viernes, 13 de septiembre de 2013

CARMEN POLO. LA HIJA DE SU MADRE.

RECORDANDO TIEMPOS PASADOS. CREANDO MI PERSONALIDAD.
Mi infancia no fue precisamente un juego de niños. Mi madre me odiaba abiertamente, cosa que a mi padre el Marques De Govanntes le horrorizaba.
Llamaba a mi madre mujer desnaturalizada por el simple hecho de haber parido a un hijo no deseado. Su matrimonio con el Marques solo se había tratado de un escape a la miseria de los barrios bajos de Sevilla.
De siempre he sido una chica adelantada a mis tiempos. Mis miradas inquisidores, mis constantes preguntas sobre si Dios existe ¿porqué permite que no tenga el último modelito que había visto en la tienda?.
- No se puede tener todo en esta vida. Esa es la primera lección que debes aprender.- Me dijo un día mi madre mientras me hacia unas coletas exageradamente tirantes. Me dolía la cabeza cada vez que ella me peinaba.
Una vez siendo niña, mi despertar sexual como a muchas otras nos ha pasado, ha sido el enamoramiento hacia el padre. Amaba a mi padre, era tan guapo que un día en el jardín trasero del palacete hablaron mis pensamientos y no mi boca. Mi madre estaba presente tomando el té con su amigas.
- Ahh, si no fuera mi papá me acostaría con el.
Todas las damas de alta sociedad presentes dejaron sus tazas de té sobre la mesa al mismo tiempo. Miraron a mi madre con cara de reproche.
- ¿No vas a decir nada?.- Pregunto cabreada Doña Melany, esposa de un afamado banquero de Madrid.
Mi madre se levanto y me arreo un bofeton que hizo de la tirantez de las coletas masa de pan.
Yo obviamente no comprendía nada de lo que estaba ocurriendo y del por qué de aquel bofeton inmerecido. Estaba despertando mi sexualidad y el hombre que más me quería en todo el mundo era mi padre. ¿Qué  malo tenia fantasear con hacer el amor con él?. No comprendía nada. Por culpa de esos pensamientos me gane el apoto de "extraña".
Un año más llegó el verano y mi madre me montó en el tren con rumbo hacia Jaén. Junto a mi, mi fiel niñera Carmencita Polainas. 
Pasaría otro verano más en su pueblo donde ya conocía demasiado bien el mal pensamiento de sus habitantes, cosa que como he dicho en otras ocasiones me fascinaba.
Esta vez nos acompañaba Carmencita hija. La hija que tuvo mi niñera de padre desconocido, por lo cual tuvo que marchar del pueblo de Andújar por las hirientes habladurías y porque en realidad la madre de Carmencita Polainas no soportó la presión de las vecinas y la mando fuera, lejos del pueblo.
Mi madre nos llevó a la estación de Atocha y se despidió de mi con un ligero e inapreciable beso carente de amor, si mas de obligación.
- Adiós Mamá.
- Adiós Macarena. Espero lo pases bien en tus vacaciones.
- ¿Por qué no venís un verano conmigo y con Carmencita a su pueblo, papá y tu?.
Mi madre se agachó para tener su mirada justo enfrente a la mía. Su expresión era serie, rígida, autoritaria. Estoy segura que como muchas otras cosas lo hizo para hacerme daño.
- No quiero verte en dos meses. Descansaremos de tus tonterías. Diviertete.
Esas fueron las últimas palabras de mi madre antes de montar en el tren. Carmencita Polainas me agarró fuerte con sus brazos a la altura de mis hombros.
- Anda niña Macarena. Se nos hace tarde.- Trató de consolarme Carmencita con su abrazo cariñoso.
Aquel día juré vengarme de esa arpía que llevaba el nombre de madre simplemente por que la sociedad se lo había impuesto. Ese día se me grabó en la mente como un tatuaje a fuego lento. No sabía cuando, ni cómo, ni donde. Ni siquiera el día que ocurriría. Pero de lo que estaba segura es que después de aquellas vacaciones estivales la cosa con mi madre cambiaría por completo. Si ella renegaba de mi, yo renegaría de ella. Ya era casi una jovencita, pronto cumpliría los 18 años de edad y podría ser libre. Pensé si mi padre opinaba lo mismo que yo. Mi madre era una grandísima hija de puta.

UNA NUEVA AMIGA. LA HIJA DE CARMENCITA POLAINAS.
Por la ridícula tradición de llamar a los hijos como sus padre, Carmencita tuvo que soportar el reflejo de su madre en el pueblo de Andújar. Era como la hija del pecado. Todos los vecinos la miraban y cuchicheaban para sacar parecidos. Todas apuntaban a que Don Vicente, alcalde de la ciudad por aquellos tiempos, tenia un cierto parecido a la niña. ¿Seria el padre de la misma?.
Los habitantes de Andújar saben muy bien hacer una cosa. No olvidar nunca el fallo que cometistes, aunque el fallo fuese una desgracia para uno mismo. Nunca olvidaban, se aferraban a sus costumbres todas ya muy pasadas de moda. 
Nosotras Carmencita hija y yo llegábamos de la capital y allí todo era distinto. La ropa, la costumbre, el brote antisocial que parecían tener los habitantes del pueblo. Envidias, rencor, traiciones. Ahhh estaba en el mejor lugar posible para una niña con tantas inquietudes en la vida.
Me sorprendió una noche calurosa de verano, cuando ambas nos fuimos a acostar en unas inmensas camas de madera con colchones  y almohadas como infladas de plumas. Recuerdo el olor a las sábanas y el color blanco inmaculado de las mismas. Bien, aquella noche como he dicho, Carmencita hija me sorprendió mucho pues en su interior albergaba el mismo deseo que yo. Vengarse de su madre.
- Pero Carmencita. Tu mamá es un sol comparada con el monstruo de la mía.- Le dije en susurros, no nos permitían hablar una vez estuviéramos acostadas.
- Mi madre no será un monstruo cerdo como la tuya. Pero me hace pagar a mi su error en este maldito pueblo. ¿No ves como me miran todas las mujeres?. ¿No te has dado cuenta como los hombres sonríen al verme pasear los domingos en tu compañia?. Todos quieren saber quien es mi padre, mi madre se negó en su momento y lo sigue haciendo ahora a revelar la identidad de mi padre. Eso no se lo perdonaré nunca. Lo tengo grabado.
Yo escuché la pequeña contestación de Carmencita hija y al decir aquellas últimas palabras (Lo tengo grabado). Yo contesté:
- Como un tatuaje a fuego lento.

