a toda prisa. Solo Agatha Klein continuó subida en el patíbulo, iba a vengarse.
- Doña Carmen tiene algo oculto. La mentira se a apoderado de ella. Lucifer la a conquistado y vosotras habéis pagado por sus pecados. Marchad todas a su casa y sacad a la luz la gran mentira.

LA CARRERA DEL CORDERO
Rita P dejó de correr como una loca a menos de un kilómetro de distancia del campamento base. Sabía que la estaban persiguiendo. 
Se ocultó tras unos matorrales no sin antes sacar de su bolso la última botella de vodka y pegarle un largo trago.
- Ahhh lo necesitaba.
Escucho un ruido. Las visionarias que la perseguían estaba frente a ella pero ellas no podían verla pues los altos matorrales la ocultaban de toda visión.
La tres mujeres enlutadas se pararon jadeando por el esfuerzo. Aquella loca borracha había corrido como el mismo diablo. ¿Donde estaba?.
- Parece que ha desaparecido. Debemos continuar hacia el campamento donde las encontramos. Es el único lugar donde puede haber ido.- Dijo Maribel.
Alice Bill incorporó el cuerpo con un gesto de cansancio en su cara.
- Maribel, ven tras aquellos arbustos. Tenemos que hablar. Sé donde puede estar esa loca borracha puta infecta de babilonia.
Maribel siguió a Alice tras unos matorrales. Alice la miró fijamente. Extendió sus brazos hacia el cuello y con un giro rápido e inapreciable le retorció el cuello a Maribel, cayendo muerta en el acto.
- ¿Que ha sido ese golpe?.- Preguntó Lucia la tercera enlutada que había sido mandada por Doña Carmen para capturar a la mujer borracha vestida de marca.
Alice salió detrás del matorral dejando en el suelo el cuerpo muerto de Maribel. 
- Se donde se encuentra esa zorra.- Dijo Alice sin dejar de acercarse a Lucía.
- Entonces vayamos rápido tras ella.
Antes de que Lucía se diera cuenta, Alice le agarro el cuello y lo retorció como la mejor de las guerrilleras de elite.
Rita P pudo verlo todo y por muy achispada que estuviese, aquello no tenia la menor explicación posible. Sin duda todas, todas eran unas brujas locas.
- Señorita Rita P. Salga. Sé que está ahí.
- Ja !!!.- Se le escapó a Rita P. Una vez descubierta continuó.- Cualquiera sale viendo lo que he visto.
Las ramas de los arbustos se abrieron. De repente ante Rita P se encontraba Alice Bill. Rita gritó todo lo fuerte que pudo imaginando las vértebras de su delicado cuello de cisne que tantas perlas había lucido, retorcidas. 
No soportó el terror y entre el alcohol y el miedo, mala combinación, se desmayó.
Alice la tomo en brazos. Era una joven atlética y fibrada con fuerza suficiente para portar con un cuerpo de anoréxica como el de Rita P. La tomó en brazos y se dirigió al campamento todo lo más rápido que pudo.
Cuando llegó al lugar dejo el cuerpo semiinconsciente dentro del Hummer de Boris Porquicia y regresó hacia el pueblo donde sin duda haría mucha más falta que allí.
En la casa que Doña Carmen le había adjudicado, ya que era nueva en la congregación. Alice tenía oculto bajo el suelo de esa casucha todas las armas que necesitaba.

LA VERDAD OS HARÁ LIBRES
Todas la mujeres se dirigieron a la casa de Doña Carmen. Las supuestas brujas putas de babilonia ya habían escapado sin que la visionaria pudiera hacer nada ya que había perdido todo su poder sobre su congregación por más que gritase, explicase o amenazase con el castigo divino. A las enlutadas se les había caído la venda de los ojos, del alma.
Ante la puerta de Doña Carmen todas esperaban la verdad que las hiciera libres. 
La anciana Casilda salió de la casa llorando. Cayó de rodillas en el mismo quicio de la puerta. Miraba al cielo y lloraba desconsolada. Gritaba el nombre de Pedro su esposo pidiéndole perdón. Todas se temían lo peor.
De la casa salió una chica asustada. Vestía arapos y estaba muy sucia además de apestar a humanida. Se tapó los ojos pues el sol le molestaba. El día nublado había dado paso aun día radiante, sin duda hecho este producido por la autentica Virgen María que todas habían visto sobre el patíbulo. ¿Quien era esa muchacha que salia de casa de Dona Carmen?. Nadie de las allí presentes la conocía.
Tras la chica salio Calixto el marido de Doña Carmen vestido con un traje gris impoluto. Peinado, afeitado y perfumado. La vergüenza asomó a sus ojos que no pudo ocultar tras aquel aspecto de pulcritud. Las mujeres lo tomaron y amordazaron fuertemente llevándolo a él y a la chica desconocida hacia la plaza. Quizás al fin de al cabo la hoguera no se iba a desperdiciar.

ARMAS DE MUJER
Doña Carmen había sido durante toda su vida una mujer sumisa. Sumisa con su padre, sumisa con sus hermanos, sumisa con su marido. 
Su vida había sido una carrera a la soledad de la feminidad sin poder expresar los sentimientos de mujer que le ardían por dentro bajo el yugo del hombre.
Doña Carmen había recibido constantes abusos sexuales por parte de su padre y hermanos. Aquel sufrimiento la marcó de por vida y suplicó frente a la imagen de una Virgen que tenían en casa, juro vengarse del ser humano. Vengarse del diablo, vengarse del hombre.
Una vez muerto su padre y muertos sus hermanos de una extraña y repentina enfermedad. Doña Carmen tomó fuerza y barajó a su marido con las mejores armas de mujer, el sexo. 
De la noche a la mañana pasó de ser una mujer con miedo y sin poder a sentir el poder por todo su cuerpo. Incluso su mente le pedía más poder, más sabiduría. Le gustaba someter a los demás a su antojo y capricho y lo consiguió con el fervor de la religión. 
Se invento que había visto a la Virgen María suspendida flotando en una nube en el viejo árbol que había en la entra del pueblo. Engañó con tremendas argucias de arpía a todas las mujeres del pueblo por su sana incultura. Ahora todos, los padres, hijos y maridos pagarían por sus pecados. 

Las enlutadas aparecieron todas en la plaza con su marido amordazado y la chica que Doña Carmen había secuestrado hacia unos meses para satisfacer su deseo. Quería ver la sumisión de una mujer como ella la había pasado, le reconfortaba ver a la chica tan sumisa y asustada como ella lo había estado.

ZORN. EQUIPO DE INVESTIGACIÓN.
Rita P se despertó en la limusina Hummer de Boris Porquicia. Le dolía muchísimo la cabeza. El vodka se había agotado por completo. 
Se levantó y tomo un par de aspirinas. En ese instante sonó un móvil de última generación. De hecho nunca había visto uno igual en el mercado y eso que ella era de llevar siempre lo último en tecnología móvil de marca.
Rita P pudo oír una voz que salía del móvil.
- Hola. ¿Hay alguien ahí?.- Preguntó una voz de mujer.- Alice Bill nos ha informado de la situación en la que se han visto involucradas. Hola!!!!. Señora Rita P¡¡¡¡¡¡. Se encuentra usted ahí. Si es así por favor conteste. 
Mónica Beretta y el escuadrón de Zorn estaba a unos kilómetros de nuestro campamento base de fin de semana de campo country.
El móvil que alguien dejó olvidado a propósito mandando señales. Había llevado al escuadro de la muerte de ZORN INVESTIGACIONES hasta aquel lugar alejado de la mano de Dios.
Mónica Beretta continuaba hablando.
- Señora Rita P. ¿Tienen algún problema?.
Rita P tomó el teléfono móvil. !Dios Santo, era un IPhone 6¡. 
Y contestó a aquella voz:
- Si. Tenemos un problema. Nos hemos quedado sin vodka y pintauñas.

Continuará........





EN HOMENAJE A LOS FALLECIDOS POR EL ACCIDENTE FERROVIARIO DE SANTIAGO DE COMPOSTELA. 

viernes, 12 de julio de 2013

V I S I O N A R I A S. Parte 3. EL DERRUMBAMIENTO DEL AMOR.

Sábado.........

