viernes, 28 de junio de 2013

V I S I O N A R I A S. Parte 2. El Árbol Sagrado.

VIERNES......
POR LA MAÑANA MUY TEMPRANITO
Si, lo sé. Parecía imposible que un grupo de damas de alta sociedad hubiera elegido un fin de semana para marcharse al campo. A un lugar inhóspito para nosotras, curtidas servidoras del asfalto mas recalcitrante de cualquier ciudad del mundo que se precie a tener una milla de oro.
Nos encontramos todas como dijo Margarita en casa de Rita P. El lugar de partida para lo que ahora ella venia a llamar expedición. Sabrá la pobre lo que es aun expedición.
Ni yo misma me lo podía creer. ¿Cómo nos había embaucado a todas en aquella absurda situación?. Y claro la respuesta llego a mi rauda y veloz. De una mujer absurda nace el talento del desinterés de la misma, lo que te lleva a bajar las defensas y verte involucrada más de una vez en situaciones que no deseas.
La limusina Hummer color rosa de Boris Porquicia nos otorgó cierta comodidad. Ni qué decir tiene, que el minibar se agoto antes del primer kilómetro con lo cual Rita P tuvo que sacar refuerzos de vodka de su bolso Loewe. Nos animamos al principio con desgana a cantar canciones como lo hacíamos cuando íbamos de excursión en el colegio, hacía ya la friolera de...mucho tiempo.
Mi abuela La Duquesa Del Pepinillo entonó una canción que al principio nos recordó tiempos pasados, llenos de telarañas y olor a naftalina, pero que cuando tomamos el ritmo a todas nos agradó sobremanera. Cantábamos todas brindando con vodka y sonriendo. Los malos humores de las que no estábamos muy seguras del plan, se había disipado como el humo del puro de Sara Montiel después de esperar al hombre que ella quería.
"Esta mañana muy tempranito
salí del pueblo con el hatito
Y como entonces la aurora venía
yo la recibía cantando como un pajarito:
Esta mañana muy tempranito.

Por los carriles y los rastrojos
soy la hormiguita de los despojos
y como tiene muy buenos ojos
espigo a veces de los manojos.

¡Ay ay ay! qué trabajo nos manda el Señor
levantarse y volverse a agachar
todo el día a los aires y al sol.
¡ay ay ay! qué memoria de mis segador
no arrebañes los copos de mies
que detrás de las hoces voy yo."
Las risas surgieron como las burbujas de freixenet en su mejor spot publicitario. Boris conducí la limusina muy concentrado en el GPS. La ruta marcada era todo un secreto. Minutos antes de subir todas al Hummer Margarita Rotenberger DeSatradivaruis se había encargado de introducir en el navegador la dirección a la que nos llevarían las gruesas ruedas del auto. Osea que nadie, ni siquiera Boris sabia muy bien donde era nuestro destino. Él era un simple un conductor que hacía caso a la vocecita impertinente y martilleante del navegador, y así dos horas con la voz de la mujer que le direccionaba por donde debería seguir el camino.
Dos minutos después de pasar un buen tiempo montadas en la cómoda limusina, aquella voz por arte de magia y gracia dejó de hablar, gracias para mis oidos. Solo pronunció: RUTA INEXISTENTE. RUTA INEXISTENTE, RUTA INEXISTENTE.
Todas, incluso Boris que pegó un brusco frenazo sin avisar, suceso que provocó que todas nos balancearamos al mismo tiempo y en la misma dirección mirando todas al mismo tiempo con recelo y alguna hasta con antipatíca a Margarita Rotenberger.
- Esto dice que no sabe donde estamos.- Contestó Boris Porquicia frunciendo el ceño.
- Pues está claro. Estamos.....en el campo.- Contestó Margarita que se sentía observaba por todas e indefensa ante su metedura de pata. Pero lejos de amedrentarse nos dijo a todas, en un plan muy e aquí estoy yo.- !Pero qué caras son esas¡. Es el sitio correcto que introduje en el navegador. Lo que pasa que cambien la indicación de llegada como ruta inexistente. Para darle cierto suspense a esta expedición.- Y termino con un sonoro: "Zopencas".
- Ahhhhh.- Contestamos todas como corderos.
- Veis ese enorme árbol. Ese es el lugar exacto.- Contesto Margarita. Todas dudamos muy mucho de que acababa de sacárselo de la manga.

EL GRAN ÁRBOL
La verdad es que era un lugar francamente de película de ciencia ficción. Un árbol gigantesco como pocas veces había visto permanecía erguido al amanecer, frente a nosotras como una postal otoñal. Los rayos de sol de primeras horas de la mañana le conferían más magnificencia atrayéndonos a todas a fijar nuestra vista en él, como si el resto del paisaje no existiera, de echo nadie miró otra cosa.
- Nos instalamos aquí.- Dijo Margarita con su pamela Yves sant Laureant color beig colonial a juego con su vestimenta que sin dejar de ser glamourosa era muy de día de campo. La verdad es que todas eramos un calco una de otras. Todas elegimos el beig colonial para tal evento y sendas pamelas. La Duquesa un sombrero con mosquitera que recordaba expediciones antiguas a Egipto.
Colocamos en un "plis-plas" los equipos Superviver MP3000 no cerca del árbol. Teníamos la sensación de que no debería ser molestado. Un árbol tan majestuoso y centenario debía de estar tranquilo viviendo sus días como el rey de la comarca.
- Por cierto. ¿En qué comunidad estamos?.- Pregunte.
- Si eso mismo me pregunto. ¿Cerca de qué ciudad?.- Preguntó Agatha Klein.
- Por el tiempo estimo creo que estamos en tierras manchegas.- contestó La Duquesa.- Pero no hemos visto ningún pueblo o ciudad cerca. !Es raro¡.
- ¿Se puede saber donde estamos?.- Pregunté quitándome las gafas de sol con una asombrosa rapidez, mirando a Margarita, para darle énfasis a mi pregunta incriminadora.
- Está bien. Tranquilas.
- !Tranquilas dice esta¡.- contesto Rita P con una copa de martini entre sus manos enguantadas. Ya casi borracha.
- Bueno, veréis. Creo que no tengo la pajolera idea de donde estamos.- Contesto Margarita como diciendo (Chicas esto es lo que hay y lo que vamos hacer es pasarlo bien).
- Yo la mato. Yo la mato. De esta no te libra nadie.- Grito Rita P que siempre solía ser la más dada al drama urbano.
Mientras que nosotras discutíamos algo que ya no tenia solución y que en cierta manera Margarita tenia razón. Mary Joe y Agatha se fueron alejando abrazadas mutuamente como buscando privacidad. Ahora lo importante era pasarlo bien, ya no tenia mucho remedio.
Rita P Sacó rauda de su bolso de PRADA unos prismáticos ultimo modelo con visión nocturna y miró en dirección donde se dirigía su hija.
- Y esas. ¿Donde van?.- Preguntó como si fuera una madre inocente que no sabía nada de la vida, otorgando a Mary Joe el énfasis de su reveldía.
- !Pues tú que crees¡.- Exclamó Boris Porquicia.- No nos vengas con ese papel de inocente madre engañada por las maléficas acciones de una adolescente descontrolada.- Van a echar un polvazo. Que es precisamente lo que te hace falta a ti.- Acuso con el dedo Boris a Rita P.
- !Seras maricón¡. Yo no necesito sexo. Esa es una faceta de mi vida que he superado francamente bien.
- Con consoladores de treinta centímetros cualquiera supera la situación.- Contesto entre dientes Boris.
- !Será maricón¡. !Te he oído¡.- Apostilló Rita P rellenando su copa de martini con aceituna incluida. Se la bebió de un trago.