TIEMPO DE VENGANZA
Pasaron los años y tanto Carmencita hija como yo cumplimos la mayoría de edad. Ambas aquel verano hicimos una promesa, cada una por su cuenta pero la misma promesa al fin de al cabo. Vengarnos de nuestras madres.
Mi plan era elaborado. No se trataba de vengarme con un acto. Quería mortificar a mi madre por toda la falta de cariño y la indiferencia que había obtenido de ella en mi niñez. 
En mi cabeza solo pensaba en dejarla en ridículo delante de sus amistades de la alta sociedad Madrileña. Si supiesen todas que mi madre fue costurera en Lavapiés. Y castañera en Sevilla.
Aquel verano, el último que regresamos de vacaciones al pueblo de Andújar. Decidí perder mi virginidad. ¿Con quien lo haría?. ¿Con el hijo del boticario?, no. ¿Con el hijo del Alcalde?, no. ¿Con el hijo del joyero?, no, además era afeminado  no me servía para el plan. Perdería mi virginidad con un joven robusto fornido y arriero. 
Haría correr yo misma la voz y estaba segura de que a los pocos días mi madre se enteraría de que su hija, la futura Marquesa de Govanntes había perdido la virginidad, nada más y nada menos que con un cafre arriero muerto de hambre. Sonreí nada más pensar la cara de desprecio que pondría al recibir la noticia. (No hay quien pueda con esta niña), diría. 
Hija de puta. ¿Y contigo quien pudo?. Pensé yo misma en una extraña charla imaginaria madre e hija.
Esa noche no era especialmente calurosa. Eran finales del mes de agosto y en la noche se notaba que las temperaturas se habían suavizado bastante.
Rogelio tenia de nombre el arriero que elegí para perder mi virginidad. Era un joven apuesto, cinco años mayor que yo, de pelo en pecho y manos encalladas.
Había quedado con el a las afueras del pueblo. Tomé una pequeña manta del armario y salí por la ventana de mi dormitorio.
- ¿Donde vas?. Pareces una prófuga.- Dijo sonriendo Carmencia hija.
- He quedado con un joven mozo.
- ¿Lo vais hacer?. Yo sería incapaz. No sé lo que me ocurre pero cada vez que pienso en el pene masculino me dan como arcadas.
- Eso es lo que deseo. Hacer el amor, perder la virginidad que para mi es símbolo de cadenas, unas cadenas que me atan a mi madre.
- Oh Dios mío si se llegan a enterar en el pueblo será tooooodo un acontecimiento del que hablaran décadas. (La hija del Marques de Govanntes fornicando con un joven mozo arriero), ya me lo imagino.- sonrió Carmencita.- Oh Dios.- Volvió a repetir.- Y si se entera tu madre. Te matará.
- Eso es lo que deseo mas en el mundo Carmencita. Que mi madre se entere y bien enterada. Yo misma propagaré el rumor.
- Eres mala Macarena- Contestó a carcajada limpia Carmencita.
- Mira quien fue a hablar.- contesté mientras me deslizaba por la ventana.- Y creo que eres lesbiana Carmencita.
- !Yo bollera¡.- Exclamo un tanto indignada.
Cuando Rogelio me enseño su torso desnudo en el granero, la verdad es que sentí un deseo carnal brutal. Las piernas me temblaban, esta nerviosa y sudaba pese al fresco que hacía.
El joven lucia su cuerpo como si se tratase de un trofeo, se ve que las jovencitas del pueblo estaban encantadas con sus remedios caseros que les proporcionaba noche si noche también. Ahora, aquella noche era mio.
Cuando se bajó los pantalones la verdad es que me quedé completamente atónita, patidifusa, ida. 
Su miembro viril era de un grosor espectacular, reluciente, grande, hermoso, velludo.
No hizo falta gran cosa para entrar en situación cunado yo sin previo aviso me lance sobre su miembro y comencé a lamérselo sin reparos, a chuparlo con ansias, eran tan hermoso y brillante.
Rogelio tomo con sus dos manos mi cabeza y la movió lentamente de fuera hacia dentro, su pene se encontraba en mi boca pero a esas horas yo ya quería tenerlo dentro de mi que me abriera en canal el muy bandolero.
Años más tarde con ayuda de mi psicoterapeuta logramos descubrir que aquel encuentro fatal con Rogelio me marcaría de por vida. Su falo me mortificaria en todas mis relaciones sexuales posteriores. Es lo que me había producido la heterofobia. Por eso no soportaba los penes pequeños, ganchudos, escuálidos, sin brillo, blanquecinos, delgados y sin apenas vello. 
Por eso años mas tarde cuando me casé por primera vez con un joven heredero Catalán cuya fortuna había sido amasada a base de la elaboración y la exportación de butifarras al Japón. Sentía nauseas cuando lo veía desnudo. Su flacidez me horrorizaba y el colmo era que cada vez que me penetraba le vomitaba encima.
- "Penelofobia" querida. Es más normal de lo que te piensas.- Contestó mi psicoanalista.
- ¿Pero eso quiere decir que con el sexo femenino tendría satisfacción plena en las relaciones sexuales?.
- No querida. No se trata de opción sexual. Se trata de un trauma de la juventud.
En aquel momento recordé a Rogelio. Su torso, su vello, aquellas manos fuertes de obrero y, su pene.

MI MADRE ME LLEVA DE REGRESO A MADRID. VENGANZA SERVIDA.
La recuerdo con su expresión fría y distante.Como una serpiente a la espera de su presa. Con una indiferencia y a la vez malestar. Sabía perfectamente porqué habia hecho aquello. Sabia perfectamente que yo era el ojo derecho de papá y que tenia ante ella una poderosa rival.
Supongo que todo aquellos sentimientos y ese comportamiento con su propia hija nacía de la desconfianza. Le había costado tanto salir de Sevilla y dejar se asar castañas. Le había costado tanto dejar de coser para las ricachonas de Madrid en Lavapiés. Mi madre nunca me miró como a una hija. Me miró como a una rival. El título nobiliario pasaría a mi, así que nunca comprendí el porqué de sus actuaciones tan perversas y de mala madre, por mucho sacrificio que hubiera hecho en la vida. Simplemente era una mala persona.
Como fue de esperar el rumor corrió como la pólvora. Dos días después mi madre se presentó en el pueblo. Hizo mi equipaje y nos marchamos en el primer tren hacia Madrid. En todo el trayecto dijo nada, solo me miro un par de veces con aquellos ojos de serpiente. Yo le sonreí abiertamente pues aún estaba plenamente satisfecha de la noche de pasión con Rogelio. 
Comenzaba mi pequeña revancha.

 CARMEN POLO. LA HIJA DE SU MADRE. 
Carmencita hija quedó muy impresionada al ver el valor y el rencor que habia guardado hacia mi madre durante tanto tiempo. Ella se veía incapaz de hacer lo mismo, pero lo había prometido. Prometió vengarse de su madre.
Hora Carmencita Polainas ya no se llama Carmencita Polainas. Se cambió el apellido por el de POLO. A su madre casi le dio un infarto pues era tan de izquierdas que aquel nombre con el mero hecho de oírlo le producía arcadas. CARMEN POLO.
Su hija se había cambiado el nombre y se había hecho llamar como la mujer de Francisco Franco. Eso era imperdonable, una Carmen Polo en su familia.
Carmen con el paso del tiempo estudió en la universidad. ¿Quien le pagó la carrera?. Otra duda más para resolver las mentes avariciosas de chismorreos de la gente del pueblo.
Consiguió hacer empresariales y ahora es mi secretaria personal. Lleva todos los asuntos turbios del manejo de divisas y resuelve todos los problemas de mis empresas. Carmen Polo es mi mano derecha, aunque nunca consiguió acostarse con Rogelio, si consiguió vengarse de su madre. 
Hoy en día Carmen Pelo es lesbiana como ya predije desde pequeña. Es una mujer fuerte y segura de si misma. Una mujer autentica de valores intachables. Algunas veces incluso me molesta que sea tan rígida en asuntos tan intrandecentes como la perdida de medio millón de euros por una mala gestión. No la soporto cuando se pone en plan economista titulada.
Gracias a Dios o a Santa Coco Chanel. Tiene un estilo divino al vestir, seguro adquirido de ver mi propio estilo y me siento orgullosa de ello. 
Ambas conseguimos vengarnos de nuestras madres. Ahora yo me preguntaba al cabo del tiempo si quizás fue necesario todo aquello. Si mi madre me hubiera querido como todas las madres quieren a sus hijos. Si la madre de Carmen Polo hubiera revelado el nombre del que la dejó embarazada.
Pero el destino está escrito, eso dicen los adivinos. Yo por supuesto pienso todo lo contrario. El destino lo escribimos nosotros. Si tienes dinero, el guionista de tu vida será Woody Allen, si eres pobre el guionista de tu vida será Santiago Segura. 


sábado, 3 de agosto de 2013

V I S I O N A R I A S Parte 5. Destino Final.