SECUESTRADAS HACIA UN DESTINO INCIERTO Y ABSURDO
No daba crédito a lo que nos estaba pasando. Por mucho que intentase analizar la situación era imposible llegar a una conclusión moderadamente realista. Era algo absurdo. Caminábamos amordazadas por un pequeño sendero hacia un supuesto pueblo de donde procedían aquellas señoras enlutadas y visionarias de la Virgen María.
El cielo estaba cubierto por nubes grises. El día había comenzado soleado pero parecía que a cada paso que dábamos a nuestro destino el cielo se oscurecía. 
La mujeres nos llevaban en el centro de la procesión, mientras entonaban cánticos religiosos a modo de oraciones pidiendo por la salvación de nuestras almas.
Margarita Rotenberger me dijo al oído algo en lo que ninguna de nosotras había reparado.
- ¿Alguien lleva el móvil en el bolso?.- Dijo Margarita.
El resto pudimos oírla pero todas asentimos con un no rotundo. ¿Cómo podíamos haber olvidado los móviles en el campamento?. Un error imperdonable. Pensé.
- Es igual Macarena.- dijo Rita P como si me hubiera leído el pensamiento.- Traté de llamar unos minutos antes de todo lo sucedido a mi asistenta Josefina y el móvil estaba completamente sin cobertura.
- ¿Pero qué será lo que quieren de nosotras estas fanáticas religiosas?.- Pregunto La Duquesa intrigada.
- Abuela no tengo la remota idea. Pero no me gusta nada este fanatismo ciego e irracional. Pueden hacernos cualquier cosa. De hecho estamos aquí amordazadas y secuestradas.- Contesté a mi abuela.- Imagina donde pueden llegar.

Doña Carmen la visionaria mayor habló después de un tiempo en silencio.
- Ya estamos en el pueblo a salvo de las mentiras de Lucifer.- Manifestó Doña Carmen.
El pueblo parecía bombardeado, sacado de  una mala copia de una película de la guerra civil Española. No había cables de luz, parecía que vivían en otra época.
- Llevarlas a la plaza mayor. Atarlas al estrado. Cada una a una columna de madera. Pronto comezaremos el juicio.- María Dolores, la que parecía ser la mano derecha de la gran visionaria nos llevó hacia una especie de púlpito con siete postes de madera.
- !Juicio¡. Exclamó Margarita.- Pero chica no hemos llamado a nuestros abogados. Tenemos derecho a un abogado. Lo sé perfectamente porque una vez fui detenida por un error garrafal. Me confundieron con una putita que ronroneaba con un famoso político. La susodicha había robado dos pitilleras de oro, un Dupont y cinco relojes Rolex en el hotel donde se encontraba con su amante, el famoso político, ¿Eso creo que ya lo he dicho?. En fin que me confundieron y pasé unas horas en comisaria. Yo por supuesto le "arreé" dos bofetadas al isnpector por confundirme con una prostituta de tres al cuarto. (¿Pero acaso no ha visto usted mi porte, mi caché, mi saber estar, mi Versace?). Total que allí me enteré que tenia derecho a un abogado.
- Hacer callar a la zorra mas loca de todas.- Dijo Doña Carmen.
Las enlutadas tomaron a Margarita y la subieron al estrado. La amordazaron a un madero y le taparon la boca con un pañuelo de ribeteados a ganchillo.
- ¿Donde están los hombres?- Preguntó mi abuela la Duquesa Del Pepinillo.
- !Hombres¡.- Exclamó Doña Carmen al tiempo de escupir al suelo.

EL DERRUMBAMIENTO DEL AMOR
La historia que escuchamos a continuación mientras nuestras manos y pies estaban ya atados al poste de madera sobre una plataforma, recordando  los ejecutados en la horca en el cine de western, nos pareció alucinante.
Otra mujer enlutada de aspecto tenebroso y de tez pálida como la muerte, ojeras y una expresión triste en su rostro se hizo abrir camino de entre toda la multitud de las fanáticas religiosas que se encontraban en la plaza del pueblo. Su nombre era Dulce Nombre De María. Parecía ser otra de las visionarias con más poder dentro de aquella secta. Doña Carmen con un gesto de cabeza afirmativo, dejó a Dulce Nombre De maría que lo explicase todo.
- No hay nada que ocultar. La Virgen María así lo quiso. Estamos respaldadas por lo.....Divino.- Dijo Doña Carmen a Dulce Nombre De María ya que la misma miraba a la visionaria superior para recibir su permiso de toma de palabra.. 
Comenzó con la historia.
- Aquí no hay hombres. Hace ya una década que no hay hombres. Los hombres llevan en la sangre el pecado de la lujuria infectados por Satanás. Hace ya una década que todos los hombres del pueblo, niños varones incluidos desaparecieron de nuestras vidas.- Algunas mujeres enlutadas comenzaron a llorar y rezar a la Virgen María fervorosamente, noté en ellas un atisbo de culpabilidad por muy mucho que rezaran a su Virgen Santísima. Dulce Nombre De María continuó con su narración.
- Liberadas del macho cabrío cumplíamos con la voluntad y la palabra de la Virgen Del Árbol Sagrado que se le presentó a Doña Carmen, nuestra salvadora de almas.
- !Maaaaattaaaouron aa lous hooouuuuumbres¡.- Exclamo Margarita bajo la mordaza que tenia en la boca. No se le pudo entender bien así que la escupió pues no la habían amordazado lo suficientemente fuerte como para parar a Margarita en su incontinencia verbal.
- He dicho que si ¿mataron a todos los hombres y niños del pueblo?.- Repitió la pregunta Margarita. Esta mujer nos iba a poner en un serio compromiso si no dejaba de actuar con su locura característica de insensatez continua.
- Ellos eran el pecado.- Esta vez la que habló fue Doña Carmen.- La Santísima Virgen del Árbol Sagrado me dio la orden inmediata de ejecutar a todo varón, hombre o niño para erradicar de nuestra comunidad a satanás.
- Y ¿Cómo los mataron?.- Preguntó Mary Joe en su atrevimiento y espontaneidad juvenil. (No olvidemos que hace tan solo un par de meses era una Gotika redomada y el regustillo por lo macabro aún no lo había perdido). Agatha Klein se encontraba en el centro de nosotras, a su derecha Mary Joe. Miró a esta y le recriminó su pregunta a aquel grupo de locas. Era todo un desafío seguir razonando con aquellas visionarias pues nuestra posición era francamente mala, debió pensar Agatha Klein al igual que yo. 
Bajo nosotras se amontonaba trozos de maderos grandes, follaje y ramas de arbustos. Nos iban a quemar vivas y las chicas no paraban de hacer preguntas que ya nada importaban. Ahora lo necesario era poder escapar de allí, pero sinceramente yo no tenía la remota idea de como hacerlo, y del resto de la "chupi pandi" ni os cuento. Solo confiaba en la sensatez de Agatha Klein.
Una de las mujeres enlutadas que se encontraba en la plaza y sin permiso de Doña Carmen continuó con la historia.
- Algunas envenenamos a nuestros maridos e hijos. El acto que cometimos lo llamamos el "Derrumbamiento del Amor". Yo lo hice así para que sufrieran menos. Otras los descuartizaron con un hacha a trocitos muy pequeños y lo enterraron a la salida del pueblo lejos de campo santo ya que eran el mal personificado y en campo santo no hay cabida para los esbirros de Lucifer.- Esta mujer miró a unas cuantas visionarias con cierta rabia en sus ojos.- Otras los castraron con un cuchillo oxidado de caza, a los pocos días murieron entre terribles sufrimientos. Otras los emparedaron tras los muros de sus casas, durante un mes todas las noche podíamos oír sus gritos de agonía.
- Basta ya Petronila.- Grito Doña Carmen.- Retirarla pues sin duda está cansada y no sabe muy bien lo que dice. Llévenla a la iglesia y que rece todo el día hasta mañana al amanecer.- !Cómo insinua que el acto del derrumbamiento del amor fue un error¡. Como si hubiera maldad en ello, cuando fue todo pura gracia divina de los designios de..............
- La Santísima Virgen María.- Contestó mi abuela La Duquesa Del Pepinillo antes de que lo hiciese Doña Carmen. Era sin duda un reto que lanzaba mi abuela de 80 años, una dama de alta sociedad con un pasado misterioso y con un valor extraordinario para salir de situaciones peligrosas, sin poder dar crédito a todo lo que estaba escuchando. Un reto lanzado a Doña Carmen demostrándole que ella no tenía miedo a aquel grupo de fanáticas religiosas.
De repente Rita P grito sollozando:
- "Ahhhh vamos a morir. ¿Alguien tiene vodka?. Quiero anestesiarme para no sentir dolor.
- Querida Rita P. Te aseguro que ya estas lo suficientemente borracha como para no sentir ni pizca de dolor.- Contesto Boris Porquicia.
- Maricón.- Contesto Rita P pero esta vez sin apenas énfasis ni fuerzas. Ya le daba igual todo, la cosa pntaba fatal.
- Rita P. Tu homofobia me esta comenzando a tocar los huevos.- Le recriminó Boris Porquicia.- Chica haz como yo. Manten el tipo y la elegancia hasta el final. Yo soy toda una dama.- Terminó la frase Boris levantando mucho la cabeza en señal de valentía y allí la valentía no nos servía de nada. Necesitábamos un plan, ¿pero cual?.
- Al Maricón no se le quemará en la hoguera. Será castrado y emparedado.- Contestó Doña Carmen para manifestar y dejar bien claro quien es la que mandaba allí. Obviamente Boris Porquicia comenzó a gritar sino más alto y con mas fuerza que Rita P.
Eran las dos en punto de la tarde. Pude saberlo pues hice un giro brusco y doloroso debido a verme amordazada para ver mi Rolex de oro macizo.
Por una calle que terminaba en la plaza central del pueblo se acercaba un carro con cinco enlutadas, las mismas que habían llevado a Petronila para que cumpliese la penitencia que había impuesto Doña Carmen, rezar todo un día de rodillas hasta el amanecer por haber dejado sembrar la duda de sus actos con el exterminio del hombre en aquel pueblo según designios y mandatos divinos.
Lo más extraño de todo es que Doña Carmen se subió al carro alegando que eran las dos en punto de la tarde y que como siempre debía regresar a casa para entablar conversación directa con la Santísima. 
Las enlutadas sabían que todos los días a las dos en punto de la tarde, Doña Carmen estuviese donde estuviese regresaba a casa para ponerse en contacto con santos, vírgenes y ángeles celestiales.
- Regresaré dentro de una hora o quizás hora y media.- Dijo Doña Carmen al resto de mujeres que a modo de soldados guardianes nos custodiaban.- Tener especial cuidado con la mujer anciana y con la borracha y la parlanchina y la chica joven y de la chica mas guapa del grupo, en fin tener especial cuidado con todas. No son trigo limpio: "Su aspecto os hará confiar de su maldad". Dijo San Nicolás De Alporchoa cuando en uno de sus encuentros con el altísimo se lo comunicó a modo de aviso constante, pues la maldad tiene múltiples disfraces.
Subió al carro y desapareció al final de una calle estrecha. Las enlutadas guardaron silencio. Solo se limitaban a observarnos y cuchichear sobre nuestras vestimentas. Y es que ver un Yves Sant Laurent, o un versace en beig colonial modelo "campo fashion silvestre country" para ellas debería ser lo más de lo más.