EL DESCUBRIMIENTO ATROZ DE LAS VISIONARIAS
Mary Joe y Agatha se tumbaron sobre una manta a cuadros bajo aquel maravilloso árbol. Sus dedos fueron buscando mutuamente los pezones de ambas. Sus labios se mezclaron con una pasión desenfrenada. Ambas miraron a todos lados, las chicas estaban lejos y no podían verlas. No había nadie al rededor. No lo dudaron. Poco a poco se fueron desnudando dejando sus cuerpos de piel blanca a la intemperie del campo.
Una sobre la otra retozaban cuales cervatillos inocentes pero con un deseo carnal de putas. Las chicas se frotaban en un frenesí descontrolado. Los dedos buscaban la delicia de cada una y jugueteaban con ella cada vez con más pasión. Los jadeos de placer fueron subiendo de tono.
- Dios te salve María. Llena eres de gracia. El señor es contigo. Bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús.- Rezaban conparsimonia un gran grupo de mujeres enlutanadas que caminaban por un sendero cuyo asfalto estaba cubierto de piedrecitas.
- !Silencio todas¡.- El grupo paró inmediatamente dejando el rezo al unisono como soldados de un batallón obedeciendo a su sargento.- ¿No escuchan eso?. Ese sonido, esos jadeos, cerca, muy cerca. Allí bajo el árbol sagrado.- Apunto Doña Carmen la visionaria.
Todas acudieron raudas y en tropel dejando la paciencia del paseo y el rezo convirtiendo la avanzada en una apresurada carrerilla hacia el árbol sagrado.
Agatha levantó la cabeza justo cuando llego al orgasmo. Doña Carmen las miraba inquisidora con sus ojos verdes de mirada penetrante dejándolos ver al levantar su velo. La expresión era algo parecido a la muerte.
- !Joder¡.- Exclamó Mary Joe. Y estas ¿de donde han salido?.
- ¿De donde hemos salido?, putas de babilonia. Fariseas bolleras del diablo.- Contestó Doña Carmen. Se giro lentamente hacia el grupo de mujeres totalmente enlutadas y dijo.- E aquí los diabólicos mensajes de Satanás.- Furcias¡¡¡¡¡.- Les gritó a las dos chicas que a toda prisa se vistieron.
- ¿Cómo habéis osado retozar como putas de satanás bajo nuestro árbol sagrado donde la Santísima Virgen María se me apareció a mi misma una mañana de verano?.¿Donde con su santa palabra me comunicó mi misión en la tierra?. ¿Donde mi alma, cuerpo, mente y corazón se quedaran con ella para siempre?.
- !Putas¡. Hijas del Leviatán !!!!!.- Gritó el resto del grupo de visionarias.
- Cogedlas.- Grito Doña Carmen.- Brujas ardientes de pecado. Seréis recompensadas por vuestros actos y por la terrible humillación que habéis cometido retozando con vuestro sexo bajo el árbol sagrado.

Las chicas preparaban el desayuno que consistía básicamente en una copa de coñac o Pernod y unos pequeñísimo dulces para acompañar los zumos subidos de alcohol.
- ¿Que diablos pasa bajo el árbol?.- Dijo Boris mirando por sus prismáticos sacados del equipo Superviver MP3000. Hay un grupo de señoras todas enlutadas y están agarrando a Mary Joe y Agatha. ¿Pero que es lo que sucede?.
- !Cómo dices¡.- Exclamo la Duquesa del Pepinillo siempre alerta.
- Unas señoras enlutadas están, Oh dios mio. !Están atando a Mary Joe y Agatha¡.- Exclamó Boris aterrorizado y sin comprender aquella extraña situación.
- Rápido chicas. Hay que ir hacia el árbol.- Gritó La Duquesa Del Pepinillo.
- ¿Pero qué pasa que no puede una desayunar a gusto un día de campo country?.- Pregunto como si tal cosa Margarita.
- Vamos, rápido. Se las están llevando.- Contesto asustado Boris.
Todas dejamos las copas sobre una mesita auxiliar y nos dirigimos lo más rápido que nos dejaba nuestros zapatos de diseño y aquel sendero repleto de piedrecillas.
- Alto señoras.- Grité totalmente asfixiada por la carrera desde el campamento hasta el árbol.- ¿Qué es lo que están haciendo?. !Están atando a dos chicas¡. ¿Las están secuestrando?. Porque eso es lo que parece a simple vista.- Hable con la respiración entrecortada.
- !Y ustedes de donde salen¡.- Exclamó Doña Carmen con una sonrisa malévolamente antipática.
- Yo soy la madre de esa chica.- Dijo Rita P notablemente borracha.
- Y yo soy el representante de esa otra.- Contestó Boris.
Doña Carmen se acercó al grupo lentamente. Los miró una a una, posando nuevamente sus ojos verdes sobre ellas. ¿Quien era aquella gente tan peculiar?.- Se preguntó para sí misma.- Con aquellas vestimentas tan estrafalarias y vergonzosas. Se fijo en los pechos abultados de Margarita Rotenberger.
Margarita notó la mirada de Doña Carmen posada sobre sus senos.
- Eh oiga¡¡¡¡¡ Que son naturales Eh.
La Duquesa del Pepinillo llegó la última debido al ligero dolor de piernas que le producía andar unos metros de más. Miró aquel cuadro sorprendida y sin explicación posible a lo que estaba viendo. Un grupo numeroso de mujeres enlutadas sostenían a Mary Joe y Agatha Klein como presas. Y a su lado una mujer alta, de pelo moreno y unos enfermizos y a la vez magnéticos ojos verdes.
- Señora creo que todo se trata de un tremendo error.- Dijo la Duquesa a Doña Carmen.- Estas chicas no han hecho nada malo. 
- ¿Nada malo?.- Pregunto Doña Carmen.- ¿Nada malo?.- Repitió con rabia.- Estas zorras han copulado bajo nuestro árbol sagrado.
- ¿El árbol es suyo?.- Pregunto La Duquesa.
- Si, el árbol es nuestro.- Esta vez contestaron las visionarias enlutadas. Todas adontaron la postura de brazos en jarras.
- Efectivamente. Es nuestro árbol sagrado donde la Santísima Virgen María se me apareció para portar la palabra al mundo entero de Jesús su hijo.- Doña Carmen miraba y se comportaba con la Duquesa del pepinillo con cierto recelo, parecía ser que aquella señora mayor era la más inteligente de aquel grupo de estrañas mujeres de tacón alto y pamela.
- Bueno está bien el árbol es suyo. Pero suelten inmediatamente a las chicas.- contesté yo harta de tanta locura. Si aquellas mujeres enlutadas se pensaban que podrían hacer lo que les viniese en gana estaban muy equivocadas.
Una de las mujeres enlutadas salió de detrás de las chicas apresadas. Se dirigió lentamente hacia donde nos encontrabamos.
- No comprenden verdad.- Su voz sonaba de ultratumba. No se expresaba normalmente pues lo dijo con toda la seguridad del mundo.- Doña Carmen es la visionaria de la Virgen María que entre otras cosas le trasmitió que el sexo era algo que a Dios nuestro padre no le gustaba de su rebaño en la tierra. Doña Carmen es una santa que nos ha guiado a todas hacia la luz. Una luz llena de amor y fraternidad hacia el prójimo.
- Joder. ¿Ya estamos otra vez con santas?.- Contestó Margarita Rotenberger quitandose la pamela de Versace.- Miren, no se trata de una negociación. Esto no es normal. Suelten inmediatamente a las chicas y nos iremos por donde hemos venido. Este sitio apesta a incienso.
María Dolores, la mano derecha de Doña Carmen, la mujer que había salido detrás de las visionarias enlutadas y había explicado brevemente una estrambótica fantasía religiosa se enfrento a Margarita.
- !Puta zorra¡. Apresarlas a todaaasssssss.- Gritó con rabia. Doña Carmen asintió con la cabeza como aprobando la orden dada por María Dolores.
- Ustedes no entienden nada verdad.- Habló Doña Carmen mientras un gran grupo de enlutadas visionarias amordazaban a todo nuestro grupo .- No saben nada. Creen saberlo todo pero no saben nada. La santísima Virgen María me dio las instrucciones para salvar al mundo de personas casquivanas como ustedes. Llegan de la ciudad y piensan que se pueden comportar como lo hacen allí. Con sus ceremonias de hipocresía, necedad, mentiras y lujuria. No entienden nada. Y jamas lo entenderán. Somos pocas las agraciadas con la palabra y visiones de nuestra Señora y ustedes son almas descarriadas llegadas como de otro planeta a nuestras tierras, tierras de paz y amor. Aquí quien manda soy yo.- Doña Carmen nos miró a todas una vez ya bien amordazadas.- La virgen María me otorgó ese poder y ya lo ven en la circunstancia en la que se encuentran. Yo soy la visionaria, yo soy la elegida por la Santísima. Yo soy la palabra de Dios hecha carne......... Vayamos al pueblo.- Doña Carmen hizo un gesto con la mano alzándola y dirigiéndola hacia el norte donde se encontra el pueblo.
- Espero que tenga un buen abogado. O que lo que está diciendo se pueda confundir con una sobre dosis de rivotril. Porque pienso demandarlas a todas.- Contestó Rita P al tiempo de preguntar donde habia dejado su copa de martini.
- !Pero es que están locas¡. Qué sarta da tonterias dice: Que si la palabra de un todo poderoso, que por cierto no será muy poderoso porque no está en mi agenda del IPhone. Que si la jefa de todo. Pero que se ha creído esta hortera de pueblo que de seguro no ha echado un polvo desde hace años.- Espetó Margarita muy molesta con las ataduras.
- Señora piense en lo que está haciendo.- Le propuse con serenidad.- Vaya buscandose como dice mi amiga un buen abogado.
Doña Carmen detuvo la marcha hacia el pueblo. Todas las enlutadas visionarias pararon como si los pensamientos de Doña Carmen se trasmitieran por su solo pensamiento.
- ¿Pero es que acaso creen que van a volver?