Domingo 13:OO PM

VENGANZA
Todas la mujeres y niñas del pueblo se encontraban en la Plaza Mayor. 
El Marido de Doña Carmen estaba atado al patíbulo donde minutos antes habíamos estado nosotras. La joven chica que Doña Carmen tenía secuestrada se encontraba con las enlutadas, muerta de miedo. Su nombre Alfonsina, su origen Colombia.
Las mujeres estaban decididas a quemar a Don Calixto y la malvada y arpía Doña Carmen que con sus mentiras las había engañado, las había poseído, las había inducido al asesinato de sus propios maridos e hijos. La rabia, ira y sed de venganza se mezclaban con los llantos de las enlutadas recordando a sus maridos asesinados vilmente por ellas misma, con sus propias manos.
Alice Bill regresó al pueblo justo en el momento preciso. Se dirigió a su casa y cambió sus vestimentas de enlutada por un mono de color negro muy ceñido al cuerpo, con botas negras de tacón, unas gafas de sol negras y un cinturón donde llevaba pistolas y cuchillos de combate. En la parte superior de la vestimenta se podía ver la letra "Z".
Una vez cambiada se dirigió a toda prisa hacia la Plaza Mayor. Desde su casa, la casa que Doña Carmen le arrendó, se podía oír los gritos de rabia de la mujeres. Alice Bill no se lo pensó dos veces y sacó su pistola del cinturón.
- Quietos todo el mundo.- Gritó Alice Bill a las endemoniadas por la venganza de las enlutadas.
- !Deben morir¡.- Gritaron todas a la vez.- Nos hizo asesinar a nuestros maridos e hijos mientras ella guardaba el suyo tras la pared. Nos hizo creer en los designios divinos de una Virgen María que nunca se apareció a nadie. Nos engañó y abusó de nuestra incultura y temor a Dios.- Deben ser quemados.- Concluyo Dulce Nombre de María una de las manos derechas de Doña Carmen.
- Aquí no va a morir nadie más. Bastante sufrimiento han padecido ya. ¿No creen?. Tú joven, ven aquí junto a mi, ponte a mis espalda.- Dijo Alice Bill a la chica secuestrada que no tenia la remota idea de todo lo que estaba sucediendo. Sólo sabía que había permanecido durante dos meses secuestrada, metida en un zulo por aquella mujer que todas las demás querían quemar en la hoguera.
- ¿Cómo te llamas?.- Pregunto Alice Bill sin dejar de sujetar la pistola apuntando al frente.
- Alfonsina Raventos.- Señoras.
- ¿Eres hija de la señora Rodolfa González?.- Preguntó Alice haciendo oscilar el revolver de un lado a otro tratando de otorgar poder sobre la situación.
- Si señora. Rodolfa es mi mamá. Debe estar muy preocupada.- Contesto Alfonsina, una chica desnutrida que se aferraba a los hombros de Alice.
- Si. Tu madre te está buscando. Contrató nuestros servicios y hemos dado contigo, pero la cosa se ha complicado un poco. Bueno la verdad es que la cosa se ha complicado bastante.
- No entiendo. ¿Se refiere a estas locas?.
- No cariño, este tema está controlado.
Alice se dirigió hacia el patíbulo donde se encontraba atados Don Calixto y su mujer Doña Carmen. Esta no había abierto la boca para nada. Su rostro no expresaba miedo alguno, incluso se podría decir que había cierto aire de satisfacción en sus ojos.
- Escucharme bien. Los voy a desatar. Y tendrán que correr mucho para salvar sus vidas. Yo no puedo con todo el pueblo. Si los cojen los mataran. Y creanme es la primera vez que me daría igual ver como mueren unos seres repugnantes como ustedes dos.- Alice Bill miró a Doña Carmen. Esta sonrió fríamente.- ¿Lo han entendido?. Calixto y Doña Carmen asintieron con un leve gesto de cabeza.
- En cuanto a nosotras.- Dijo Alice a la chica.- Debemos salir corriendo de este lugar. Podría ser que la sed de venganza de estas pobres mujeres las confundan y quemen a dos chicas guapas e inocentes.- Habló con dulzura para poder tranquilizar a la chica que tiritaba de miedo.- Cuando cuente tres saldremos corriendo. Sigue mi ritmo por lo que más quieras. Y no mires atrás. UNO.....DOS.....TRES

ESCUADRÓN DE ELITE "ZORN INVESTIGACIONES"
Mónica Beretta, Mike Milsuertes y Mila Jorovovich el escuadrón de elite de ZORN INVESTIGACIONES. Miraba a Rita P desmayada por tanta presión y no cabe duda por la ingesta de vodka y orfidal a la que estaba acostumbrada. 
Se encontraban en el campamento base donde nos instalamos al llegar a aquel paraje que ni siquiera el navegador del Hummer de Boris Porquicia sabía de su ubicación.
Rita P hablaba entre sueños, gesticulaba como si estuviera manteniendo relaciones sexuales. 
El escuadrón prefirió no despertarla pues se lo estaba pasando muy bien en el sueño.
- !Ahhh querido¡. Penetrame con violencia y tormentosa pasión. Vierte tu semilla de macho en mi fular de Armani, de pura seda. !Socorro¡, !Socorro¡. Mary Joe, Agatha, Macarena. Si, sigue así no pares mamonazo.- El sueño sin duda era perturbador. Mezclaba acontecimientos recientes con lo que parecía ser una masturbación con un fular de Armani.
Mónica Beretta se agachó hacia la señora Rita P que se encontraba tumbada dentro de la limusina Hummer y la despertó con dos sendos bofetones.
- Despierte de una vez.- Dijo Mónica lanzando sus manos sobre las carrillos rosados de Rita P. 
Esta reaccionó al instante y sorprendida preguntó qué es lo que había ocurrido. El escuadrón de ZORN INVESTIGACIONES preguntó por el resto de mujeres que la acompañaban en aquel día de campo "country".
- La señora Duquesa del Pepinillo, Macarena Govanntes su nieta. Margarita Rotenberger, Mary Joe, Aghata, Boris. ¿Donde se encuentran?.- Preguntó Mike Milsuertes.
- Están, están en el pueblo. !Oh Dios mio¡. Van a morir quemados.- Gritó Rita P y volvió a desmayarse.
- Es imposible. Alice Bill a contactado conmigo hace cinco minutos y dice que la señora Duquesa y sus amigas ya no se encuentran en el pueblo. Han logrado escapar y  ha localizado a Alfonsina, la hija secuestrada de Rodolfa, nuestra cliente que es por casualidades de la vida la asistenta personal de la señora Margarita Rotenberger.- Comentó a sus compañeros Mónica Beretta.
- Tenemos dos opciones.- Comenzó a hablar Mila Jorovovich, como todos sabemos, mi asistenta personal. Lo que yo no sabia es que Mila tenía ese trabajo tan especial.- O quedarnos aquí y esperar la llegada de la señora Duquesa o ir al pueblo.
La puerta de la limusina Hummer se abrió en ese mismo instante. Apareció Alice Bill y la chica desaparecida.
- Es inútil. En el pueblo se está cometiendo una masacre.- Dijo Alice mirando a sus compañeros.

EL GLAMOUR VUELVE
Por fin pudimos llegar al campamento base donde nos habíamos alojado para pasar un sencillo día de campo. Al rededor de la limusina de Boris Porquicia se encontraba un grupo de personas, incluida Rita P que no para de hablar y entablar nuevas amistades con aquellos desconocidos vestidos todos con lo que parecía ser un uniforme de riguroso negro. Todos iban armados hasta los dientes. Rita P se decantaba por la conversación con un fornido y apuesto joven.
- !Señora Zorrilla¡.- Exclamó Mónica Beretta al ver a mi abuela La Duquesa del Pepinillo.
- !Eh¡. Oiga. Zorra será su puta madre.- Contestó Margarita.- Habráse visto soez lenguaje la gran hija de puta esta.
- !Pero qué dice usted¡. Me refiero a la señora Zorrila Navarro.- contesto Mónica Beretta señalando a la Duquesa del Pepinillo Siempre Tieso Martinez De Espumosa Batida, de los Batida de toda la vida.
Margarita no entendía nada sin embargo yo comencé  atar cabos.
- Abuela. ¿Quienes son estas personas y porqué te llaman Señora Zorrilla Navarro?.

UN NUEVO Y FASCINANTE SECRETO
- Bueno. Supongo que mi secreto ha quedado al descubierto.- Contestó La duquesa mientras tomaba asiento en una de las cómodas sillas del campamento.
- !Otro secreto¡.- Exclamó Margarita Rotenberger.- Por Dios santo qué vida más interesante la suya. ¿No creéis?.
- Explicate abuela.- Dije para que comenzase a dar luz a su nuevo secreto.
- ZORN INVESTIGACIONES es una empresa de detectives privados de elite. Trabajamos para los más grandes de España pero por cuestiones personales también atendemos casos donde nuestros clientes no pueden pagar la suma de dinero que cuesta nuestros servicios. Ese es el caso de Rodolfa, la asistenta de Margarita.- Margarita se llevó la mano a la boca.
- Sabía que esa Colombiana ocultaba algo. ¿Es una espía secreta verdad?. Lo sé porque tiene un manía exagerada de registrar en todas mis cosas.
- No querida Margarita. La señora Rodolfa nos llamó como última opción. Su hija había sido secuestrada y la policía llevaba meses sin darle una respuesta. Llamó a ZORN y aceptamos su caso.
Alice Bill continuó con la historia.
- Esta chica es Alfonsina, la hija desaparecida de la señora Rodolfa.
- Es verdad. Yo a ti te conozco de algo.- Contestó Margarita con un tono como si ella lo estuviera descubriendo todo.
- Si señora. Yo soy Alfonsina, la hija de su asistenta, la señora Rodolfa.- Contestó Alfonsina a Margarita.- Nos hemos visto algunas veces cuando he ido a recoger a mamá a su casa señora Margarita.
- !Así decía yo que la conocía¡, !qué cosas¡.- Margarita le dio un tono de voz intrigante insistiendo en ser la estrella de aquella rara situación.
Miré a todo el grupo y luego me dirigí hacia mi abuela.
- Abuela. ¿Eres detective privado?.
- No hija, no. Soy la Jefa de ZORN. Iniciales que pertenecen a mis apellidos de soltera, Zorrilla Navarro.
- Ahhh, ¿por eso la llamó zorra la tipa esta?.- Dijo Margarita señalando a Mónica Beretta.
- Zorrila, le dije señora Zorrilla. ¿Pero qué le pasa a esta señora?.- Preguntó Mónica Beretta a todos en general.
Todo el grupo nos miramos y suspiramos a la vez. Nadie estaba dispuesto a contar lo especial que era Margarita Rotenberger a Mónica Beretta.
- Osea, ¿que su trabajo especial no era hacer macramé ni ganchillo para vender en los rastrillos de la Cruz Roja para los pobres?.- Pregunto toda asombrada Margarita.
- Pues no querida. Mis aficiones son más....digamos que. Interesantes.- Contestó La Duquesa.
- Un momento. ¿Y cómo supo su equipo donde nos encontrábamos?.- Preguntó Rita P.
- Dejé conectado el IPhone 6 para que localizaran la señal. Alta tecnología.- La Duquesa sonrió como una niña.
- !Pero si el IPhone 6 no existe¡.- Exclamo extrañada Mary Joe que en eso de teléfonos móviles era una verdadera adicta.
- Hija mía. No sabes la de contactos que tengo por todo el mundo.- La Duquesa volvió a contestar con un sonrisa de niña mal educada.
- Me lo creo, me lo creo.- Apostillo Margarita Rotenberger.