Margarita Rotenberber llamó la atención de una anciana enlutada que se encontraba cerca del patíbulo con la mirada perdida en tiempos mejores.
- Señora. Señora. ¿Es normal que Doña Carmen se retire a su casa a las dos del medio día?.
La anciana levantó la cabeza y con su mirada repleta de tristeza miró a Margarita. Pensó por un momento en lucir ella misma aquellos vestidos que llevaban las señoras. Seria bonito sin duda.
- Si. Doña Carmen se retira a su casa siempre a las dos del medio día en punto y vuelve a reunirse con nosotras en la iglesia una hora depués. Siempre, aunque llueva o nieve. Haga frío o calor.
- ¿Y que es lo que hace en casa durante esa hora?.- Continuó margarita con su pequeño y hasta ahora no descubierto interrogatorio.
- Se pone en contacto con La Santísima Virgen María, ángeles y santos. Creemos que incluso Jesús le entrega misiones que realizar aquí en la tierra.
- !Misiones en la tierra¡. Mandados por Jesús o La Virgen María. ¿Misiones como la de matar a vuestros maridos e hijos varones?.- Margarita recordaba el interrogatorio que nos realizaron en Guantánamo y aplicó presión a su pregunta.
- Eso fue un tremendo error.- Confeso la anciana.
- !Casilda¡.- Llamó la atención otra enlutada que se dio cuenta que la anciana Casilda estaba siendo interrogada por una de las zorras de babilonia.- Ven aquí inmediatamente.- Le ordenó con rabia.
La anciana se retiró y dejó a Margarita con un cierto regusto a victoria. Ese cutis que lucía Doña Carmen no era obra y arte de la Virgen María. Era obra de algo más natural para el ser humano. Ella misma estaba harta de comprobar los efectos que producía tal acto en el cutis. Y por lo poco que sabia, allí en aquel pueblo perdido de la Mancha, no había centros de estética.

DUDAS RAZONABLES. LOS CHICOS DEL MAÍZ.
Margarita Rotenberge que antes de salir corriendo hacia el árbol sagrado para ver lo que sucedía con las chicas y aquellas mujeres enlutadas. Se había cambiado de vestido pasando del aburrido para ella beig colonial Yves sant Laurent a un Armani negro con bolso de Prada y sus inseparables gafas de sol Valentino.
- Esto no es normal Macarena.- Dijo Margarita gesticulando con la cabeza varias veces con un...... no.- Nada normal Macarena.- Seguía gesticulando con un movimiento de negación.- Que no es Normal Macarena.- Parecía que le había tomado el gusto pues no paraba de negar con la cabeza de izquierda a derecha.- No, No es normal.
- !Pero me quieres decir que es lo que no es normal¡.- Alcé la voz pues me faltaba poco para sacar fuerzas de donde pudiera y abofetear a aquella loca que nos había metido en todo aquel lío.
- Esa Doña Carmen me parece sospechosa.- comento Margarita en voz baja para que solo yo pudiera escucharla.
- !Margarita por Dios eso está claro¡. !Esa es sospechosa de nacimiento¡. !Esa mujer está loca¡. Esto es una secta religiosa tipo "Los Chicos Del Maíz". ¿Y tu te das cuenta ahora que la visionaria es sospechosa?. Margarita de verdad tengo en alta estima tu amistad pues bien se que darías tu vida por una de nosotras. Pero algunas veces te abofetearia hasta la muerte.- Le conteste. La primera vez que lo hice con toda la sinceridad del mundo.
- Macarena. Tú no sabes nada de la vida. Estas en tu palacete rodeada de algodones.
- Eso ya me lo has dicho como un millar de veces.
- Macarena, tú no tienes ese sexto sentido de mujer de mundo que se a ganado su fortuna a base de falsedad, hipocresía y tragar muchos penes ganchudos, pequeños y feísimos a cambio de una buena cuenta bancaria. Esa Doña Carmen oculta algo y yo sé que es lo que oculta.
- Me niego a creer una solo más de tus hipótesis.- Contesté.
- Macarena. Doña Carmen oculta algo. Algo que está prohibido en el pueblo.
- Aquí está todo prohibido cariño. !Están locas¡.
- Te puedo hacer una pregunta.- Me dijo Margarita que ya comenzar a hartarme con tanto misterio y fue de repente cuando pensé que si Margarita Rotenberger De Stradivarius De Todos Los Santos por una vez en su vida, esta hablando en serio, debería ser algo francamente interesante de escuchar.
- Si, dime.
- ¿Que es lo que hace una mujer de "pueblo pueblo", campo, country de toda la vida a las dos en punto del medio día con fiel devoción?.- Esa fue su pregunta. Yo esperaba otra cosa. Con sinceridad y en el fondo de mi corazón esperaba el plan que nos hacia falta para escapar, !pero cómo iba a ser posible que Margarita lo tuviese¡, había sido una ilusa al pensarlo.
- No tengo idea cariño.- Contesté.
- Pues poner la mesa a su marido.- Contestó sonriendo malévolamente y arqueando las cejas repetidas veces como diciendo: He dado en el clavo.

SEÑALES
- Mientras en el campamento base. Los últimos modelos de tecnología punta en telefonía móvil de La Duquesa Del Pepinillo sonaban y emitían señales de localización.
Los ordenadores comenzaron a localizar el número móvil con un programa de ultima tecnología traído de Estados Unidos. Mónica Beretta, vestida de un riguroso negro. Su melena rubia rizada brillaba bajo la luz del fluorescente de la oficina. Llevaba un traje parecido al neopreno, con botas de tacón hasta la rodilla que estilizaban la figura, miraba la pantalla del ordenador a la espera del punto esacto de localización. 
Mila Jorovovich, la ama de llaves y confidente de Macarena Govanntes, tambien vestida con un ajustadísimo mono negro, miraba la pantalla del ordenador. Si tenían suerte podría localizar a la señora Zorrilla Navarro.