Continuará........

Dedicado a:
Belén Pascual Expósito
Mercédes Fernández Moya
Cabe Tébar Gil.
Sin ellas Macarna Govanntes sería menos Macarena.
Un beso siempre repleto de un rouge Chanel fascinante.
Muchas gracias Chicas !!!!!!. 

sábado, 15 de junio de 2013

V I S I O N A R I A S. Parte 1. "Quiero Ser Silvestre".

J U E V E S..................

 ZORN
Llamaron al timbre de la puerta. Rodolfa fue rauda a abrir. Quizás fuesen buenas noticias después de tanto tiempo.
El agente de policía puso cara de circunstancia ante la cara de aquella mujer deprimida que se encontró nada más abrirse la puerta.
- Buenos días señor agente. ¿Alguna noticia nueva?.- Preguntó Rodolfa mientras con un pequeño pañuelo de papel se limpiaba unas lágrimas ligeras. Ya no podía llorar más.
- Señora lo único que podemos decirle es que efectivamente su hija y las chicas que la acompañaban han desaparecido del mapa. Llevamos dos meses escudriñando todos los lugares donde posiblemente y según por su nacionalidad dominicana puedan estar. Me refiero señora a las bandas callejeras. Suponemos que fueron secuestradas por la banda de los "Jabladores".
El agente bajabó las escaleras con una sensación que no era la primera vez por desgracia que sentía. La impotencia.
Rodolfa se sentó sobre el sillón de segunda mano y comenzó a llorar. Estaba claro que la policía no iba a encontrar a su hija. En ese momento recordó un anuncio en el periódico que acababa de leer a primera hora de la mañana. Una empresa ofrecía los servicios de investigación privada. Aseguraban que si no obtenían resultados el cliente no tendría que abonar importe alguno, pero que para acceder a ellos tendrían que endosar dos mil euros por el solo hecho de contactar con ellos y exponerles el caso. Si la hija de puta de su señora le pagase las dos pagas extras que le adeudaba podría llamar a Zorn, la empresa de investigación.

UNA EXTRAÑA SENSACIÓN.
Margarita Rotenberger DeStradivarius se levantó esa mañana mucho más animada que las anteriores. Debía ser la dosis doble de Prozac que se había estado administrando durante una semana. 
Eran las Seis de la mañana y ya se encontraba dispuesta para sus quehaceres diarios. Abrió su blog de notas del IPhone 5 y leyó lentamente las cosas planificadas para el día de hoy. Chanel, Loewe, Gucci, almuerzo con Macarena Govanntes y su abuela la Duquesa Del Pepinillo. Té con Maruja Gorrinos a las cinco, y debería ser muy puntual. Todas sabían cómo era Maruja Gorrinos para eso de la puntualidad.
Se rumoreaba que Maruja Gorrinos era la mediadora entre curas, monjes y obispos de jóvenes hermosos musculados morenos y jovencísimos. Y si eran recién estrenados su porcentaje ascendía a cifras astronómicas. De ahí su alto nivel de vida. La curia demandaba mucho sexo gay y había veces que incluso Maruja necesitaba de secretaria para poder atender todas las peticiones.
Margarita esa mañana a pesar del subidón de Prozac que casi le hacia pasar a ser lo que para un niño es una película de Walt Disney. Tenia una extraña sensación. Todo había terminado bien con respecto al exorcismo de Mary Joe. Pero sin embargo tenía un nudo en el estómago como algo no resuelto del todo. Y no era producido por falsas ilusiones de fracaso del amor entre Mary Joe y Sor Agatha, ahora reinventada en Agatha Klein por Boris Porquícia. Tampoco eran gases, se dijo así misma. No era eso, era como un pálpito, un aviso, un no sé que pero sin saberlo y a la misma vez sabiéndolo por completo, no se si me explico. Algunas veces tiendo a andar por las ramas de la literatura y mezclo conceptos que el lector no comprende. Yo para mis adentros, para mis intimidades de la psique me digo a mi misma: Que hay que estar abierto de mente para leer lo que una creado de historias y autobiógrafa imprime sobre el papel, en este caso sobre la pantalla del Appel.
El amor de Mary Joe y Agatha Klein era puro como fuerte y apasionado. Dos jóvenes retozando por las autovías de la pasión sin frenos y borrachas de frivolidad. Margarita no tenia esa extraña sensación por temores a un fracaso de la relación entre ambas chicas. Margarita estaba simplemente aburrida. La desidia se había instalado desde hacía unas semanas a las sábanas de raso de su cama y la envolvían, la atrapaba.
Margarita como alma inquieta necesitaba aventuras. Ya no le producía el satisfacción gastarse dos mil euros en un bolso ni mil quinientos en unos zapatos. Quería aventura en su vida. Como por ejemplo la que les sucedió en Guantánamo (Alto Secreto). O el extraño exorcismo de Mary Joe. Sin olvidar aquella pequeña metedura de pata con las supuestas rebajas de PRADA en las oficinas del INEM.
Ya vestida impecable con traje Chanel verde  color esmeralda con filos ribeteados en negro, pamela Yves Sant Laurent negra negrísima y gafas de Valentino sus preferidas. Se dirigió hacia la cocina donde Rodolfa preparaba el expreso y unas mini tostadas con mermelada de ciruela (por el pequeño y leve estreñimiento).
- Buenos días Rodolfa. Hoy no desayunaré en casa. Tengo algo en mente que me sacará de esta desidia. Cosas importantes que un ama de casa como tu no sabría comprender.
- Lo que usted mande señora.- Contestó Rodolfa recogiendo toda la mesa del desayuno.
- !Ay qué excitación Rodalfa¡. Tengo un pálpito.- Comento Margarita con el pomo de la puerta de entrada del ático abierta dispuesta a salir lanzada.
- Dios nos libres Señor mio.- Contestó Rodolfa al mismo tiempo de encender la aspiradora y ocultar sus palabras por el sonido de la misma.
- ¿Ha dicho algo Rodolfa?.- Preguntó inquisidora Margarita.
- No señora para nada. A bueno si una pequeña cosa. Vera señora me debe dos pagas extras desde hace ya un año. Estoy segura que ha sido un despiste por su parte. No me gustaría que pensara mal de mi.
- ¿Como que le debo dos pagas extras?. ¿Pero Rodolfa porque no me lo ha dicho antes?. Ya sabe la de cosas que tiene mi agenda para realizar y lo ocupadísima que estoy siempre. Se me olvidó por completo.
Margarita sacó su talonario del bolso Loewe y extendió un cheque.
- Aqui tiene y disculpe Rodolfa este despiste mio.
Cuando Rodolfa miro el cheque se quedo perpleja. Quizas esas damas de alta sociedad no fuesen tan hijas de puta.
- Pero señora. ¿Esta no es la cantidad?.- Preguntó extrañana.
- !A que es más¡.- Exclamó Margarita con sonrisa bobalicano como diciendo si es que tengo muchas cosas en la cabeza.- Traiga que le hago otro.- Comentó Margaritan sonriendo y haciendo un movimiento con el dedo índice sobré su cabeza dando vueltas al rededor de ella.- Ya sabe que algunas veces estoy....
- No señora. Quiero decir que no son dos mil euros. La cantidad esacta son quinientos.- Contestó Rodolfa deseando si pudiera haberse mordido la lengua, ese dinero le venia de perlas.
- Pues nada mujer. Quédeselo por si vuelvo a olvidarme de algo.
Cuando Rodolfa iba a darle las gracias la puerta del ático y la señora Margarita ya habían desaparecido, sin duda ese día llevaba mucha prisa.
Sin pensarlo dos veces se dirigió al teléfono. Marco con lentitud el numero sin estar muy segura de lo que estaba haciendo. Pero tenia que agotar todas las posibilidades. Tenía que encontrar a su hija.
Se escuchaba el sonido del teléfono dando el tono. Al instante alguien descolgó al otro lado.
- Zorn. ¿Dígame?.....