Domingo 23:00 PM
POR FIN REGRESO A MADRID
Sin duda aquel día de campo se había convertido en una aventura por una parte terrorífica y absurda donde el fervor religioso casi nos churrascan vivas, y el descubrimiento del hobby de mi abuela, nada más y nada menos que jefa de una de las mayores empresas de investigadores privados de España. Ademas de conseguir encontrar a Alfonsina.
Era fascinante como se mezclaba los hilos de la vida. Nosotras que intentamos pasar un día de campo fuimos secuestradas por un grupo de fanáticas religiosas donde al mando de ellas se encontraba una peligrosa psicópata. Y a la vez, esa psicópata había secuestrado a la hija de la asistenta de Margarita Rotenberger.
El equipo de ZORN INVESTIGACIONES, no nos estaba localizando a nosotras. Estaba trabajando en el caso de la chica desaparecida. Pero casualidades de la vida nos cruzamos en su caso de investigación.
Todas pensamos cómo abría terminado todo en aquel terrible pueblo. ¿Habrían matado a Doña Carmen?. La verdad que dentro de mi deseaba que así fuese. El fervor ciego religioso es capaz de hacer tanto daño y sufrimiento como hasta llegar a convertirte en un asesino. La mujeres, ciegas por las malévolas palabras de Doña Carmen habían asesinado a sangre fría a sus maridos e hijos en nombre de la VIRGEN MARÍA.
Era ya muy tarde y decidimos que Boris nos dejara en la Gran Vía, así tomaríamos un taxi cada una a nuestras casas y áticos de diseño par intentar conciliar el sueño y olvidar toda aquella pesadilla.
Boris aparcó la gran limusina Hummer de color rosa fucsia. Bajamos todas y con besos sonoros en la mejillas nos fuimos despidiendo las unas de la otras.
-!Pero¡.- Exclamó Agatha. Su expresión era de puro terror. La palidez natural de su piel llegó a cotas altísimas. Parecía un fantasmas y a la vez parecía que hubiera visto un espectro.
Todas giramos la cabeza y pudimos ver cómo rápida y veloz igual de ágil en sus maniobras que un agente de elite de ZORN, salía Doña Carmen de debajo de la limusina con un tremendo machete en su mano. Su cara lo decía todo, estaba absolutamente loca.
Se  abalanzó sobre Mary Joy clavandole el cuchillo cerca del corazón. Un grito de espanto se nos escapó a todas de la boca pidiendo socorro y llamando a la policía. 
Mary Joe cayó al suelo mientras un charco de sangre rodeaba su torso. 
Agatha en décimas de segundo se acercó a Alice Bill. Cogió el revolver que llevaba Alice en el cinturón y disparó a quemarropa a Doña Carmen, hasta terminar el cargador del revolver.

FIN


Dedicado A:
Francisco Blanque y Sus Plataformas de facebook.
Gracias a su generosidad puedo publicar diariamente en GayAndújar Colectivo LGTB, Etha Von Blanque (Un perfil creado por Francisco Blanque para la promoción de su fantástico MAGAZINE de cultura pop).
Muchas gracias querido amigo. Sin tu ayuda desinteresada jamás, jamas MACARENA GOVANNTES podría haber llegado a tantos lectores.
Ya sabes......
Recibe un beso repleto de un rouge CHANEL fascinante :)

miércoles, 24 de julio de 2013

V I S I O N A R I A S. Parte 4. La Visionaria Que Soñaba Con Una Cerilla Y Un Bidón De Gasolina.

Domingo.......
LA VISIONARIA QUE SOÑABA CON UNA CERILLA Y UN BIDÓN DE GASOLINA
Doña Carmen cerró la puerta de su casa apresudaramente. Esta vez había tardado más en realizar sus labores de buena esposa. 
Su marido, oculto tras las paredes en un cubículo de su casa, la había penetrado dos veces como una bestia salvaje.
Al final de la calle se encontraba María Dolores la mano derecha de Doña Carmen. Miraba cómo la visionaria cerraba la puerta con rapidez. Doña Carmen miró hacia donde estaba María Dolores y no pudo evitar llevarse una sorpresa.
María Dolores tenía en su mirada en ese momento algo especial, pensó Doña Carmen. 
Sin duda el rumor ya se había expandido como el ébola en las selvas amazónicas. La abuela que había sido interrogada por aquella dama sofisticada y parlanchina a la que sus amigas las putas de babilonia llamaban Margarita, se había ido de la lengua algo más de lo necesario.
- Ha tardado usted hoy más de lo normal Doña Carmen.- Dijo María Dolores en un tono serio.
- La Virgen tiene nuevos planes para nosotras hermana María. El Juicio a la zorras de Belcebú debe dar comienzo inmediatamente.- Contestó Doña Carmen sin ápice de remordimientos en su rostro. Con una frialdad a las que las visionarias estaban acostumbradas. 
Por nada del mundo podría permitirse el lujo de que alguna de su súbditas devotas la mirasen con recelo, y María Dolores lo había hecho. Algo había sucedido fuera de su presencia, pensó Doña Carmen. Y lo que hubiera sucedido estaba claro que no había sido bueno.
Ambas visionrias se dirigíeron hacia la plaza mayor del pueblo. Doña Carmen portaba en una mano una caja de cerillas y en la otra un pequeño bidón de gasolina.
Al girar la esquina de la plaza mayor se pudo oír cierta algarabía y la voz incondunfible de aquella maldita zorra cotorra de la ciudad, la zorra parlanchina.
Margarita aún maniatada contaba a voz en grito lo que pensaba que estaba sucediendo a el resto de la comunidad. Nosotras intentamos detenerla pero Margarita me aseguró que era la primera vez en su vida que estaba segura de algo y que haría todo lo posible por sacarnos de aquel atolladero.
- Si señoras. Como lo están oyendo. Su líder, la gran Visionaria Doña Carmen oculta a su esposo en casa. Por eso todos los días se retira de vuestra presencia justo a las dos en punto. ¿Y saben por qué?.- Les preguntó a todas la visionarias que la miraban en silencio. El tono de su voz y la convicción de Margarita había hecho enmudecer a las congregadas.
- ¿Que es lo que hacían ustedes a las dos en punto del medio día todos los días del año festivos incluidos?.- Pregunto Margarita a las visionarias que permanecían por primera vez en silencio. Parecía que la pregunta había hecho mella en los pensamientos de todas la mujeres del pueblo. Comenzaron a mirarse las unas a las otras con un ápice de inseguridad. Sabían a lo que aquella parlanchina de ciudad se quería referir. 
La anciana Casilda que había sido interrogada con anterioridad por Margarita, contestó por todas ellas:
- Poner la mesa a nuestros maridos.
El sonido de la exclamación corrió a lo largo de la plaza mayor en un constante e inalterable, OOOhhhhhh !!!.