EL SECRETO MEJOR GUARDADO
Doña Carmen llegó a su casa. Abrió la puerta una vez segura de que estaba completamente sola en la calle. Giro la llave y entró en la casa. Todo estaba en penumbras. Abrió una ventana que daba al patio trasero. La luz mortecina de aquel día nuboso entró timidamente inundando lo que era el comedor.
Doña Carmen retiró con suavidad un armario. Tras él habia un pequeño zulo de donde salió un olor rancio a suciedad, comida en descomposicion, orines y heces. 
Encendió una luz que apenas podía iluminar la estancia.
- Zorra. ¿Te arrepientes de tus pecados?.- Preguntó Doña Carmen como lo había estado haciendo desde hacía unos meses.
La joven la miró asustada. No podía gesticular palabra, solo lloró, como siempre que veía a aquella señora.
- !Ah¡.- Exclamo con rabia.- Te pudriras en el infierno.- Después de escupir en el suelo y persignarse tres veces con una velocidad pasmosa cerró el armario dejando la habitación completamenta camuflada tras de el.
En una media hora preparó una suculenta comida. Un potaje de garbanzos con mucha consistencia con chorizos y morcillas. 
Se dirigió hacia otro armario donde se encuntraba exhivida la mejor bajilla de la casa. Giró un resorte del armario y este se deslizo hacia la derecha dejando ver otra habitación tras el. Esta vez la habitación no era en absoluto un zulo, sino una dormitorio perfectamente amueblado con todo lo necesario para sobrevivir.
La luz del interior de aquella habitación estaba encendida. Esta vez olía a jabon, colonia y tabaco.
- Buenas tardes Casimiro.- Dijo Doña Carmen a su esposo.
- Buenas tardes querida.- Contesto el esposo de Doña Carmen levantandose de la cama. Llevaba puestos solo unos calzoncillos que dejaban ver la tremenda erección que tenia.
- Ven aquí Carmen.- Dijo el esposo señalando la cama.- Desnúdate y ponte de rodillas, como tu ya sabes, estilo perrito. Pero antes quiero que me la mames un raro, como solo tu sabes hacerlo que parece que se acabe el mundo de tantas ansias como chupas "so" zorra.
Doña Carmen se desnudó completamente feliz y sumisa. Se arrodillo y le chupó el pene con fuerza y pasion. Era cierto, lo hacía como si no hubiese un mañana. Despues se bajó la bragas y se colocó a cuatro patas como los animales mientras Casimiro con su enorme berga la penetró con violencia como sabía que le gustaba a su esposa.
Doña carmen se relamió la boca no sin antes gritar.
- Cabrón me vas a matar. Pero métemela hasta el fondo canalla.

Continuará.......



Dedicado a: 
Virginia Campos Colino
José Enrique García González
Chus Bañuls
Aurora Cano Coba 
Pedro Amoros Navarro
Jorge Amaro Expósito
Rogelio Moreno Valls
Pedro Amoros
Y
Luisa Delidaise
"Gracias por vuestro apoyo incondicional"

viernes, 28 de junio de 2013

V I S I O N A R I A S. Parte 2. El Árbol Sagrado.

VIERNES......
POR LA MAÑANA MUY TEMPRANITO
Si, lo sé. Parecía imposible que un grupo de damas de alta sociedad hubiera elegido un fin de semana para marcharse al campo. A un lugar inhóspito para nosotras, curtidas servidoras del asfalto mas recalcitrante de cualquier ciudad del mundo que se precie a tener una milla de oro.
Nos encontramos todas como dijo Margarita en casa de Rita P. El lugar de partida para lo que ahora ella venia a llamar expedición. Sabrá la pobre lo que es aun expedición.
Ni yo misma me lo podía creer. ¿Cómo nos había embaucado a todas en aquella absurda situación?. Y claro la respuesta llego a mi rauda y veloz. De una mujer absurda nace el talento del desinterés de la misma, lo que te lleva a bajar las defensas y verte involucrada más de una vez en situaciones que no deseas.
La limusina Hummer color rosa de Boris Porquicia nos otorgó cierta comodidad. Ni qué decir tiene, que el minibar se agoto antes del primer kilómetro con lo cual Rita P tuvo que sacar refuerzos de vodka de su bolso Loewe. Nos animamos al principio con desgana a cantar canciones como lo hacíamos cuando íbamos de excursión en el colegio, hacía ya la friolera de...mucho tiempo.
Mi abuela La Duquesa Del Pepinillo entonó una canción que al principio nos recordó tiempos pasados, llenos de telarañas y olor a naftalina, pero que cuando tomamos el ritmo a todas nos agradó sobremanera. Cantábamos todas brindando con vodka y sonriendo. Los malos humores de las que no estábamos muy seguras del plan, se había disipado como el humo del puro de Sara Montiel después de esperar al hombre que ella quería.
"Esta mañana muy tempranito
salí del pueblo con el hatito
Y como entonces la aurora venía
yo la recibía cantando como un pajarito:
Esta mañana muy tempranito.

Por los carriles y los rastrojos
soy la hormiguita de los despojos
y como tiene muy buenos ojos
espigo a veces de los manojos.

¡Ay ay ay! qué trabajo nos manda el Señor
levantarse y volverse a agachar
todo el día a los aires y al sol.
¡ay ay ay! qué memoria de mis segador
no arrebañes los copos de mies
que detrás de las hoces voy yo."
Las risas surgieron como las burbujas de freixenet en su mejor spot publicitario. Boris conducí la limusina muy concentrado en el GPS. La ruta marcada era todo un secreto. Minutos antes de subir todas al Hummer Margarita Rotenberger DeSatradivaruis se había encargado de introducir en el navegador la dirección a la que nos llevarían las gruesas ruedas del auto. Osea que nadie, ni siquiera Boris sabia muy bien donde era nuestro destino. Él era un simple un conductor que hacía caso a la vocecita impertinente y martilleante del navegador, y así dos horas con la voz de la mujer que le direccionaba por donde debería seguir el camino.
Dos minutos después de pasar un buen tiempo montadas en la cómoda limusina, aquella voz por arte de magia y gracia dejó de hablar, gracias para mis oidos. Solo pronunció: RUTA INEXISTENTE. RUTA INEXISTENTE, RUTA INEXISTENTE.
Todas, incluso Boris que pegó un brusco frenazo sin avisar, suceso que provocó que todas nos balancearamos al mismo tiempo y en la misma dirección mirando todas al mismo tiempo con recelo y alguna hasta con antipatíca a Margarita Rotenberger.
- Esto dice que no sabe donde estamos.- Contestó Boris Porquicia frunciendo el ceño.
- Pues está claro. Estamos.....en el campo.- Contestó Margarita que se sentía observaba por todas e indefensa ante su metedura de pata. Pero lejos de amedrentarse nos dijo a todas, en un plan muy e aquí estoy yo.- !Pero qué caras son esas¡. Es el sitio correcto que introduje en el navegador. Lo que pasa que cambien la indicación de llegada como ruta inexistente. Para darle cierto suspense a esta expedición.- Y termino con un sonoro: "Zopencas".
- Ahhhhh.- Contestamos todas como corderos.
- Veis ese enorme árbol. Ese es el lugar exacto.- Contesto Margarita. Todas dudamos muy mucho de que acababa de sacárselo de la manga.

EL GRAN ÁRBOL
La verdad es que era un lugar francamente de película de ciencia ficción. Un árbol gigantesco como pocas veces había visto permanecía erguido al amanecer, frente a nosotras como una postal otoñal. Los rayos de sol de primeras horas de la mañana le conferían más magnificencia atrayéndonos a todas a fijar nuestra vista en él, como si el resto del paisaje no existiera, de echo nadie miró otra cosa.
- Nos instalamos aquí.- Dijo Margarita con su pamela Yves sant Laureant color beig colonial a juego con su vestimenta que sin dejar de ser glamourosa era muy de día de campo. La verdad es que todas eramos un calco una de otras. Todas elegimos el beig colonial para tal evento y sendas pamelas. La Duquesa un sombrero con mosquitera que recordaba expediciones antiguas a Egipto.
Colocamos en un "plis-plas" los equipos Superviver MP3000 no cerca del árbol. Teníamos la sensación de que no debería ser molestado. Un árbol tan majestuoso y centenario debía de estar tranquilo viviendo sus días como el rey de la comarca.
- Por cierto. ¿En qué comunidad estamos?.- Pregunte.
- Si eso mismo me pregunto. ¿Cerca de qué ciudad?.- Preguntó Agatha Klein.
- Por el tiempo estimo creo que estamos en tierras manchegas.- contestó La Duquesa.- Pero no hemos visto ningún pueblo o ciudad cerca. !Es raro¡.
- ¿Se puede saber donde estamos?.- Pregunté quitándome las gafas de sol con una asombrosa rapidez, mirando a Margarita, para darle énfasis a mi pregunta incriminadora.
- Está bien. Tranquilas.
- !Tranquilas dice esta¡.- contesto Rita P con una copa de martini entre sus manos enguantadas. Ya casi borracha.
- Bueno, veréis. Creo que no tengo la pajolera idea de donde estamos.- Contesto Margarita como diciendo (Chicas esto es lo que hay y lo que vamos hacer es pasarlo bien).
- Yo la mato. Yo la mato. De esta no te libra nadie.- Grito Rita P que siempre solía ser la más dada al drama urbano.
Mientras que nosotras discutíamos algo que ya no tenia solución y que en cierta manera Margarita tenia razón. Mary Joe y Agatha se fueron alejando abrazadas mutuamente como buscando privacidad. Ahora lo importante era pasarlo bien, ya no tenia mucho remedio.
Rita P Sacó rauda de su bolso de PRADA unos prismáticos ultimo modelo con visión nocturna y miró en dirección donde se dirigía su hija.
- Y esas. ¿Donde van?.- Preguntó como si fuera una madre inocente que no sabía nada de la vida, otorgando a Mary Joe el énfasis de su reveldía.
- !Pues tú que crees¡.- Exclamó Boris Porquicia.- No nos vengas con ese papel de inocente madre engañada por las maléficas acciones de una adolescente descontrolada.- Van a echar un polvazo. Que es precisamente lo que te hace falta a ti.- Acuso con el dedo Boris a Rita P.
- !Seras maricón¡. Yo no necesito sexo. Esa es una faceta de mi vida que he superado francamente bien.
- Con consoladores de treinta centímetros cualquiera supera la situación.- Contesto entre dientes Boris.
- !Será maricón¡. !Te he oído¡.- Apostilló Rita P rellenando su copa de martini con aceituna incluida. Se la bebió de un trago.