PERO YA TENGO UN PLAN 
Allí estaba Yo. Esperando en la cafetería del Hotel Ritz lo que parecía una urgencia de manual para Margarita Rotenberger. Mientras me pintaba los labios con mi siempre favorecedor rouge Chanel fascinante. Un señor no dejaba de mirar mi esbeltas piernas que para algunos hombres no tenían fin. Cerré el pequeño espejo con el que me retocaba y dirigí la mirada hacia otro lugar pues no me interesaba nada aquel hombre con traje de banquero de segunda y pelo engominado, muy moderno de el corte ingles.
Gracias a Dios llegaba Margarita saludando desde la entrada de la cafetería y coqueteando con todo ser humano que tuviese pene, incluidos camareros.
- !Ay Macarena¡. Tengo un Plan.- Comentó alegremente. Pareciase ser que aquella desidia de hacia unas semanas se había borrado de su rostro y de su alma. Estaba chispeante.
- Cariño. Conociéndote me das un poco de miedo. ¿Que se te ha ocurrido ahora?. ¿Qué misterio crees que has descubierto esta vez de la embajada Rusa?. ¿A qué pobre amiga le han puesto los cuernos su marido y la ha dejado tirada por una rubia de veinte?.- Pregunte lo de siempre porque Margarita era muy de piñón fijo.
- Oye !. Pero qué te crees!. Es una idea magnifica. Y esta vez no hay intrigas, cuernos ni misterios, es algo natural. Very natural. Quiero ser silvestre.- Contesto a la vez que se quitaba las gafas de sol mirando hacia el techo como en una ensoñación.
- Pues cuentame cariño no tengo todo el día.- espeté.
- Por cierto.- Dijo extrañana Margarita.- No veo la silla de ruedas de Dolce & Gabbana de tu abuela la Duquesa Del Pepinillo. Debería haber asistido a la reunión. Os llamé a las dos.
- No ha podido venir por no se que extraño y absurdo asunto de un trabajo.- Contesté como diciendo: (Chica yo tampoco entiendo que no haya asistido con lo que le gusta tu conversación).
- ¿Tu abuela trabajando?- Pregunto Margarita.- ¿Tu abuela proletaria?.- Preguntó extrañada.
- Mi abuela  la Duquesa tiene un grupo de señoras de su misma edad que realizan trabajos de ganchillo y macramé verdaderamente deliciosos. Obras de arte que venden a terceras ricachonas a precios de oro. Eso la hace feliz. Además no se si no ha venido por estar sumergida en su paciente trabajo. Mi abuela de siempre ha sido un misterio. No hace falta que te recuerde el suceso de.....(bajé mucho el tono de voz y me acerqué a la oreja de margarita).............Guantánamo.
- Es cierto Macarena. De tu abuela me lo creo todo.- Gesticulo con los brazos abriéndolos en circulo como espantando moscas.
- Bueno. ¿Se puede saber para qué diablos me has citado en el Ritz?.- Pregunté impaciente por saber de la nueva loca ocurrencia por no llamarla estupidez de Margarita.
- Nos vamos todas  un día de campo. !Nena de Country ¡. No te parece super. Alejadas del asfalto.- Gesticulo su mano pasándola abierta sobre sus ojos.- Sin almuerzos comprometedores, sin compras, sin recepciones, sin fotocols, sin fiestas a las que asistir, sin flashes de paparachis. Solas en el campo en contacto con la naturaleza. Respirando aire libre de polución. Despertando ese ser tan humano que en el fondo todas llevamos dentro, silvestre.
- !Un día de campo¡.- Contesté.- !Y para eso me haces quedar en el Ritz¡.
- !Y dale¡. Que pesada con quedar el el Ritz. La próxima vez quedamos en la taberna Don Pepe en Vallecas si te pones así.
- Mujer quiero referirme que con una llamada de teléfono hubiera sido suficiente.- Contesté
- No es lo mismo Macarena. Los grandes planes hay que decirlos a la cara. Como cuando dejé a mi tercer marido después de desviar unos pequeños ahorrillos a Suiza. Se lo dije a la cara. ¿Por que?, porque era una cosa importante.
- Y tan importante. Lo dejastes, te divorciastes de él y esa pequeña desviacion de ahorrillos fueron cinco millones de euros guapa. Al menos se merecía cierta compasión y dar la cara por tu parte.- Contesté recordando todo lo que omitía siempre ella cuando le venia en gana.
- Bueno, bueno, bueno. Pelillos "to the sea".- Voy a quedar con todo el grupo para este viernes. Tu ya estas avisada. ¿Le dejas el recado tu misma a tu abuela porfa?. Son varios los preparativos que hacer. Linternas, mochilas, mantel a cuadros rojos, cathering, champagne. Tiendas de campaña. Abrigos, gorros, guantes, una escopeta. Muchas cosas Macarena, muchas cosas.
Se alejó como había entrado coqueteando con todo ser humano que tuviese pene. Cada vez se atenuaba más su Bye, chao, Nos vemos, que iba diciendo al pasar frente a todos sus conocidos.  

WORKING GIRL
La Duquesa de Govanntes conocida por toda la alta sociedad de Madrid como La Duquesa Del Pepinillo, apodo que recibió de su fallecido esposo por lo putero que había salido. Siempre andando con hembras en celo  con el pepino tieso a todas horas. Famoso en locales de alterne de mujeres de vida alegra para millonarios de toda la vida.
No era mujer la Duquesa de estar en casa mirando la televisión o su programa favorito Salvame. O leyendo novelas románticas de lujurias imposibles y borradas de su memoria. La anciana Govanntes tenía una afición que le reportaba sendos beneficios de la cual no sabia nadie excepto yo su nieta Macarena.
Yo adoraba los trabajos de ganchillo y macramé que realizaban con sus amigas, vendiéndolas a otras amigas ricachonas a precio de oro. La verdad es que la calidad del trabajo era excelente. La Duquesa y sus amigas de la misma edad podrían ser perfectamente diseñadoras de unos bordados de post guerra traducidos a tiempos modernos.