LA ÚLTIMA APARICIÓN DE LA VIRGEN MARÍA
- ¿Qué es lo que sucede aquí?.- Preguntó Doña Carmen con toda su autoridad.- ¿Qué clase de blasfemia vierte esa boca putrefacta contra mi persona, contra la Gran Visionaria?. He estado hablando con la Virgen María como todos los días a las dos en punto de la tarde. Fue así como me lo pidió el primer día que se me apareció en el árbol sagrado. Tenemos una nueva misión, sino la cumplimos, nuestras hijas deberán acompañar al más allá junto con sus padres y hermanos y dar explicaciones ante el altísimo por nuestros pecados.
La pequeña rebelión que se había formado en un instante desapareció por completo. Las mujeres visionarias tomaron de sus manos a las pocas niñas que quedaban en el pueblo.
- Nuestras hijas no.- Comentó una de ellas casi a modo de suplica. Hágase la voluntad de la Santísima Virgen Del Árbol Sagrado.
Todas bajaron la cabeza. Harían lo que fuese necesario para salvar las vidas de la niñas del pueblo. 
Doña Carmen sonrió casi inapreciablemente. Su poder ante todas estaba todavía en pleno auge. La seguirían hasta la muerte como ya lo hicieron una vez. Aquellas mal nacidas de la ciudad no acabarían con su poder en la congregación. Ella era la elegida por la Virgen María para redimir el pecado en aquel pueblo, así había sido y así sería por siempre.
- Hay que quemarlas inmediatamente.- Alzó el bidón de gasolina y las cerillas.- Esa ha sido la palabra de la Virgen María. Doña Carmen se encontraba frente a nosotras en primera linea. El olor a gasolina nos llegó a todas.
Rita P lloraba desconsoladamente. No estaba dispuesta a morir churrascada como un filete en una cocina de tercera. Sacó un pañuelo del bolso y secó sus lágrimas.
- !Mamá, estas desatada¡.- Exclamó Mary Joe.
- Si hace un tiempo que ya lo estaba pero no dije nada por acompañaros en el suplicio. Se me hacia feo estar más a gusto que vosotras doloridas por las cuerdas.
- !Estas loca¡.- Exclamó Agatha Klein.- Corre, Corre hacia el campamento.
Rita P nos miró a todas un poco asustada. Ella, ella que nunca había hecho nada importante en la vida excepto comprar grandes trajes de Dior, era la responsable de nuestra salvación.
Bajó rauda la escalinata del patíbulo. No supo donde dirigirse. Algunas visionarias ya se habían dado cuenta.
- Mamá corre todo lo más fuerte que puedas.- Dijo su hija Mary Joe.- Si corres rápido te aseguro que papá se quedará impotente y ya no podrá follarse a esa rubia guarra de veinte años.
Rita P miró a su hija. Todo sucedió en un segundo. La idea de correr rápido y la recompensa por hacerlo si era cierto lo que decía su hija Mary Joe era completamente divina. Su marido impotente, jajajajajaaajaaaa. Comenzó a correr hacia el campamento como una loca.
- !Maldita sea¡.- Grito Doña Carmen con la cara completamente desencajada llena de ira.- !Maribel, Lucía, Alice¡. Ir tras ella y capturarla inmediatamente.- Doña Carmen había elegido a las visionarias más jóvenes y atléticas de la congregación. Aquella bruja no podía escapar y contar su secreto al resto del mundo. Su poder se vio alterado por unos momentos y esa sensación no le gustó nada.
Tal fue la sorpresa de La Duquesa Del Pepinilo Siempre Tieso Martinez De Espumosa Batida de los Batida de toda la vida cuando pudo ver a Alice Bill introducida entre aquella secta, que no pudo contener la risa de satisfacción, así que como una loca comenzó a reír.
- !Pero bueno. Y a esta que le pasa¡. ¿Como se puede reír usted con el cuadro que tenemos?. !Que nos van a quemar vivas¡. Por Dios mujer un poco de decoro.- Margarita estaba indignada.
-Mujer, serán los nervios.- Contesté extrañandome muchísimo la reacción de mi abuela.

Aquella mañana el cielo seguía encapotado, gris, triste. El ambiente era como sacado de una mala novela de Stephen King.
Doña Carmen se dio la vuelta mirando a todas su seguidoras devotas.
- La Virgen dice: Quemar a las brujas.
Todas se arrodillaron y contestaron al mismo tiempo.
- La Virgen dice: quemar a las brujas.
- La Virgen dice que, recemos hasta que sus huesos sean cenizas.- Gritó Doña Carmen.
Todas contestaron los mismo a modo de oración.
Doña carmen se giró y miro a aquella malditas hijas de puta que habían alterado sus vidas. Estaban a punto de morir. Alzó el bidón de gasolina y la caja de cerillas.
- ¿Preparadas para la quema?.- Y  vertió la gasolina sobre los troncos de madera que habían bajo el patíbulo, prendió fuego a una cerilla y....
En ese mismo instante un rayo de sol se proyectó sobre la bellísima cara de Agatha. La anciana Casilda gritó:
- !Alto¡. !Es la Virgen María¡.- 
Todas levantaron la cabeza para observar que el cielo estaba encapotado, pero un rayo potente de luz atravesaba las nubes y se proyectaba sobre la cara angelical de Agatha Klein.
Aghata supo lo que hacer en tan solo unos instantes. Era algo absurdo pero tenía que intentarlo. Mientras se esforzaba en desatar las ataduras.
La locura de aquellas mujeres las habían llevado a pensar que ella era la Virgen María, debido al rayo de luz y sin duda a su aspecto angelical.
- Miradme todas.- Alzó la voz Aghata.- La gloria os mira a vosotras hermanas. Miren mi cara que es la madre de Jesús.- Aghata hablaba palabras que le recordaban al convento y su tiempo pasado en el.
Doña Carmen asistía perpleja a lo que se podría decir que era una revolución divina. Esa extraña y agria sensación de perder las riendas del poder se apoderó de ella nuevamente.
- Aquí tenéis ante vosotras a vuestra Virgen Del Árbol Sagrado. Que os pide desde el corazón que os arrodilléis ante mi.
Todas asombradas, petrificadas, alucinadas pues era la primera vez que ellas también podían ver a la Virgen Del Árbol sagrado por primera vez. Ya no solo Doña Carmen era la única visionaria. En los pensamientos de todas estaba la hipótesis de Margarita, la parlanchina, de que Doña Carmen tenía a su marido en casa. ¿Sería posible tal aberración despues de lo que Doña Carmen les mando hacer con sus propios maridos e hijos?.
Todas se arrodillaron a las ordenes de Agatha Klein que confirió a sus palabras el tono sagrado del que era conocedora pues casi santa la nombraron.
- La Virgen María dice que os deis la vuelta y dejar de mirarme.- Aghata Klein ya estaba desatada. Mientras continuaba dando ordenes a las mujeres enlutadas ayudandonos al resto a ser liberadas. Solo Doña Carmen asistía a aquella locura. Mirándonos con rabia sin saber qué hacer.
- No le hagáis caso. Es la zorra de Satanás que con sus palabras os embriaga el alma.- La voz de Doña Carmen denotaba cierto temblor
Nadie le hizo caso.
- La Virgen María aquí ante vosotras.- La mujeres no podían ver el patíbulo solo oír la voz de aquella Virgen tan hermosa y guapa.- Os dice que Doña Carmen os ha mentido. No ha dicho la verdad sobre mis ordenes para con la tierra, para con esta población, para con vosotras. 
Una vez liberadas todas fuimos bajando rápidamente del patíbulo y escapamos de la plaza mayor a toda prisa. Solo Agatha Klein continuó subida en el patíbulo, iba a vengarse.
- Doña Carmen tiene algo oculto. La mentira se a apoderado de ella. Lucifer la a conquistado y vosotras habéis pagado por sus pecados. Marchad todas a su casa y sacad a la luz la gran mentira.

LA CARRERA DEL CORDERO
Rita P dejó de correr como una loca a menos de un kilómetro de distancia del campamento base. Sabía que la estaban persiguiendo. 
Se ocultó tras unos matorrales no sin antes sacar de su bolso la última botella de vodka y pegarle un largo trago.
- Ahhh lo necesitaba.
Escucho un ruido. Las visionarias que la perseguían estaba frente a ella pero ellas no podían verla pues los altos matorrales la ocultaban de toda visión.
La tres mujeres enlutadas se pararon jadeando por el esfuerzo. Aquella loca borracha había corrido como el mismo diablo. ¿Donde estaba?.
- Parece que ha desaparecido. Debemos continuar hacia el campamento donde las encontramos. Es el único lugar donde puede haber ido.- Dijo Maribel.
Alice Bill incorporó el cuerpo con un gesto de cansancio en su cara.
- Maribel, ven tras aquellos arbustos. Tenemos que hablar. Sé donde puede estar esa loca borracha puta infecta de babilonia.
Maribel siguió a Alice tras unos matorrales. Alice la miró fijamente. Extendió sus brazos hacia el cuello y con un giro rápido e inapreciable le retorció el cuello a Maribel, cayendo muerta en el acto.
- ¿Que ha sido ese golpe?.- Preguntó Lucia la tercera enlutada que había sido mandada por Doña Carmen para capturar a la mujer borracha vestida de marca.
Alice salió detrás del matorral dejando en el suelo el cuerpo muerto de Maribel. 
- Se donde se encuentra esa zorra.- Dijo Alice sin dejar de acercarse a Lucía.
- Entonces vayamos rápido tras ella.
Antes de que Lucía se diera cuenta, Alice le agarro el cuello y lo retorció como la mejor de las guerrilleras de elite.
Rita P pudo verlo todo y por muy achispada que estuviese, aquello no tenia la menor explicación posible. Sin duda todas, todas eran unas brujas locas.
- Señorita Rita P. Salga. Sé que está ahí.
- Ja !!!.- Se le escapó a Rita P. Una vez descubierta continuó.- Cualquiera sale viendo lo que he visto.
Las ramas de los arbustos se abrieron. De repente ante Rita P se encontraba Alice Bill. Rita gritó todo lo fuerte que pudo imaginando las vértebras de su delicado cuello de cisne que tantas perlas había lucido, retorcidas. 
No soportó el terror y entre el alcohol y el miedo, mala combinación, se desmayó.
Alice la tomo en brazos. Era una joven atlética y fibrada con fuerza suficiente para portar con un cuerpo de anoréxica como el de Rita P. La tomó en brazos y se dirigió al campamento todo lo más rápido que pudo.
Cuando llegó al lugar dejo el cuerpo semiinconsciente dentro del Hummer de Boris Porquicia y regresó hacia el pueblo donde sin duda haría mucha más falta que allí.
En la casa que Doña Carmen le había adjudicado, ya que era nueva en la congregación. Alice tenía oculto bajo el suelo de esa casucha todas las armas que necesitaba.