EL DESCUBRIMIENTO ATROZ DE LAS VISIONARIAS
Mary Joe y Agatha se tumbaron sobre una manta a cuadros bajo aquel maravilloso árbol. Sus dedos fueron buscando mutuamente los pezones de ambas. Sus labios se mezclaron con una pasión desenfrenada. Ambas miraron a todos lados, las chicas estaban lejos y no podían verlas. No había nadie al rededor. No lo dudaron. Poco a poco se fueron desnudando dejando sus cuerpos de piel blanca a la intemperie del campo.
Una sobre la otra retozaban cuales cervatillos inocentes pero con un deseo carnal de putas. Las chicas se frotaban en un frenesí descontrolado. Los dedos buscaban la delicia de cada una y jugueteaban con ella cada vez con más pasión. Los jadeos de placer fueron subiendo de tono.
- Dios te salve María. Llena eres de gracia. El señor es contigo. Bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús.- Rezaban conparsimonia un gran grupo de mujeres enlutanadas que caminaban por un sendero cuyo asfalto estaba cubierto de piedrecitas.
- !Silencio todas¡.- El grupo paró inmediatamente dejando el rezo al unisono como soldados de un batallón obedeciendo a su sargento.- ¿No escuchan eso?. Ese sonido, esos jadeos, cerca, muy cerca. Allí bajo el árbol sagrado.- Apunto Doña Carmen la visionaria.
Todas acudieron raudas y en tropel dejando la paciencia del paseo y el rezo convirtiendo la avanzada en una apresurada carrerilla hacia el árbol sagrado.
Agatha levantó la cabeza justo cuando llego al orgasmo. Doña Carmen las miraba inquisidora con sus ojos verdes de mirada penetrante dejándolos ver al levantar su velo. La expresión era algo parecido a la muerte.
- !Joder¡.- Exclamó Mary Joe. Y estas ¿de donde han salido?.
- ¿De donde hemos salido?, putas de babilonia. Fariseas bolleras del diablo.- Contestó Doña Carmen. Se giro lentamente hacia el grupo de mujeres totalmente enlutadas y dijo.- E aquí los diabólicos mensajes de Satanás.- Furcias¡¡¡¡¡.- Les gritó a las dos chicas que a toda prisa se vistieron.
- ¿Cómo habéis osado retozar como putas de satanás bajo nuestro árbol sagrado donde la Santísima Virgen María se me apareció a mi misma una mañana de verano?.¿Donde con su santa palabra me comunicó mi misión en la tierra?. ¿Donde mi alma, cuerpo, mente y corazón se quedaran con ella para siempre?.
- !Putas¡. Hijas del Leviatán !!!!!.- Gritó el resto del grupo de visionarias.
- Cogedlas.- Grito Doña Carmen.- Brujas ardientes de pecado. Seréis recompensadas por vuestros actos y por la terrible humillación que habéis cometido retozando con vuestro sexo bajo el árbol sagrado.

Las chicas preparaban el desayuno que consistía básicamente en una copa de coñac o Pernod y unos pequeñísimo dulces para acompañar los zumos subidos de alcohol.
- ¿Que diablos pasa bajo el árbol?.- Dijo Boris mirando por sus prismáticos sacados del equipo Superviver MP3000. Hay un grupo de señoras todas enlutadas y están agarrando a Mary Joe y Agatha. ¿Pero que es lo que sucede?.
- !Cómo dices¡.- Exclamo la Duquesa del Pepinillo siempre alerta.
- Unas señoras enlutadas están, Oh dios mio. !Están atando a Mary Joe y Agatha¡.- Exclamó Boris aterrorizado y sin comprender aquella extraña situación.
- Rápido chicas. Hay que ir hacia el árbol.- Gritó La Duquesa Del Pepinillo.
- ¿Pero qué pasa que no puede una desayunar a gusto un día de campo country?.- Pregunto como si tal cosa Margarita.
- Vamos, rápido. Se las están llevando.- Contesto asustado Boris.
Todas dejamos las copas sobre una mesita auxiliar y nos dirigimos lo más rápido que nos dejaba nuestros zapatos de diseño y aquel sendero repleto de piedrecillas.
- Alto señoras.- Grité totalmente asfixiada por la carrera desde el campamento hasta el árbol.- ¿Qué es lo que están haciendo?. !Están atando a dos chicas¡. ¿Las están secuestrando?. Porque eso es lo que parece a simple vista.- Hable con la respiración entrecortada.
- !Y ustedes de donde salen¡.- Exclamó Doña Carmen con una sonrisa malévolamente antipática.
- Yo soy la madre de esa chica.- Dijo Rita P notablemente borracha.
- Y yo soy el representante de esa otra.- Contestó Boris.
Doña Carmen se acercó al grupo lentamente. Los miró una a una, posando nuevamente sus ojos verdes sobre ellas. ¿Quien era aquella gente tan peculiar?.- Se preguntó para sí misma.- Con aquellas vestimentas tan estrafalarias y vergonzosas. Se fijo en los pechos abultados de Margarita Rotenberger.
Margarita notó la mirada de Doña Carmen posada sobre sus senos.
- Eh oiga¡¡¡¡¡ Que son naturales Eh.
La Duquesa del Pepinillo llegó la última debido al ligero dolor de piernas que le producía andar unos metros de más. Miró aquel cuadro sorprendida y sin explicación posible a lo que estaba viendo. Un grupo numeroso de mujeres enlutadas sostenían a Mary Joe y Agatha Klein como presas. Y a su lado una mujer alta, de pelo moreno y unos enfermizos y a la vez magnéticos ojos verdes.
- Señora creo que todo se trata de un tremendo error.- Dijo la Duquesa a Doña Carmen.- Estas chicas no han hecho nada malo. 
- ¿Nada malo?.- Pregunto Doña Carmen.- ¿Nada malo?.- Repitió con rabia.- Estas zorras han copulado bajo nuestro árbol sagrado.
- ¿El árbol es suyo?.- Pregunto La Duquesa.
- Si, el árbol es nuestro.- Esta vez contestaron las visionarias enlutadas. Todas adontaron la postura de brazos en jarras.
- Efectivamente. Es nuestro árbol sagrado donde la Santísima Virgen María se me apareció para portar la palabra al mundo entero de Jesús su hijo.- Doña Carmen miraba y se comportaba con la Duquesa del pepinillo con cierto recelo, parecía ser que aquella señora mayor era la más inteligente de aquel grupo de estrañas mujeres de tacón alto y pamela.
- Bueno está bien el árbol es suyo. Pero suelten inmediatamente a las chicas.- contesté yo harta de tanta locura. Si aquellas mujeres enlutadas se pensaban que podrían hacer lo que les viniese en gana estaban muy equivocadas.
Una de las mujeres enlutadas salió de detrás de las chicas apresadas. Se dirigió lentamente hacia donde nos encontrabamos.
- No comprenden verdad.- Su voz sonaba de ultratumba. No se expresaba normalmente pues lo dijo con toda la seguridad del mundo.- Doña Carmen es la visionaria de la Virgen María que entre otras cosas le trasmitió que el sexo era algo que a Dios nuestro padre no le gustaba de su rebaño en la tierra. Doña Carmen es una santa que nos ha guiado a todas hacia la luz. Una luz llena de amor y fraternidad hacia el prójimo.
- Joder. ¿Ya estamos otra vez con santas?.- Contestó Margarita Rotenberger quitandose la pamela de Versace.- Miren, no se trata de una negociación. Esto no es normal. Suelten inmediatamente a las chicas y nos iremos por donde hemos venido. Este sitio apesta a incienso.
María Dolores, la mano derecha de Doña Carmen, la mujer que había salido detrás de las visionarias enlutadas y había explicado brevemente una estrambótica fantasía religiosa se enfrento a Margarita.
- !Puta zorra¡. Apresarlas a todaaasssssss.- Gritó con rabia. Doña Carmen asintió con la cabeza como aprobando la orden dada por María Dolores.
- Ustedes no entienden nada verdad.- Habló Doña Carmen mientras un gran grupo de enlutadas visionarias amordazaban a todo nuestro grupo .- No saben nada. Creen saberlo todo pero no saben nada. La santísima Virgen María me dio las instrucciones para salvar al mundo de personas casquivanas como ustedes. Llegan de la ciudad y piensan que se pueden comportar como lo hacen allí. Con sus ceremonias de hipocresía, necedad, mentiras y lujuria. No entienden nada. Y jamas lo entenderán. Somos pocas las agraciadas con la palabra y visiones de nuestra Señora y ustedes son almas descarriadas llegadas como de otro planeta a nuestras tierras, tierras de paz y amor. Aquí quien manda soy yo.- Doña Carmen nos miró a todas una vez ya bien amordazadas.- La virgen María me otorgó ese poder y ya lo ven en la circunstancia en la que se encuentran. Yo soy la visionaria, yo soy la elegida por la Santísima. Yo soy la palabra de Dios hecha carne......... Vayamos al pueblo.- Doña Carmen hizo un gesto con la mano alzándola y dirigiéndola hacia el norte donde se encontra el pueblo.
- Espero que tenga un buen abogado. O que lo que está diciendo se pueda confundir con una sobre dosis de rivotril. Porque pienso demandarlas a todas.- Contestó Rita P al tiempo de preguntar donde habia dejado su copa de martini.
- !Pero es que están locas¡. Qué sarta da tonterias dice: Que si la palabra de un todo poderoso, que por cierto no será muy poderoso porque no está en mi agenda del IPhone. Que si la jefa de todo. Pero que se ha creído esta hortera de pueblo que de seguro no ha echado un polvo desde hace años.- Espetó Margarita muy molesta con las ataduras.
- Señora piense en lo que está haciendo.- Le propuse con serenidad.- Vaya buscandose como dice mi amiga un buen abogado.
Doña Carmen detuvo la marcha hacia el pueblo. Todas las enlutadas visionarias pararon como si los pensamientos de Doña Carmen se trasmitieran por su solo pensamiento.
- ¿Pero es que acaso creen que van a volver?