VISITAS DANDO LA NOTICIA
Margarita llego a la mansión de Rita P. La madre y la hija Mary Joe se encontraban en la parte trasera de la mansión, en la piscina tomando unos baños de sol y unos daikiris con ginebra, la bebida prefería de Rita P. Ahora Mary Joe parecía haber conectado con su madre y se portaba de una forma cariñosa con ella. Había dejado esa ridícula forma de vestir sado-satánica y el maquillaje era casi inapreciable pero le resaltaba todo su belleza natural.
- Chicaaaaasss Chicaaaasss.- Gritaba Margarita al llegar a la zona de la piscina.- Plan planazo super aventura aventurazo.
- Hola Margarita. ¿Pero que haces aquí?.- Pregunto con entusiasmo Rita P. Desde la recuperación de su hija había dejado los ansiolíticos pues la serotonina abundaba en su cerebro con normalidad y también en un todo extrañada pues Margarita siempre llamaba por teléfono y raramente hacía visitas a domicilio.
- Pues nada chicas. He venido de visita para daros la noticia.- Contesto Margarita sentandose en una mesa de jardín de diseño quizás más cara que sus zapatos de PRADA.
- ¿Tu de visita?.- Contestó Mary Joe saliendo de la piscina.- Muy importante debe de ser la ultima pija divorciada.
- No seas así Mary Joe cariño. Vengo a daros la noticia. Mañana nos vamos todas de campo country.
- !De campo¡ .- Contestaron estrañadas madre e hija a la vez mirando a Margarita como si le sucediese algo. Mary Joe le tocó la frente para ver si tenía fiebre.
- Si, de campo. Ha sido una idea que he tenido nada más levantarme esta mañana. Como una una inspiración de esas que sienten los artistas. Macarena y su abuela la Duquesa del Pepinillo están encantadas con la idea.- Cosa que no era muy cierta pero formaba parte del plan para que ni Rita P ni Mary Joe descartaran la posibilidad de no ir.
Rita P miro a Mary Joe.
- No es mala idea en el fondo. Después de estas semanas de turbulencias demoníacas nos irá bien un poco de aire fresco. Además si Macarena está encantada todo debe de estar bajo control.
- Yo iré si puede venir Agatha. No soportaria estar sola con vosotras en el campo más de media hora.- Contesto Mary Joe.
- Querida sigues siendo tan rebelde.- Dijo Margarita con un suspiro recordando su juventud.- Yo era tan rebelde como tu por eso mis padres me internaron en un colegio Suizo. Pero fue casi peor el remedio que la enfermedad. Allí fue donde descubrí el sexo con el hijo del director. Mi madre siempre se extrañó muchísimo que no me afectara la decisión que tomaron en internarme. Claro yo estaba encantada. Unos polvazos que nos pegábamos en la biblioteca. Vamos se me encogían los dedos de los pies de una forma asombrosa cada vez que llegaba al orgasmo y es que Dimitrovich tenia un portento de pene, una cosa así.- Hizo el gesto de separar las manos en una medida imposible.- Veis.- Inticó el vello de punta.-  Aun se me pone el vello de punta nada más recordarlo.
- !Que cosas nos cuentas Margarita. Como iba a tener semejante pene el chico por muy ruso que fuera¡.- Exclamo Rita P dando un trago a su copa de daikiri.
- Te lo  juro. Desde entonces la vagina se me, como se dice, se me ensanchó tanto que soy capaz de que me metan un puño y no darme cuenta.
- Madre mía.- Contesto Mary Joe sentandose al rededor de la mesa de diseño.- Margarita era una de las amigas de su madre más locas sin duda.
- Bueno que. ¿Os apuntais?.
- Por mi si.- contestó Rita P rellenando su quinta copa de daikiri.
- Yo tengo que hablar con Agatha.
- No te preocupes Mary Joe. Ha dicho que está encantada.- Mintió Margarita pues su plan era ir inmediatamente al set de la pasarela Cibeles donde se encontraba Agatha Klein y Boris Porquícia que eran los dos que le quedaban para sumergirlos en su apasionante aventura. (Un día de campo), pensó Margarita extremadamente contenta mientras se levantaba de la silla de diseño y se colocaba las gafas de Valentino.- Mañana a las seis de la madrugada en punto vendremos con la limusisa Hummer de Boris. Sean puntuales chicas. Bye! Chao! Besos!. Iba diciendo mientras se dirigía hacia la entrada donde había aparcado su jaguar color rojo Chanel.

EN EL SET DE LA PASARELA CIBELES
Sor Agatha había pasado de ser monja con dones divinos a ser Agatha Klein una famosísima modelo de alta cotización gracias a su extremada belleza y a los grandes contactos de Boris porquícia. Por algo era el mejor manager de toda España en aquellos momentos. Creo que conoció a Andy Warhol en su juventud y a varios artistas y cantantes americanos, así como diseñadores de todas las grandes firmas. A Jhon Galliano le retiro la palabra cuando salió aquel video en Internet haciendo apología del nazismo. Boris era muy serio para su trabajo y pensó que ser amigo de Jhon en aquellos momentos no le beneficiaria para nada.
Agatha Klein se encontraba en el backstage de la pasarela Cibeles recibiendo aplausos y felicitaciones. Los fotógrafos se daban puñetazos por tal de sacar la mejor foto de Agatha Klein mientras Boris Porquícia permanecia en un segundo plano sonriendo y pensado que aquella chica caída del cielo literalmente lo haría en poco tiempo de oro.
- Hello darling!.- Saludo Margarita a Boris.
- Pero chica. ¿Cómo te has podido perder el desfile?. Le deje un mensaje a tu asistenta.
- Ya Boris y no sabes cuanto lo siento. Es que veras. Esta mañana me he levantado con un palpito, una revelación necesaria para el grupo. Un ansia de aventura.
- Eso se pasa con un buen maromo de tarjeta visa.- Contestó Boris.
- No me refiero a eso. Es algo más familiar, algo más humano, más sensitivo. Más......Silvestre.
- ¿Más humano?, ¿Mas sensitivo?.- De qué estas hablando.- Dijo Agatha que ya había terminado con los fotógrafos y se acercó hacia su manager.
- Querida has estado fantástica. Una divinidad dentro y fuera de la pasarela.- Contestó Margarita con un doble sentido que a Agatha Klein no le gusto nada..- Veras. Nos vamos todos de campo country. Mañana a las seis de la mañana debemos estar en casa de Rita P. Ya está todo preparado. Bueno me queda comprar el kit de supervivencia y esas cosillas. Pero ya todas han dado el si.
- ¿Mary Joe también quiere ir al campo?.- Pregunto extrañada Agatha.
- Uy. Si está encantada. Ha dicho: así descansa mi amorcito de tanto fotógrafo ingrato. Boris.- Dirigió su mirada hacia el representante.- Iremos en tu limusina Hummer. Será mejor ir todas juntas para entonar cancioncillas y esas cosas que hace la gente cuando va de excursión.
- Pues la verdad que me apetece.- Contestó Boris.- Aire fresco. Hace tiempo que no voy a la naturaleza así como unos treinta años, ya es hora ¿No?.
Agatha Klein tuvo un pequeño mareo. Se llevó las manos a los ojos intentando borrar una visión.
- ¿Ya estamos con la mala alimentación u o anorexia?. No se como lo hacéis pero todas termináis igual. ¿Cómo consientes esto Boris?.- Dijo Margarita preocupa y recriminando a Boris no cuidar de su estrella principal como una princesa.
- No es eso.- Contestó Agatha con la cara tremendamente pálida. Ha sido una visión. Hacia tanto tiempo que no me ocurría después de salir del convento que me ha sorprendido un poco.
- !Cielo santo una visión?. ¿Ya estamos con el vicio Agatha?.- Recrimino Margarita.
Agatha se sentó lentamente en una silla de director con el nombre impreso de Max Factor a la espalda.
- No se trata de vicio so puerca.- Contestó Agatha molesta.- Ha sido horrorosa. Una señora vestida de negro con velo me miraba sonriendo con maldad. Tenia la sensación de que esa mujer quería hacerme daño.
- No te preocupes.- Trató de tranquilizar Boris Porquícia a su Top Model.- Seguro que es el cansancio.
- Era tan real que casi he podido oler el perfume de esa extraña mujer.- Contesto Agatha levantando la mirada hacia sus dos compañeros.- Olia a Pachuli.


¿KIT DE SUPERVIVENCIA QUE NO SON DE DISEÑADORES?
 