LA VERDAD OS HARÁ LIBRES
Todas la mujeres se dirigieron a la casa de Doña Carmen. Las supuestas brujas putas de babilonia ya habían escapado sin que la visionaria pudiera hacer nada ya que había perdido todo su poder sobre su congregación por más que gritase, explicase o amenazase con el castigo divino. A las enlutadas se les había caído la venda de los ojos, del alma.
Ante la puerta de Doña Carmen todas esperaban la verdad que las hiciera libres. 
La anciana Casilda salió de la casa llorando. Cayó de rodillas en el mismo quicio de la puerta. Miraba al cielo y lloraba desconsolada. Gritaba el nombre de Pedro su esposo pidiéndole perdón. Todas se temían lo peor.
De la casa salió una chica asustada. Vestía arapos y estaba muy sucia además de apestar a humanida. Se tapó los ojos pues el sol le molestaba. El día nublado había dado paso aun día radiante, sin duda hecho este producido por la autentica Virgen María que todas habían visto sobre el patíbulo. ¿Quien era esa muchacha que salia de casa de Dona Carmen?. Nadie de las allí presentes la conocía.
Tras la chica salio Calixto el marido de Doña Carmen vestido con un traje gris impoluto. Peinado, afeitado y perfumado. La vergüenza asomó a sus ojos que no pudo ocultar tras aquel aspecto de pulcritud. Las mujeres lo tomaron y amordazaron fuertemente llevándolo a él y a la chica desconocida hacia la plaza. Quizás al fin de al cabo la hoguera no se iba a desperdiciar.

ARMAS DE MUJER
Doña Carmen había sido durante toda su vida una mujer sumisa. Sumisa con su padre, sumisa con sus hermanos, sumisa con su marido. 
Su vida había sido una carrera a la soledad de la feminidad sin poder expresar los sentimientos de mujer que le ardían por dentro bajo el yugo del hombre.
Doña Carmen había recibido constantes abusos sexuales por parte de su padre y hermanos. Aquel sufrimiento la marcó de por vida y suplicó frente a la imagen de una Virgen que tenían en casa, juro vengarse del ser humano. Vengarse del diablo, vengarse del hombre.
Una vez muerto su padre y muertos sus hermanos de una extraña y repentina enfermedad. Doña Carmen tomó fuerza y barajó a su marido con las mejores armas de mujer, el sexo. 
De la noche a la mañana pasó de ser una mujer con miedo y sin poder a sentir el poder por todo su cuerpo. Incluso su mente le pedía más poder, más sabiduría. Le gustaba someter a los demás a su antojo y capricho y lo consiguió con el fervor de la religión. 
Se invento que había visto a la Virgen María suspendida flotando en una nube en el viejo árbol que había en la entra del pueblo. Engañó con tremendas argucias de arpía a todas las mujeres del pueblo por su sana incultura. Ahora todos, los padres, hijos y maridos pagarían por sus pecados. 

Las enlutadas aparecieron todas en la plaza con su marido amordazado y la chica que Doña Carmen había secuestrado hacia unos meses para satisfacer su deseo. Quería ver la sumisión de una mujer como ella la había pasado, le reconfortaba ver a la chica tan sumisa y asustada como ella lo había estado.

ZORN. EQUIPO DE INVESTIGACIÓN.
Rita P se despertó en la limusina Hummer de Boris Porquicia. Le dolía muchísimo la cabeza. El vodka se había agotado por completo. 
Se levantó y tomo un par de aspirinas. En ese instante sonó un móvil de última generación. De hecho nunca había visto uno igual en el mercado y eso que ella era de llevar siempre lo último en tecnología móvil de marca.
Rita P pudo oír una voz que salía del móvil.
- Hola. ¿Hay alguien ahí?.- Preguntó una voz de mujer.- Alice Bill nos ha informado de la situación en la que se han visto involucradas. Hola!!!!. Señora Rita P¡¡¡¡¡¡. Se encuentra usted ahí. Si es así por favor conteste. 
Mónica Beretta y el escuadrón de Zorn estaba a unos kilómetros de nuestro campamento base de fin de semana de campo country.
El móvil que alguien dejó olvidado a propósito mandando señales. Había llevado al escuadro de la muerte de ZORN INVESTIGACIONES hasta aquel lugar alejado de la mano de Dios.
Mónica Beretta continuaba hablando.
- Señora Rita P. ¿Tienen algún problema?.
Rita P tomó el teléfono móvil. !Dios Santo, era un IPhone 6¡. 
Y contestó a aquella voz:
- Si. Tenemos un problema. Nos hemos quedado sin vodka y pintauñas.

Continuará........





EN HOMENAJE A LOS FALLECIDOS POR EL ACCIDENTE FERROVIARIO DE SANTIAGO DE COMPOSTELA. 

viernes, 12 de julio de 2013

V I S I O N A R I A S. Parte 3. EL DERRUMBAMIENTO DEL AMOR.

Sábado.........

SECUESTRADAS HACIA UN DESTINO INCIERTO Y ABSURDO
No daba crédito a lo que nos estaba pasando. Por mucho que intentase analizar la situación era imposible llegar a una conclusión moderadamente realista. Era algo absurdo. Caminábamos amordazadas por un pequeño sendero hacia un supuesto pueblo de donde procedían aquellas señoras enlutadas y visionarias de la Virgen María.
El cielo estaba cubierto por nubes grises. El día había comenzado soleado pero parecía que a cada paso que dábamos a nuestro destino el cielo se oscurecía. 
La mujeres nos llevaban en el centro de la procesión, mientras entonaban cánticos religiosos a modo de oraciones pidiendo por la salvación de nuestras almas.
Margarita Rotenberger me dijo al oído algo en lo que ninguna de nosotras había reparado.
- ¿Alguien lleva el móvil en el bolso?.- Dijo Margarita.
El resto pudimos oírla pero todas asentimos con un no rotundo. ¿Cómo podíamos haber olvidado los móviles en el campamento?. Un error imperdonable. Pensé.
- Es igual Macarena.- dijo Rita P como si me hubiera leído el pensamiento.- Traté de llamar unos minutos antes de todo lo sucedido a mi asistenta Josefina y el móvil estaba completamente sin cobertura.
- ¿Pero qué será lo que quieren de nosotras estas fanáticas religiosas?.- Pregunto La Duquesa intrigada.
- Abuela no tengo la remota idea. Pero no me gusta nada este fanatismo ciego e irracional. Pueden hacernos cualquier cosa. De hecho estamos aquí amordazadas y secuestradas.- Contesté a mi abuela.- Imagina donde pueden llegar.

Doña Carmen la visionaria mayor habló después de un tiempo en silencio.
- Ya estamos en el pueblo a salvo de las mentiras de Lucifer.- Manifestó Doña Carmen.
El pueblo parecía bombardeado, sacado de  una mala copia de una película de la guerra civil Española. No había cables de luz, parecía que vivían en otra época.
- Llevarlas a la plaza mayor. Atarlas al estrado. Cada una a una columna de madera. Pronto comezaremos el juicio.- María Dolores, la que parecía ser la mano derecha de la gran visionaria nos llevó hacia una especie de púlpito con siete postes de madera.
- !Juicio¡. Exclamó Margarita.- Pero chica no hemos llamado a nuestros abogados. Tenemos derecho a un abogado. Lo sé perfectamente porque una vez fui detenida por un error garrafal. Me confundieron con una putita que ronroneaba con un famoso político. La susodicha había robado dos pitilleras de oro, un Dupont y cinco relojes Rolex en el hotel donde se encontraba con su amante, el famoso político, ¿Eso creo que ya lo he dicho?. En fin que me confundieron y pasé unas horas en comisaria. Yo por supuesto le "arreé" dos bofetadas al isnpector por confundirme con una prostituta de tres al cuarto. (¿Pero acaso no ha visto usted mi porte, mi caché, mi saber estar, mi Versace?). Total que allí me enteré que tenia derecho a un abogado.
- Hacer callar a la zorra mas loca de todas.- Dijo Doña Carmen.
Las enlutadas tomaron a Margarita y la subieron al estrado. La amordazaron a un madero y le taparon la boca con un pañuelo de ribeteados a ganchillo.
- ¿Donde están los hombres?- Preguntó mi abuela la Duquesa Del Pepinillo.
- !Hombres¡.- Exclamó Doña Carmen al tiempo de escupir al suelo.