Continuará........

Dedicado a:
Belén Pascual Expósito
Mercédes Fernández Moya
Cabe Tébar Gil.
Sin ellas Macarna Govanntes sería menos Macarena.
Un beso siempre repleto de un rouge Chanel fascinante.
Muchas gracias Chicas !!!!!!. 

sábado, 15 de junio de 2013

V I S I O N A R I A S. Parte 1. "Quiero Ser Silvestre".

J U E V E S..................

 ZORN
Llamaron al timbre de la puerta. Rodolfa fue rauda a abrir. Quizás fuesen buenas noticias después de tanto tiempo.
El agente de policía puso cara de circunstancia ante la cara de aquella mujer deprimida que se encontró nada más abrirse la puerta.
- Buenos días señor agente. ¿Alguna noticia nueva?.- Preguntó Rodolfa mientras con un pequeño pañuelo de papel se limpiaba unas lágrimas ligeras. Ya no podía llorar más.
- Señora lo único que podemos decirle es que efectivamente su hija y las chicas que la acompañaban han desaparecido del mapa. Llevamos dos meses escudriñando todos los lugares donde posiblemente y según por su nacionalidad dominicana puedan estar. Me refiero señora a las bandas callejeras. Suponemos que fueron secuestradas por la banda de los "Jabladores".
El agente bajabó las escaleras con una sensación que no era la primera vez por desgracia que sentía. La impotencia.
Rodolfa se sentó sobre el sillón de segunda mano y comenzó a llorar. Estaba claro que la policía no iba a encontrar a su hija. En ese momento recordó un anuncio en el periódico que acababa de leer a primera hora de la mañana. Una empresa ofrecía los servicios de investigación privada. Aseguraban que si no obtenían resultados el cliente no tendría que abonar importe alguno, pero que para acceder a ellos tendrían que endosar dos mil euros por el solo hecho de contactar con ellos y exponerles el caso. Si la hija de puta de su señora le pagase las dos pagas extras que le adeudaba podría llamar a Zorn, la empresa de investigación.

UNA EXTRAÑA SENSACIÓN.
Margarita Rotenberger DeStradivarius se levantó esa mañana mucho más animada que las anteriores. Debía ser la dosis doble de Prozac que se había estado administrando durante una semana. 
Eran las Seis de la mañana y ya se encontraba dispuesta para sus quehaceres diarios. Abrió su blog de notas del IPhone 5 y leyó lentamente las cosas planificadas para el día de hoy. Chanel, Loewe, Gucci, almuerzo con Macarena Govanntes y su abuela la Duquesa Del Pepinillo. Té con Maruja Gorrinos a las cinco, y debería ser muy puntual. Todas sabían cómo era Maruja Gorrinos para eso de la puntualidad.
Se rumoreaba que Maruja Gorrinos era la mediadora entre curas, monjes y obispos de jóvenes hermosos musculados morenos y jovencísimos. Y si eran recién estrenados su porcentaje ascendía a cifras astronómicas. De ahí su alto nivel de vida. La curia demandaba mucho sexo gay y había veces que incluso Maruja necesitaba de secretaria para poder atender todas las peticiones.
Margarita esa mañana a pesar del subidón de Prozac que casi le hacia pasar a ser lo que para un niño es una película de Walt Disney. Tenia una extraña sensación. Todo había terminado bien con respecto al exorcismo de Mary Joe. Pero sin embargo tenía un nudo en el estómago como algo no resuelto del todo. Y no era producido por falsas ilusiones de fracaso del amor entre Mary Joe y Sor Agatha, ahora reinventada en Agatha Klein por Boris Porquícia. Tampoco eran gases, se dijo así misma. No era eso, era como un pálpito, un aviso, un no sé que pero sin saberlo y a la misma vez sabiéndolo por completo, no se si me explico. Algunas veces tiendo a andar por las ramas de la literatura y mezclo conceptos que el lector no comprende. Yo para mis adentros, para mis intimidades de la psique me digo a mi misma: Que hay que estar abierto de mente para leer lo que una creado de historias y autobiógrafa imprime sobre el papel, en este caso sobre la pantalla del Appel.
El amor de Mary Joe y Agatha Klein era puro como fuerte y apasionado. Dos jóvenes retozando por las autovías de la pasión sin frenos y borrachas de frivolidad. Margarita no tenia esa extraña sensación por temores a un fracaso de la relación entre ambas chicas. Margarita estaba simplemente aburrida. La desidia se había instalado desde hacía unas semanas a las sábanas de raso de su cama y la envolvían, la atrapaba.
Margarita como alma inquieta necesitaba aventuras. Ya no le producía el satisfacción gastarse dos mil euros en un bolso ni mil quinientos en unos zapatos. Quería aventura en su vida. Como por ejemplo la que les sucedió en Guantánamo (Alto Secreto). O el extraño exorcismo de Mary Joe. Sin olvidar aquella pequeña metedura de pata con las supuestas rebajas de PRADA en las oficinas del INEM.
Ya vestida impecable con traje Chanel verde  color esmeralda con filos ribeteados en negro, pamela Yves Sant Laurent negra negrísima y gafas de Valentino sus preferidas. Se dirigió hacia la cocina donde Rodolfa preparaba el expreso y unas mini tostadas con mermelada de ciruela (por el pequeño y leve estreñimiento).
- Buenos días Rodolfa. Hoy no desayunaré en casa. Tengo algo en mente que me sacará de esta desidia. Cosas importantes que un ama de casa como tu no sabría comprender.
- Lo que usted mande señora.- Contestó Rodolfa recogiendo toda la mesa del desayuno.
- !Ay qué excitación Rodalfa¡. Tengo un pálpito.- Comento Margarita con el pomo de la puerta de entrada del ático abierta dispuesta a salir lanzada.
- Dios nos libres Señor mio.- Contestó Rodolfa al mismo tiempo de encender la aspiradora y ocultar sus palabras por el sonido de la misma.
- ¿Ha dicho algo Rodolfa?.- Preguntó inquisidora Margarita.
- No señora para nada. A bueno si una pequeña cosa. Vera señora me debe dos pagas extras desde hace ya un año. Estoy segura que ha sido un despiste por su parte. No me gustaría que pensara mal de mi.
- ¿Como que le debo dos pagas extras?. ¿Pero Rodolfa porque no me lo ha dicho antes?. Ya sabe la de cosas que tiene mi agenda para realizar y lo ocupadísima que estoy siempre. Se me olvidó por completo.
Margarita sacó su talonario del bolso Loewe y extendió un cheque.
- Aqui tiene y disculpe Rodolfa este despiste mio.
Cuando Rodolfa miro el cheque se quedo perpleja. Quizas esas damas de alta sociedad no fuesen tan hijas de puta.
- Pero señora. ¿Esta no es la cantidad?.- Preguntó extrañana.
- !A que es más¡.- Exclamó Margarita con sonrisa bobalicano como diciendo si es que tengo muchas cosas en la cabeza.- Traiga que le hago otro.- Comentó Margaritan sonriendo y haciendo un movimiento con el dedo índice sobré su cabeza dando vueltas al rededor de ella.- Ya sabe que algunas veces estoy....
- No señora. Quiero decir que no son dos mil euros. La cantidad esacta son quinientos.- Contestó Rodolfa deseando si pudiera haberse mordido la lengua, ese dinero le venia de perlas.
- Pues nada mujer. Quédeselo por si vuelvo a olvidarme de algo.
Cuando Rodolfa iba a darle las gracias la puerta del ático y la señora Margarita ya habían desaparecido, sin duda ese día llevaba mucha prisa.
Sin pensarlo dos veces se dirigió al teléfono. Marco con lentitud el numero sin estar muy segura de lo que estaba haciendo. Pero tenia que agotar todas las posibilidades. Tenía que encontrar a su hija.
Se escuchaba el sonido del teléfono dando el tono. Al instante alguien descolgó al otro lado.
- Zorn. ¿Dígame?.....