- ¿Y dice usted que esto es lo mejor en kit de supervivencia?. ¿Pero no son de Prada ni de Versace?, !ni siquiera de Pertegaz¡.
- Señora es lo mejor que tenemos en la casa. Son de la marca Supervive MP3000.- Contestó el vendedor un tanto extrañado porque alguien pensara que Prada iba a sacar una tienda de campaña de diseño era raro solo pensarlo.
- Está bien. Me llevo siete de estos equipos.
- ¿Siete?. Sin duda una gran expedición. ¿Donde van señora?, ¿al Himalaya?.- Preguntó el dependiente interesado en aquella expedición. Si alguien se llevaba siete kit Supervive MP3000 sería para una gran expedicion.
- Es para pasar unos días en el campo com las amigas. ¿Cómo pretende que vayamos al Himalaya si ni siquiera se lo que es eso?. ¿Es tal vez un hotel en Malibú?. Porque si es en Malibú he estado solo nueve veces y no lo conozco muy bien. Suelo tostarme al sol  descansar en el hotel. No he visto esa ciudad para nada.
- No señora. Una Expedición es como, como una gran aventura para descubrir mundos nuevos.
- Ah pues si es en ese caso es en toda regla un pedazo de expedición.
El dependiente notó algo raro en aquella despampanante señora. Algo sin duda raro. No hizo más preguntas y preparó los siete kit´s de supervivencia.
- Dentro de una hora vendrá a recoger el pedido una colombiana acompañada de un chofer marroquí. No se asuste son mis asistentes.- Contestó Margarita cuando estaba pagando con la master card.
- No se preocupe señora. Estarán listo para una hora.- Contesto el dependiente pensando que aquella señora además de ser una lerda redomada era una hija de puta xenófoba.

Continuara......


sábado, 25 de mayo de 2013

EL EXORCISMO DE MARY JOE. Parte 3. "APOCALIPSIS MON AMOUR"

CHARLAS ESPIRITUALES DE LA HERMANAS DEL CONVENTO DE NUESTRA SEÑORA MARÍA AUXILIADORA DEL PECADOR TEMEROSO DE DIOS.
Las hermanas del convento andaban un poco revolucionadas. Los ingresos que había proporcionado esa semana Sor Agatha las había sacado de la quiebra. Podrían resistir unos meses más pero todas ellas veían palpablemente el empeoramiento de Sor Agatha. La joven se encontraba como perdida. Apenas hablaba con sus compañeras y se pasaba todo el tiempo encerrada en su celda. 
Sor Magdalena la pastelera oficial afirmaba que al entrar a la celda de la joven olia a santidad y a Jack´s Daniels.
- ¿Jacks Daniel´s?.- Pregunto Sor Angustias.- Pero si eso es una colonia de hombre y aquí no entra nada más que el Padre Raimundo para confesarnos a todas.- Preguntó incrédula.
- Calla, que no sabes nada de la vida. Es whishey. Sor Agatha bebe para olvidar el suplicio que le a mandado el señor. Algunas veces pienso por ese calvario que debe pasar cada vez que va a la penitenciaria.- Pensó Sor Magdalena sin querer pronunciar en realidad lo que había dicho.
- Debe de ser terrible. Violada por proscritos enfermos sexuales. Y ese olor a hombre que te penetra hasta las entrañas debe de ser el olor del macho cabrio de Satanás. No sé lo que tiene pero te hace sentir cosquillas en el cuerpo.- Confeso Sor Angustias.- El padre Raimundo tiene ese peculiar olor pero el es siervo del señor y no pecador.
- Debería acabar todo.- Contesto Sor Piedad.
- ¿A que te refieres?.- Pregunto Sor Mila la tesorera del convento.
- Sor Agatha debería pasar a mejor vida. Solo está en ella para sufrir y cada vez es peor.- Contesto Sor Piedad tirando la colilla de porro y luego enterrándola debajo de un rosal seco.
- ¿Eso que es, tabaco?.- Preguntó Sor Angustias la más ingenua de todas.- Pues huele muy raro, huelo como...
- A mariguana.- Contestaron todas al mismo tiempo.
- Mujer es un porrillo de nada, me relaja y me abre el apetito. Con estos tiempos de incertidumbre estoy de los nervios y pierdo peso constantemente. El porro me abre el apetito.- Contesto Sor Piedad.
- Aveces me desconcertáis.- Contesto la tesorera del convento Sor Mila.- Parecéis monjas pero solo por las habitos. ¿Qué formas son esas de llevar una espiritualidad que te eleve a los confines del poder del corazón de Cristo?.
- Hermana Mila. Ve aquellas plantas verdes tan hermosas y relucientes.- Dijo Sor Magdalena señalado unas plantas verdes, altas y bien cuidadas que se encontraban al fondo, casi escondidas de la vista.- Bien pues eso es Mariguana. ¿Y sabe a quien pertecene y las cuida con mimo?.
-. Supongo que la viciosa de Sor Piedad.- Confeso la hermana tesorera.
- Pues se equivoca. Son de la hermana superiora Alfonsina. Y además, ¿Sabe que toma ansioliticos?. Esa paz interior que lleva todo el santo día no es normal con el cuadro que tenemos. Una vez la pude ver como sacaba de su cajón del escritorio del despacho unas pastillas. A los pocos días mientras ella estaba en maitines me escapé y con la paleta de rellenar las Delicias de Santa Mónica abrí el cajón y me tome una. No sabe usted que paz encuentra. Dios existe hasta en los medicamentos hermana, de eso puede estar usted segura.- Miro fijamente a sor Mila quien no daba crédito a lo que estaba escuchando.
- Si.- Pronuncio a secas sor Margarita.- La joven hermana Agatha deberia pasar a mejor vida. ¿Y si se la arrebatamos nosotras?.
- ¿El Whiskey?.- Pregunto extrañada Sor Piedad a la que ya le estaba haciendo efecto el porro.
- La vida so burra.- Contesto Magdalena.
- Estáis locas y poseídas por el vicio. El poder del maligno a entrado en este convento. Sois lo peor. Pensar en quitarle la vida a una de nuestras compañeras espirituales.- Comento Sor Mila casi recriminando y en voz seca y potente a el resto de allí presentes.- Soy lo peor. Despreciables.
- No es asesinato. Es alivio. Dejaría de sufrir. Piense si usted tuviese que ir todas las semanas a ser penetrada por enfermos sexuales. Piénselo Sor Mila y luego digame si nuestra opción de alivio no la pediría usted a gritos al poco tiempo.
- Yo....violada....hombres......- Sor Mila perdió toda convicción e incluso durante un segundo vio bien la posibilidad de hacer descansar por siempre a la joven Santa.
- Digáis lo que digáis es un pensamiento atroz. Es asesinato.- contesto al borde de soltar unas lágrimas Sor Adriana que no se había pronunciado hasta ahora.- Es Asesinato puro y duro. Iríamos a la cárcel o peor aún directas al infierno. ¿Y además como lo haríamos?.
- Tengo un revolver.- Contesto Sor Magdalena retirándose de la conversión dirigiendo sus pasos hacia la cocina.