EL DERRUMBAMIENTO DEL AMOR
La historia que escuchamos a continuación mientras nuestras manos y pies estaban ya atados al poste de madera sobre una plataforma, recordando  los ejecutados en la horca en el cine de western, nos pareció alucinante.
Otra mujer enlutada de aspecto tenebroso y de tez pálida como la muerte, ojeras y una expresión triste en su rostro se hizo abrir camino de entre toda la multitud de las fanáticas religiosas que se encontraban en la plaza del pueblo. Su nombre era Dulce Nombre De María. Parecía ser otra de las visionarias con más poder dentro de aquella secta. Doña Carmen con un gesto de cabeza afirmativo, dejó a Dulce Nombre De maría que lo explicase todo.
- No hay nada que ocultar. La Virgen María así lo quiso. Estamos respaldadas por lo.....Divino.- Dijo Doña Carmen a Dulce Nombre De María ya que la misma miraba a la visionaria superior para recibir su permiso de toma de palabra.. 
Comenzó con la historia.
- Aquí no hay hombres. Hace ya una década que no hay hombres. Los hombres llevan en la sangre el pecado de la lujuria infectados por Satanás. Hace ya una década que todos los hombres del pueblo, niños varones incluidos desaparecieron de nuestras vidas.- Algunas mujeres enlutadas comenzaron a llorar y rezar a la Virgen María fervorosamente, noté en ellas un atisbo de culpabilidad por muy mucho que rezaran a su Virgen Santísima. Dulce Nombre De María continuó con su narración.
- Liberadas del macho cabrío cumplíamos con la voluntad y la palabra de la Virgen Del Árbol Sagrado que se le presentó a Doña Carmen, nuestra salvadora de almas.
- !Maaaaattaaaouron aa lous hooouuuuumbres¡.- Exclamo Margarita bajo la mordaza que tenia en la boca. No se le pudo entender bien así que la escupió pues no la habían amordazado lo suficientemente fuerte como para parar a Margarita en su incontinencia verbal.
- He dicho que si ¿mataron a todos los hombres y niños del pueblo?.- Repitió la pregunta Margarita. Esta mujer nos iba a poner en un serio compromiso si no dejaba de actuar con su locura característica de insensatez continua.
- Ellos eran el pecado.- Esta vez la que habló fue Doña Carmen.- La Santísima Virgen del Árbol Sagrado me dio la orden inmediata de ejecutar a todo varón, hombre o niño para erradicar de nuestra comunidad a satanás.
- Y ¿Cómo los mataron?.- Preguntó Mary Joe en su atrevimiento y espontaneidad juvenil. (No olvidemos que hace tan solo un par de meses era una Gotika redomada y el regustillo por lo macabro aún no lo había perdido). Agatha Klein se encontraba en el centro de nosotras, a su derecha Mary Joe. Miró a esta y le recriminó su pregunta a aquel grupo de locas. Era todo un desafío seguir razonando con aquellas visionarias pues nuestra posición era francamente mala, debió pensar Agatha Klein al igual que yo. 
Bajo nosotras se amontonaba trozos de maderos grandes, follaje y ramas de arbustos. Nos iban a quemar vivas y las chicas no paraban de hacer preguntas que ya nada importaban. Ahora lo necesario era poder escapar de allí, pero sinceramente yo no tenía la remota idea de como hacerlo, y del resto de la "chupi pandi" ni os cuento. Solo confiaba en la sensatez de Agatha Klein.
Una de las mujeres enlutadas que se encontraba en la plaza y sin permiso de Doña Carmen continuó con la historia.
- Algunas envenenamos a nuestros maridos e hijos. El acto que cometimos lo llamamos el "Derrumbamiento del Amor". Yo lo hice así para que sufrieran menos. Otras los descuartizaron con un hacha a trocitos muy pequeños y lo enterraron a la salida del pueblo lejos de campo santo ya que eran el mal personificado y en campo santo no hay cabida para los esbirros de Lucifer.- Esta mujer miró a unas cuantas visionarias con cierta rabia en sus ojos.- Otras los castraron con un cuchillo oxidado de caza, a los pocos días murieron entre terribles sufrimientos. Otras los emparedaron tras los muros de sus casas, durante un mes todas las noche podíamos oír sus gritos de agonía.
- Basta ya Petronila.- Grito Doña Carmen.- Retirarla pues sin duda está cansada y no sabe muy bien lo que dice. Llévenla a la iglesia y que rece todo el día hasta mañana al amanecer.- !Cómo insinua que el acto del derrumbamiento del amor fue un error¡. Como si hubiera maldad en ello, cuando fue todo pura gracia divina de los designios de..............
- La Santísima Virgen María.- Contestó mi abuela La Duquesa Del Pepinillo antes de que lo hiciese Doña Carmen. Era sin duda un reto que lanzaba mi abuela de 80 años, una dama de alta sociedad con un pasado misterioso y con un valor extraordinario para salir de situaciones peligrosas, sin poder dar crédito a todo lo que estaba escuchando. Un reto lanzado a Doña Carmen demostrándole que ella no tenía miedo a aquel grupo de fanáticas religiosas.
De repente Rita P grito sollozando:
- "Ahhhh vamos a morir. ¿Alguien tiene vodka?. Quiero anestesiarme para no sentir dolor.
- Querida Rita P. Te aseguro que ya estas lo suficientemente borracha como para no sentir ni pizca de dolor.- Contesto Boris Porquicia.
- Maricón.- Contesto Rita P pero esta vez sin apenas énfasis ni fuerzas. Ya le daba igual todo, la cosa pntaba fatal.
- Rita P. Tu homofobia me esta comenzando a tocar los huevos.- Le recriminó Boris Porquicia.- Chica haz como yo. Manten el tipo y la elegancia hasta el final. Yo soy toda una dama.- Terminó la frase Boris levantando mucho la cabeza en señal de valentía y allí la valentía no nos servía de nada. Necesitábamos un plan, ¿pero cual?.
- Al Maricón no se le quemará en la hoguera. Será castrado y emparedado.- Contestó Doña Carmen para manifestar y dejar bien claro quien es la que mandaba allí. Obviamente Boris Porquicia comenzó a gritar sino más alto y con mas fuerza que Rita P.
Eran las dos en punto de la tarde. Pude saberlo pues hice un giro brusco y doloroso debido a verme amordazada para ver mi Rolex de oro macizo.
Por una calle que terminaba en la plaza central del pueblo se acercaba un carro con cinco enlutadas, las mismas que habían llevado a Petronila para que cumpliese la penitencia que había impuesto Doña Carmen, rezar todo un día de rodillas hasta el amanecer por haber dejado sembrar la duda de sus actos con el exterminio del hombre en aquel pueblo según designios y mandatos divinos.
Lo más extraño de todo es que Doña Carmen se subió al carro alegando que eran las dos en punto de la tarde y que como siempre debía regresar a casa para entablar conversación directa con la Santísima. 
Las enlutadas sabían que todos los días a las dos en punto de la tarde, Doña Carmen estuviese donde estuviese regresaba a casa para ponerse en contacto con santos, vírgenes y ángeles celestiales.
- Regresaré dentro de una hora o quizás hora y media.- Dijo Doña Carmen al resto de mujeres que a modo de soldados guardianes nos custodiaban.- Tener especial cuidado con la mujer anciana y con la borracha y la parlanchina y la chica joven y de la chica mas guapa del grupo, en fin tener especial cuidado con todas. No son trigo limpio: "Su aspecto os hará confiar de su maldad". Dijo San Nicolás De Alporchoa cuando en uno de sus encuentros con el altísimo se lo comunicó a modo de aviso constante, pues la maldad tiene múltiples disfraces.
Subió al carro y desapareció al final de una calle estrecha. Las enlutadas guardaron silencio. Solo se limitaban a observarnos y cuchichear sobre nuestras vestimentas. Y es que ver un Yves Sant Laurent, o un versace en beig colonial modelo "campo fashion silvestre country" para ellas debería ser lo más de lo más.