PERO YA TENGO UN PLAN 
Allí estaba Yo. Esperando en la cafetería del Hotel Ritz lo que parecía una urgencia de manual para Margarita Rotenberger. Mientras me pintaba los labios con mi siempre favorecedor rouge Chanel fascinante. Un señor no dejaba de mirar mi esbeltas piernas que para algunos hombres no tenían fin. Cerré el pequeño espejo con el que me retocaba y dirigí la mirada hacia otro lugar pues no me interesaba nada aquel hombre con traje de banquero de segunda y pelo engominado, muy moderno de el corte ingles.
Gracias a Dios llegaba Margarita saludando desde la entrada de la cafetería y coqueteando con todo ser humano que tuviese pene, incluidos camareros.
- !Ay Macarena¡. Tengo un Plan.- Comentó alegremente. Pareciase ser que aquella desidia de hacia unas semanas se había borrado de su rostro y de su alma. Estaba chispeante.
- Cariño. Conociéndote me das un poco de miedo. ¿Que se te ha ocurrido ahora?. ¿Qué misterio crees que has descubierto esta vez de la embajada Rusa?. ¿A qué pobre amiga le han puesto los cuernos su marido y la ha dejado tirada por una rubia de veinte?.- Pregunte lo de siempre porque Margarita era muy de piñón fijo.
- Oye !. Pero qué te crees!. Es una idea magnifica. Y esta vez no hay intrigas, cuernos ni misterios, es algo natural. Very natural. Quiero ser silvestre.- Contesto a la vez que se quitaba las gafas de sol mirando hacia el techo como en una ensoñación.
- Pues cuentame cariño no tengo todo el día.- espeté.
- Por cierto.- Dijo extrañana Margarita.- No veo la silla de ruedas de Dolce & Gabbana de tu abuela la Duquesa Del Pepinillo. Debería haber asistido a la reunión. Os llamé a las dos.
- No ha podido venir por no se que extraño y absurdo asunto de un trabajo.- Contesté como diciendo: (Chica yo tampoco entiendo que no haya asistido con lo que le gusta tu conversación).
- ¿Tu abuela trabajando?- Pregunto Margarita.- ¿Tu abuela proletaria?.- Preguntó extrañada.
- Mi abuela  la Duquesa tiene un grupo de señoras de su misma edad que realizan trabajos de ganchillo y macramé verdaderamente deliciosos. Obras de arte que venden a terceras ricachonas a precios de oro. Eso la hace feliz. Además no se si no ha venido por estar sumergida en su paciente trabajo. Mi abuela de siempre ha sido un misterio. No hace falta que te recuerde el suceso de.....(bajé mucho el tono de voz y me acerqué a la oreja de margarita).............Guantánamo.
- Es cierto Macarena. De tu abuela me lo creo todo.- Gesticulo con los brazos abriéndolos en circulo como espantando moscas.
- Bueno. ¿Se puede saber para qué diablos me has citado en el Ritz?.- Pregunté impaciente por saber de la nueva loca ocurrencia por no llamarla estupidez de Margarita.
- Nos vamos todas  un día de campo. !Nena de Country ¡. No te parece super. Alejadas del asfalto.- Gesticulo su mano pasándola abierta sobre sus ojos.- Sin almuerzos comprometedores, sin compras, sin recepciones, sin fotocols, sin fiestas a las que asistir, sin flashes de paparachis. Solas en el campo en contacto con la naturaleza. Respirando aire libre de polución. Despertando ese ser tan humano que en el fondo todas llevamos dentro, silvestre.
- !Un día de campo¡.- Contesté.- !Y para eso me haces quedar en el Ritz¡.
- !Y dale¡. Que pesada con quedar el el Ritz. La próxima vez quedamos en la taberna Don Pepe en Vallecas si te pones así.
- Mujer quiero referirme que con una llamada de teléfono hubiera sido suficiente.- Contesté
- No es lo mismo Macarena. Los grandes planes hay que decirlos a la cara. Como cuando dejé a mi tercer marido después de desviar unos pequeños ahorrillos a Suiza. Se lo dije a la cara. ¿Por que?, porque era una cosa importante.
- Y tan importante. Lo dejastes, te divorciastes de él y esa pequeña desviacion de ahorrillos fueron cinco millones de euros guapa. Al menos se merecía cierta compasión y dar la cara por tu parte.- Contesté recordando todo lo que omitía siempre ella cuando le venia en gana.
- Bueno, bueno, bueno. Pelillos "to the sea".- Voy a quedar con todo el grupo para este viernes. Tu ya estas avisada. ¿Le dejas el recado tu misma a tu abuela porfa?. Son varios los preparativos que hacer. Linternas, mochilas, mantel a cuadros rojos, cathering, champagne. Tiendas de campaña. Abrigos, gorros, guantes, una escopeta. Muchas cosas Macarena, muchas cosas.
Se alejó como había entrado coqueteando con todo ser humano que tuviese pene. Cada vez se atenuaba más su Bye, chao, Nos vemos, que iba diciendo al pasar frente a todos sus conocidos.  

WORKING GIRL
La Duquesa de Govanntes conocida por toda la alta sociedad de Madrid como La Duquesa Del Pepinillo, apodo que recibió de su fallecido esposo por lo putero que había salido. Siempre andando con hembras en celo  con el pepino tieso a todas horas. Famoso en locales de alterne de mujeres de vida alegra para millonarios de toda la vida.
No era mujer la Duquesa de estar en casa mirando la televisión o su programa favorito Salvame. O leyendo novelas románticas de lujurias imposibles y borradas de su memoria. La anciana Govanntes tenía una afición que le reportaba sendos beneficios de la cual no sabia nadie excepto yo su nieta Macarena.
Yo adoraba los trabajos de ganchillo y macramé que realizaban con sus amigas, vendiéndolas a otras amigas ricachonas a precio de oro. La verdad es que la calidad del trabajo era excelente. La Duquesa y sus amigas de la misma edad podrían ser perfectamente diseñadoras de unos bordados de post guerra traducidos a tiempos modernos.