BUSCANDO DESESPERADAMENTE UNA CONFESIÓN.
A Sor Mila le había afectado muchísimo las conversaciones mantenidas como aves de rapiña en el claustro con su hermanas compañeras. Su conciencia no estaba tranquila y eso era lo peor para una persona que entrega su alma a la espiritualidad de Dios nuestro señor. Sor Mila acudió a la celda de la joven Agatha tratando de consolar los males que a afligían.
Entró despacio sin hacer ruido en la habitación la cual se hallaba en penumbras a pesar del día soleado de invierno. Trato de no molestar a Sor Agatha cuando se sentó a los pies de la cama. La observaba como si fuese un cervatillo indefenso, una paloma mensajera con un infierno interior.
Sor Agatha abrió despacio los ojos. El whiskey que había tomado la noche anterior le producía una terrible jaqueca.
- Madre Mila. ¿Que hace usted aquí?.- Pregunto Sor Agatha.- No he pedido ayuda. Me encuentro mejor.- Contestó la joven llevándose las manos a la cabeza. El dolor era insoportable, la resaca le había dejado la boca seca y con muchas ganas de beber agua para hidratarse.
- ¿Hace usted el favor de acercare el agua Sor Mila?. Por favor.
La tesorera del convento le acercó una jarra de agua fría la cual bebió la joven hasta el final casi atragantandose de deseo de la misma.
- ¿Qué es lo que te ocurre?. ¿Por qué te encuentras enferma?.- Pregunto compasiva y cariñosa.
- Hermana estoy cada vez con menos fuerzas. No sé lo que me ocurre en realidad. Las visitas a la Penitenciaria cada vez se me hacen mas horrorosas.- Sor Agatha dejó la jarra de agua sobre una pequeña y desvencijada mesita.- Odio acudir a esos encuentros sexuales donde convierto a los hombres en impotentes, donde los castro y borro de su cabeza el apetito sexual para siempre.
- Pero hija. Son Depredadores sexuales. Criminales que han violado a niñas. !Te imaginas¡. No son personas dignas del reino de los cielos, su condena la encuentran contigo antes que en el infierno.- Contestó Sor Mila subiendo sus pequeñas gafas redondas para poder acentuar lo que acababa de decir. 
- Aún así no lo hago como si se tratase de la salvación de un alma, sino como la condena de la misma. Castrados de un placer que la naturaleza y Dios les concedió por una aberración como yo.
- Tu no eres ninguna aberración. Eres una Santa que solo falta la beatifiacion del Santo Padre. Eres un ángel que nos mando el convento de María Santísima "Budapesteña" como un regalo divino.
- Sabe perfectamente hermana que viene aquí porque allí comencé a sentirme mal como me estoy sintiendo ahora, sin fuerzas para nada, desidiosa, apática, sin convicción del espiritud y sin encontrar el amor de Dios Padre todo misericordioso.
- ¿Que sientes cuando te llega la inspiración divina por llamarlo de alguna manera?.- preguntó Sor Mila.
- Siento que me arde el cuerpo, la entre pierna. Siento deseos de hombre. Siento deseos de Jesús entrando en mí. Que su amor fluya por mis venas. Es JesuCristo quien se apodera de mi deseo y lo hace elevar hacia el éxtasis sexual.- contesto Sor Agatha levantandose de la cama, estaba comepletamente desnuda.
- Querida niña. Ese es el don divino que te ha regalado nuestro Dios Padre. No debes sentir vergüenza alguna. Son designios del señor y hay que obedecer los designios fielmente.
Sor Mila se retiró de la celda de la joven Santa con la misma impotencia con la que había entrado. Aunque ahora sabia mejor que es lo que le ocurría en cierto modo. Sin duda el don que había sido recibido era difícil de llevar y no dudaba en el sufrimiento de Sor Agatha. Llevó sus pasos hasta su pequeño despacho, abrió el libro de contabilidad. No había forma de hacer nada, de liberar a Sor Agatha. La joven era la que mantenía todo el convento con sus ingresos de la penitenciaria. Esta semana Don Enrique Bachiller les pagaría Diez mil euros pues eran el doble de hombres sedientos de deseo carnal prisioneros de sus ansias más pecaminosas, cerdos diría ella.
Aquella noche Sor Agatha recibió el don divino que se le había otorgado, pero esta vez no fue Jesús quien se lo otorgó si no sus dedos de las manos frotando su entre pierna hasta alcanzar el éxtasis.     

CONSULTA CON EL PSIQUIATRA. ÚLTIMA OPORTUNIDAD.        
- !Ni hablar del panorama¡. Te acompañamos. ¿Cómo vas a ir sola?. Nada, nada, si no es molestia. Íbamos a ir a un Fotocol de Bacardi pero ante todo está la amistad y la salud de la hija de una buena amiga.- Dijo La Duquesa Del Pepinillo Siempre Tienso Martinez De Espumosa Batida, de los Batida de toda la vida.
- Bueno si se empeñan. Yo sola puedo perfectamente. No quiero que piensen que soy una mala madre solo porque una vez matricule a Mary Joe en un colegio privado de monjas en Rusia durante nueve meses sin contacto con el exterior.- Contesto Rita P asegurándose que ella ante todo era madre.
La consulta de psiquiatra era lujosa. La recepción parecía una habitación del museo Moman de New York.
- !Vaya chica¡. No reparas en gastos cuando se trata de las enfermedades de tu hija.- Contesté, pues yo también las acompañaba ya que mi abuela la Duquesa me había llamado y obligado a asistir a la reunión medica.
- Macarena cariño. Rita P lo está pasando fatal. Recuerda cuando te sacó de aquel apuro ante la prensa rosa cuando te pillaron con el Conde Tequio  en el parque metiéndose mano.
- Si eso es cierto. Ella al estar recién divorciada quiso venganza para que su marido pudiera ver que ella aún era una mujer arrebatadora.
La recepcionista, una mujer de una edad que ninguna de nosotras pudimos adivinar, nos miro bajandose las gafas estilo Givenchy de imitación doradas. Su ropa recordaba los años setenta, su pelo, un moño muy a los setenta miraba tieso hacia el techo. Observo el ordenador. Tecleo hábilmente.:
- Usted debe de ser la Señorita Rita Petuny. Y esta chica tan guapa Mary Joe Peterson Petuny. El doctor esta dispuesto a recibirlas, siempre damos cita quince minutos de antelación para que los pacientes no se encuentra en la sala. En eso somos muy estrictos. La disciplina es algo bueno.- Comento colocando todo correctamente en su sitio, bolígrafos, folios, agenda, ect todo recto sobre su mesa de despacho.- Si, disciplina ante todo. Pueden pasar.
De repente la puerta de la consulta se abrió y entró Boris Porquicia con Margarita Rotenbereger Destradivarius De Todos los Santos.
- ¿Como osas no avisarme para que te acompañe?.- Pregunto Margarita lanzando su inmensa pamela a rayas verde oscuro y negro sobre la percha de la salita de espera.
- Si no hace falta.- Contesto Rita P un poco hasta el "coño". Sus amigas se enterarían de todos los problemas domésticos. Aunque había una posibilidad. Quizás el doctor no dejase entrar a nadie, tan solo a la paciente, ¿eso era lo normal no?.
La puerta de la consulta del doctor se abrió lentamente. Tras ella apareció el psiquiatra Hannibal Tecter, con su bata impecablemente planchada. Su pelo engominado hacia tras y esa mirada tan profunda que parecía desnudarte con ella.
- Pasen señoras y....señores.- Los puntos suspensivos los dejo caer por Boris Porquicia que había aparecido a la consulta con un traje chaqueta color naranja butano con camisa de seda morada y pañuelo a rayas negras y naranjas.
El doctor nos invitó a todas a tomar asiento en unos inmensos sofás preciosos del diseñador Harry Bertoia, la Duquesa prefirió sentarse sobre una silla estilo "barcelona" de color negro.
- Doctor, ¿es necesario que estemos todos aquí?.- Preguntó Rita P un poco incómoda.
- Los misterios de la mente son siempre idénticos los unos de los otros. No hay que sentir vergüenza ante lo que te sucede y si la paciente acepta no veo el porque no pueden estar aquí. Supongo que sus mejores amistades  solo se preocupan mucho por usted y su hija.
- Muchíiiiisimo.- contesto Margarita Rotenberger.
- Por mi.- Contestó Mary Joe mirando al suelo con una sonrisa. Las amistades de mamá se enterarían de todo. Sonrió levemente de felicidad.
- Bien Mary Joe. Te hemos sometido a toda clase de test psicológicos. Has asistido a más de diez psiquiatras, doce psicólogos, cinco neurólogos y diversas pruebas de sangre para analizar el nivel de serotonina. Y nada de nada. No se puede decir que estés depresiva, que tengas algún tipo de trastorno ni obsesión y ni hablar de ezquizofrenia.- Contesto el Doctor mirando a Rita P.
- Su hija es una adolescente de padres divorciados y algunas veces se comportan de un modo digamos que poco adecuado.- Por cierto Mary Joe. ¿Cómo tienes el hígado?. ¿Has tenido alguna enfermedad grave en la sangre u algún órgano?.
- No. Nada.- Contestó Mary Joe.
- Pero vamos a ver señor Hannibal.- contesto Rita P tratando de centrar la situación.- Yo misma he visto cosas sobre mi hija que asombrarian a cualquiera. He visto comportamientos "perturbadores", "siniestros", "extraños" e incluso sucesos de telequinesis. ¿Cómo es posible que no le suceda nada, ni una mísera depresión?. Yo misma todo Prozac para aliviar las dificultades de la vida.
- Si, de eso doy fé. Lo toma con Ginebra.- Contesto Mary Joe.
- !Lo ve¡, !Lo ve¡.- Es de un impertinente atroz y se porta fatal conmigo como si yo hubiera tenido la culpa de que su padre nos dejara por una niñata rubia de tetas operadas.
- Insisto. Pueden acudir a más expertos en la materia pero creanme todos les dirán lo mismo. Mary Joe no está enferma mental. ¿Me has dicho que del hígado bien no?.
-Si, sano como una patata.- Contesto Mary Joe.
El Doctor sonrió levemente casi inapreciable.
- La niña es que es muy rebelde.- Comento Margarita Rotenberger.- Es una jovenzuela que lo tiene todo y a su padre de su favor. Martiriza a la madre como todas hicimos en su día y ya está. Yo veo el diagnostico del doctor Hannibal muy correcto. ¿A cuantos médicos has acudido ya Rita P?.
- Si eso es cierto a muchos y ninguno dijo nada. Ninguno se atrevió a definir la ostilidad de la niña con un trastorno de personalidad o depresión.- Contesto Rita P asimilando que su hija simplemente era una cabrona redomada con ella.- ¿Y podría recetarle Rovotril para que se le vaya de la cabeza esas tonterías?.- Pregunto la madre por tal de no sufrir las rabietas de su hija.
- No es necesario. Solo deje que pase el tiempo. Por cierto Mary Joe. ¿Bebes Alcohol?.
- No.
- Entonces el hígado estupendo verdad.
- !Pero qué manía con el hígado oye¡.- Exclame desde el sofá que por muy de diseñador la conversación lo llevaba a ser incomodo.
- Pues nada. Si todo está bien es mejor así no cree.- Dijo Rita P resignada.- Muchas gracias por todo Doctor Hannibal Tecter ha sido usted muy amable y profesional, sé que es el mejor de todos por eso era nuestra última oportunidad.
- De nada.- Contestó el Doctor.