Margarita Rotenberber llamó la atención de una anciana enlutada que se encontraba cerca del patíbulo con la mirada perdida en tiempos mejores.
- Señora. Señora. ¿Es normal que Doña Carmen se retire a su casa a las dos del medio día?.
La anciana levantó la cabeza y con su mirada repleta de tristeza miró a Margarita. Pensó por un momento en lucir ella misma aquellos vestidos que llevaban las señoras. Seria bonito sin duda.
- Si. Doña Carmen se retira a su casa siempre a las dos del medio día en punto y vuelve a reunirse con nosotras en la iglesia una hora depués. Siempre, aunque llueva o nieve. Haga frío o calor.
- ¿Y que es lo que hace en casa durante esa hora?.- Continuó margarita con su pequeño y hasta ahora no descubierto interrogatorio.
- Se pone en contacto con La Santísima Virgen María, ángeles y santos. Creemos que incluso Jesús le entrega misiones que realizar aquí en la tierra.
- !Misiones en la tierra¡. Mandados por Jesús o La Virgen María. ¿Misiones como la de matar a vuestros maridos e hijos varones?.- Margarita recordaba el interrogatorio que nos realizaron en Guantánamo y aplicó presión a su pregunta.
- Eso fue un tremendo error.- Confeso la anciana.
- !Casilda¡.- Llamó la atención otra enlutada que se dio cuenta que la anciana Casilda estaba siendo interrogada por una de las zorras de babilonia.- Ven aquí inmediatamente.- Le ordenó con rabia.
La anciana se retiró y dejó a Margarita con un cierto regusto a victoria. Ese cutis que lucía Doña Carmen no era obra y arte de la Virgen María. Era obra de algo más natural para el ser humano. Ella misma estaba harta de comprobar los efectos que producía tal acto en el cutis. Y por lo poco que sabia, allí en aquel pueblo perdido de la Mancha, no había centros de estética.

DUDAS RAZONABLES. LOS CHICOS DEL MAÍZ.
Margarita Rotenberge que antes de salir corriendo hacia el árbol sagrado para ver lo que sucedía con las chicas y aquellas mujeres enlutadas. Se había cambiado de vestido pasando del aburrido para ella beig colonial Yves sant Laurent a un Armani negro con bolso de Prada y sus inseparables gafas de sol Valentino.
- Esto no es normal Macarena.- Dijo Margarita gesticulando con la cabeza varias veces con un...... no.- Nada normal Macarena.- Seguía gesticulando con un movimiento de negación.- Que no es Normal Macarena.- Parecía que le había tomado el gusto pues no paraba de negar con la cabeza de izquierda a derecha.- No, No es normal.
- !Pero me quieres decir que es lo que no es normal¡.- Alcé la voz pues me faltaba poco para sacar fuerzas de donde pudiera y abofetear a aquella loca que nos había metido en todo aquel lío.
- Esa Doña Carmen me parece sospechosa.- comento Margarita en voz baja para que solo yo pudiera escucharla.
- !Margarita por Dios eso está claro¡. !Esa es sospechosa de nacimiento¡. !Esa mujer está loca¡. Esto es una secta religiosa tipo "Los Chicos Del Maíz". ¿Y tu te das cuenta ahora que la visionaria es sospechosa?. Margarita de verdad tengo en alta estima tu amistad pues bien se que darías tu vida por una de nosotras. Pero algunas veces te abofetearia hasta la muerte.- Le conteste. La primera vez que lo hice con toda la sinceridad del mundo.
- Macarena. Tú no sabes nada de la vida. Estas en tu palacete rodeada de algodones.
- Eso ya me lo has dicho como un millar de veces.
- Macarena, tú no tienes ese sexto sentido de mujer de mundo que se a ganado su fortuna a base de falsedad, hipocresía y tragar muchos penes ganchudos, pequeños y feísimos a cambio de una buena cuenta bancaria. Esa Doña Carmen oculta algo y yo sé que es lo que oculta.
- Me niego a creer una solo más de tus hipótesis.- Contesté.
- Macarena. Doña Carmen oculta algo. Algo que está prohibido en el pueblo.
- Aquí está todo prohibido cariño. !Están locas¡.
- Te puedo hacer una pregunta.- Me dijo Margarita que ya comenzar a hartarme con tanto misterio y fue de repente cuando pensé que si Margarita Rotenberger De Stradivarius De Todos Los Santos por una vez en su vida, esta hablando en serio, debería ser algo francamente interesante de escuchar.
- Si, dime.
- ¿Que es lo que hace una mujer de "pueblo pueblo", campo, country de toda la vida a las dos en punto del medio día con fiel devoción?.- Esa fue su pregunta. Yo esperaba otra cosa. Con sinceridad y en el fondo de mi corazón esperaba el plan que nos hacia falta para escapar, !pero cómo iba a ser posible que Margarita lo tuviese¡, había sido una ilusa al pensarlo.
- No tengo idea cariño.- Contesté.
- Pues poner la mesa a su marido.- Contestó sonriendo malévolamente y arqueando las cejas repetidas veces como diciendo: He dado en el clavo.

SEÑALES
- Mientras en el campamento base. Los últimos modelos de tecnología punta en telefonía móvil de La Duquesa Del Pepinillo sonaban y emitían señales de localización.
Los ordenadores comenzaron a localizar el número móvil con un programa de ultima tecnología traído de Estados Unidos. Mónica Beretta, vestida de un riguroso negro. Su melena rubia rizada brillaba bajo la luz del fluorescente de la oficina. Llevaba un traje parecido al neopreno, con botas de tacón hasta la rodilla que estilizaban la figura, miraba la pantalla del ordenador a la espera del punto esacto de localización. 
Mila Jorovovich, la ama de llaves y confidente de Macarena Govanntes, tambien vestida con un ajustadísimo mono negro, miraba la pantalla del ordenador. Si tenían suerte podría localizar a la señora Zorrilla Navarro.

EL SECRETO MEJOR GUARDADO
Doña Carmen llegó a su casa. Abrió la puerta una vez segura de que estaba completamente sola en la calle. Giro la llave y entró en la casa. Todo estaba en penumbras. Abrió una ventana que daba al patio trasero. La luz mortecina de aquel día nuboso entró timidamente inundando lo que era el comedor.
Doña Carmen retiró con suavidad un armario. Tras él habia un pequeño zulo de donde salió un olor rancio a suciedad, comida en descomposicion, orines y heces. 
Encendió una luz que apenas podía iluminar la estancia.
- Zorra. ¿Te arrepientes de tus pecados?.- Preguntó Doña Carmen como lo había estado haciendo desde hacía unos meses.
La joven la miró asustada. No podía gesticular palabra, solo lloró, como siempre que veía a aquella señora.
- !Ah¡.- Exclamo con rabia.- Te pudriras en el infierno.- Después de escupir en el suelo y persignarse tres veces con una velocidad pasmosa cerró el armario dejando la habitación completamenta camuflada tras de el.
En una media hora preparó una suculenta comida. Un potaje de garbanzos con mucha consistencia con chorizos y morcillas. 
Se dirigió hacia otro armario donde se encuntraba exhivida la mejor bajilla de la casa. Giró un resorte del armario y este se deslizo hacia la derecha dejando ver otra habitación tras el. Esta vez la habitación no era en absoluto un zulo, sino una dormitorio perfectamente amueblado con todo lo necesario para sobrevivir.
La luz del interior de aquella habitación estaba encendida. Esta vez olía a jabon, colonia y tabaco.
- Buenas tardes Casimiro.- Dijo Doña Carmen a su esposo.
- Buenas tardes querida.- Contesto el esposo de Doña Carmen levantandose de la cama. Llevaba puestos solo unos calzoncillos que dejaban ver la tremenda erección que tenia.
- Ven aquí Carmen.- Dijo el esposo señalando la cama.- Desnúdate y ponte de rodillas, como tu ya sabes, estilo perrito. Pero antes quiero que me la mames un raro, como solo tu sabes hacerlo que parece que se acabe el mundo de tantas ansias como chupas "so" zorra.
Doña Carmen se desnudó completamente feliz y sumisa. Se arrodillo y le chupó el pene con fuerza y pasion. Era cierto, lo hacía como si no hubiese un mañana. Despues se bajó la bragas y se colocó a cuatro patas como los animales mientras Casimiro con su enorme berga la penetró con violencia como sabía que le gustaba a su esposa.
Doña carmen se relamió la boca no sin antes gritar.
- Cabrón me vas a matar. Pero métemela hasta el fondo canalla.

Continuará.......



Dedicado a: 
Virginia Campos Colino
José Enrique García González
Chus Bañuls
Aurora Cano Coba 
Pedro Amoros Navarro
Jorge Amaro Expósito
Rogelio Moreno Valls
Pedro Amoros
Y
Luisa Delidaise
"Gracias por vuestro apoyo incondicional"

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