VISITAS DANDO LA NOTICIA
Margarita llego a la mansión de Rita P. La madre y la hija Mary Joe se encontraban en la parte trasera de la mansión, en la piscina tomando unos baños de sol y unos daikiris con ginebra, la bebida prefería de Rita P. Ahora Mary Joe parecía haber conectado con su madre y se portaba de una forma cariñosa con ella. Había dejado esa ridícula forma de vestir sado-satánica y el maquillaje era casi inapreciable pero le resaltaba todo su belleza natural.
- Chicaaaaasss Chicaaaasss.- Gritaba Margarita al llegar a la zona de la piscina.- Plan planazo super aventura aventurazo.
- Hola Margarita. ¿Pero que haces aquí?.- Pregunto con entusiasmo Rita P. Desde la recuperación de su hija había dejado los ansiolíticos pues la serotonina abundaba en su cerebro con normalidad y también en un todo extrañada pues Margarita siempre llamaba por teléfono y raramente hacía visitas a domicilio.
- Pues nada chicas. He venido de visita para daros la noticia.- Contesto Margarita sentandose en una mesa de jardín de diseño quizás más cara que sus zapatos de PRADA.
- ¿Tu de visita?.- Contestó Mary Joe saliendo de la piscina.- Muy importante debe de ser la ultima pija divorciada.
- No seas así Mary Joe cariño. Vengo a daros la noticia. Mañana nos vamos todas de campo country.
- !De campo¡ .- Contestaron estrañadas madre e hija a la vez mirando a Margarita como si le sucediese algo. Mary Joe le tocó la frente para ver si tenía fiebre.
- Si, de campo. Ha sido una idea que he tenido nada más levantarme esta mañana. Como una una inspiración de esas que sienten los artistas. Macarena y su abuela la Duquesa del Pepinillo están encantadas con la idea.- Cosa que no era muy cierta pero formaba parte del plan para que ni Rita P ni Mary Joe descartaran la posibilidad de no ir.
Rita P miro a Mary Joe.
- No es mala idea en el fondo. Después de estas semanas de turbulencias demoníacas nos irá bien un poco de aire fresco. Además si Macarena está encantada todo debe de estar bajo control.
- Yo iré si puede venir Agatha. No soportaria estar sola con vosotras en el campo más de media hora.- Contesto Mary Joe.
- Querida sigues siendo tan rebelde.- Dijo Margarita con un suspiro recordando su juventud.- Yo era tan rebelde como tu por eso mis padres me internaron en un colegio Suizo. Pero fue casi peor el remedio que la enfermedad. Allí fue donde descubrí el sexo con el hijo del director. Mi madre siempre se extrañó muchísimo que no me afectara la decisión que tomaron en internarme. Claro yo estaba encantada. Unos polvazos que nos pegábamos en la biblioteca. Vamos se me encogían los dedos de los pies de una forma asombrosa cada vez que llegaba al orgasmo y es que Dimitrovich tenia un portento de pene, una cosa así.- Hizo el gesto de separar las manos en una medida imposible.- Veis.- Inticó el vello de punta.-  Aun se me pone el vello de punta nada más recordarlo.
- !Que cosas nos cuentas Margarita. Como iba a tener semejante pene el chico por muy ruso que fuera¡.- Exclamo Rita P dando un trago a su copa de daikiri.
- Te lo  juro. Desde entonces la vagina se me, como se dice, se me ensanchó tanto que soy capaz de que me metan un puño y no darme cuenta.
- Madre mía.- Contesto Mary Joe sentandose al rededor de la mesa de diseño.- Margarita era una de las amigas de su madre más locas sin duda.
- Bueno que. ¿Os apuntais?.
- Por mi si.- contestó Rita P rellenando su quinta copa de daikiri.
- Yo tengo que hablar con Agatha.
- No te preocupes Mary Joe. Ha dicho que está encantada.- Mintió Margarita pues su plan era ir inmediatamente al set de la pasarela Cibeles donde se encontraba Agatha Klein y Boris Porquícia que eran los dos que le quedaban para sumergirlos en su apasionante aventura. (Un día de campo), pensó Margarita extremadamente contenta mientras se levantaba de la silla de diseño y se colocaba las gafas de Valentino.- Mañana a las seis de la madrugada en punto vendremos con la limusisa Hummer de Boris. Sean puntuales chicas. Bye! Chao! Besos!. Iba diciendo mientras se dirigía hacia la entrada donde había aparcado su jaguar color rojo Chanel.

EN EL SET DE LA PASARELA CIBELES
Sor Agatha había pasado de ser monja con dones divinos a ser Agatha Klein una famosísima modelo de alta cotización gracias a su extremada belleza y a los grandes contactos de Boris porquícia. Por algo era el mejor manager de toda España en aquellos momentos. Creo que conoció a Andy Warhol en su juventud y a varios artistas y cantantes americanos, así como diseñadores de todas las grandes firmas. A Jhon Galliano le retiro la palabra cuando salió aquel video en Internet haciendo apología del nazismo. Boris era muy serio para su trabajo y pensó que ser amigo de Jhon en aquellos momentos no le beneficiaria para nada.
Agatha Klein se encontraba en el backstage de la pasarela Cibeles recibiendo aplausos y felicitaciones. Los fotógrafos se daban puñetazos por tal de sacar la mejor foto de Agatha Klein mientras Boris Porquícia permanecia en un segundo plano sonriendo y pensado que aquella chica caída del cielo literalmente lo haría en poco tiempo de oro.
- Hello darling!.- Saludo Margarita a Boris.
- Pero chica. ¿Cómo te has podido perder el desfile?. Le deje un mensaje a tu asistenta.
- Ya Boris y no sabes cuanto lo siento. Es que veras. Esta mañana me he levantado con un palpito, una revelación necesaria para el grupo. Un ansia de aventura.
- Eso se pasa con un buen maromo de tarjeta visa.- Contestó Boris.
- No me refiero a eso. Es algo más familiar, algo más humano, más sensitivo. Más......Silvestre.
- ¿Más humano?, ¿Mas sensitivo?.- De qué estas hablando.- Dijo Agatha que ya había terminado con los fotógrafos y se acercó hacia su manager.
- Querida has estado fantástica. Una divinidad dentro y fuera de la pasarela.- Contestó Margarita con un doble sentido que a Agatha Klein no le gusto nada..- Veras. Nos vamos todos de campo country. Mañana a las seis de la mañana debemos estar en casa de Rita P. Ya está todo preparado. Bueno me queda comprar el kit de supervivencia y esas cosillas. Pero ya todas han dado el si.
- ¿Mary Joe también quiere ir al campo?.- Pregunto extrañada Agatha.
- Uy. Si está encantada. Ha dicho: así descansa mi amorcito de tanto fotógrafo ingrato. Boris.- Dirigió su mirada hacia el representante.- Iremos en tu limusina Hummer. Será mejor ir todas juntas para entonar cancioncillas y esas cosas que hace la gente cuando va de excursión.
- Pues la verdad que me apetece.- Contestó Boris.- Aire fresco. Hace tiempo que no voy a la naturaleza así como unos treinta años, ya es hora ¿No?.
Agatha Klein tuvo un pequeño mareo. Se llevó las manos a los ojos intentando borrar una visión.
- ¿Ya estamos con la mala alimentación u o anorexia?. No se como lo hacéis pero todas termináis igual. ¿Cómo consientes esto Boris?.- Dijo Margarita preocupa y recriminando a Boris no cuidar de su estrella principal como una princesa.
- No es eso.- Contestó Agatha con la cara tremendamente pálida. Ha sido una visión. Hacia tanto tiempo que no me ocurría después de salir del convento que me ha sorprendido un poco.
- !Cielo santo una visión?. ¿Ya estamos con el vicio Agatha?.- Recrimino Margarita.
Agatha se sentó lentamente en una silla de director con el nombre impreso de Max Factor a la espalda.
- No se trata de vicio so puerca.- Contestó Agatha molesta.- Ha sido horrorosa. Una señora vestida de negro con velo me miraba sonriendo con maldad. Tenia la sensación de que esa mujer quería hacerme daño.
- No te preocupes.- Trató de tranquilizar Boris Porquícia a su Top Model.- Seguro que es el cansancio.
- Era tan real que casi he podido oler el perfume de esa extraña mujer.- Contesto Agatha levantando la mirada hacia sus dos compañeros.- Olia a Pachuli.


¿KIT DE SUPERVIVENCIA QUE NO SON DE DISEÑADORES?
 
- ¿Y dice usted que esto es lo mejor en kit de supervivencia?. ¿Pero no son de Prada ni de Versace?, !ni siquiera de Pertegaz¡.
- Señora es lo mejor que tenemos en la casa. Son de la marca Supervive MP3000.- Contestó el vendedor un tanto extrañado porque alguien pensara que Prada iba a sacar una tienda de campaña de diseño era raro solo pensarlo.
- Está bien. Me llevo siete de estos equipos.
- ¿Siete?. Sin duda una gran expedición. ¿Donde van señora?, ¿al Himalaya?.- Preguntó el dependiente interesado en aquella expedición. Si alguien se llevaba siete kit Supervive MP3000 sería para una gran expedicion.
- Es para pasar unos días en el campo com las amigas. ¿Cómo pretende que vayamos al Himalaya si ni siquiera se lo que es eso?. ¿Es tal vez un hotel en Malibú?. Porque si es en Malibú he estado solo nueve veces y no lo conozco muy bien. Suelo tostarme al sol  descansar en el hotel. No he visto esa ciudad para nada.
- No señora. Una Expedición es como, como una gran aventura para descubrir mundos nuevos.
- Ah pues si es en ese caso es en toda regla un pedazo de expedición.
El dependiente notó algo raro en aquella despampanante señora. Algo sin duda raro. No hizo más preguntas y preparó los siete kit´s de supervivencia.
- Dentro de una hora vendrá a recoger el pedido una colombiana acompañada de un chofer marroquí. No se asuste son mis asistentes.- Contestó Margarita cuando estaba pagando con la master card.
- No se preocupe señora. Estarán listo para una hora.- Contesto el dependiente pensando que aquella señora además de ser una lerda redomada era una hija de puta xenófoba.

Continuara......


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