Salimos todas del consultorio del doctor. Nos despedimos de la secretaria setentera y comentamos lo sucedido.
- ¿Os habéis fija en la obsesión del Doctor Hannibal Tecter por el hígado de Mary Joe?.- Pregunte extrañada.
- Eso digo yo. ¿Qué tendrá que ver el hígado con la "Parametafísica mental del ser humano"?.- Contesto Margarita Rotenberger.
- Es igual. Ya nada importa.- Contesto Rita P.- Yo iba a tirarle los tejos pues se ve que debe tener una fortuna, nada más ver los muebles de diseño y ese bolígrafo de oro macizo. Pero ya da igual, nunca volveremos a verlo, por muy raro que haya sido tanto comentario sobre el hígado de mi hija y la rápida explicación del estado espiritual de Mary.   

DE VUELTA AL "CORRAL DEL VICIO" PENITENCIARIA. DON ENRIQUE MARAVILLADO CON SOR AGATHA.
Sor Aghata se encontraba en la habitación reformada de la penitenciaria para delincuentes sexuales "El Corral Del Vicio". Una vez más dispuesta a entregar el Don divino que Dios le había otorgado. Cada vez se le hacía más insoportable. Sentía angustia e incluso asco.
Don Enrique Bachiller director del centro le había preparado para esa semana el doble de presos para ser rehabilitados. Sor Agatha no sabía muy bien si podría aguantar tantas horas con las piernas abiertas y sintiendo desde el mismo instante de entrar en la habitación reformada hasta el último momento ese tirón espiritual del pecho que le recorría todo el cuerpo hasta llegar a sus partes más intimas, era completamente agotador.
Ese día don Enrique esta de un especial buen humor. Hacía tiempo que contemplaba la idea de acostarse con la bellisima Sor Agatha pero temeroso de quedar impotente las ganas se desacian en masturbaciones en el baño.
Esta vez el primero en entrar y para asombro de Sor Agatha fue el director Don Enrique.
- Hola querida niña. ¿Como te encuentras hoy?.- Para Don Enrique aquella chica era el éxtasis sexual, el apocalipsis del hombre y la mujer, la divinidad hecha pecado y la imaginaba desnuda como estaba en aquellos instantes, bajo un manto de encaje negro como los que llevaba su abuela a misa los domingos.
 - Bien gracias.- Contestó Sor Agatha desnuda sobre la cama con dosel blanco y sábanas blancas en posición del misionero.
(Es tan maravilloso, pensó don Enrique mirando el pubis.)
- Sor Agatha,.- Confesó Don Enrique que se inclino sobre la joven deseoso de poseerla y temeroso a la vez de quedar impotente.- He pensado que si usted quisiera hacer el favor de dejarme penetrarla. Yo la amo Sor Agatha. La amo desde el primer día que piso este centro. 
Sor Agatha lo miró desconcertada.
- Si lo hace se quedará impotente para el resto de sus días. Yo solo amo a Jesús dios Padre Nuestro.
- Si, pero había pensado que si su vagina es la que deja impotente al hombre. Quizás tu trasero no lo sea.- Y en un acto casi violento de pasión sexual tomó a Sor agatha de las caderas y le dio la vuelta penetrandola por el ano.
- !Asiii mi niña¡, !Asiiiii¡, !Asiiiii qué estrechito¡, !qué culito¡.- Gemia Don Enrique sudando por el esfuerzo, la barriga le pesaba.
Sor agatha apretaba los dientes contra la almohada y las lágrimas brotaron por primera vez desde hacia mucho, mucho tiempo.
Esa noche como de costumbre sor Agatha tomó una cantidad de whiskey un poco mayor, la botella completa, y durmió soñando en la barriga asquerosa del director y en su pene minusculo que la había taladrado dolorosamente. Se durmió co la firme convicción de que jamás volveria a estar con un hombre. Decidió que su Don divino (ella comenzaba a pensar que no lo era), jamás seria utilizado nunca más.

LA LEVITACIÓN DE MARY JOE.
Esa noche Rita P había sobre pasado sus dosis nocturnas de chinchon y benzodiacepinas. Era hora de acostarse, por fin el día llegaba a su fin. Subió las escaleras lentamente como en un sueño seguramente por los efectos de chinchon. Llego a la altura de la habitación de Mary Joe, la puerta no estaba completamente cerrada, una pequeña abertura por la cual Rita P pudo ver cómo Mary Joe en su cama se retorcía e incluso levitaba !!!. Tomó s Iphone y grabo la terrible escena. Sin duda su hija estaba poseida por el maligno. No sabia muy bien porque pero en ese instante se cago en la madre que pario al padre de Mary Joe.

- Lo estais viendo propiamente en la grabacion con el Iphone, no estoy loca.- Dijo Rita P haciendo temblar la taza de te al llevarsela a la boca.
- Ainss por favor yo o veo que Mary Joe esté levitando !!.- Exclamo Margarita Rotenberger.
- Dejame ver el video.-Dije extendiendo la mano hacia el Iphone. No podía creer que Mary Joe levitase y menos aún que Rita P supera grabar un video con el teléfono pues todas sabian de la terquedad para la tecnologia de Rita P, el microhondas la aterrorizaba.
En el video se podia ver cómo Mary Joe se retorcia sensualmente sobre su cama. Gemia dulcemente y con la lengua se lubricaba los labios.
- Pero !!!.- Exclamé casi sonriendo.- Rita P tu hija se está masturbando !!!!
- Y una mierda.- Contestó Rita P.- Y la levitación?
- Querida tu nunca al masturbarte con tus juguetes que guardas en la mesita de noche, no has sentido como si levitases.- Contesto tranquilamente Boris Porquicia zampandose unas cuantas pastas y un é caliente.
- ¿Yo?. ¿Masturbarme?.- Dijo Rita P como si lo que acababa de decir Boris fuese una tremenda falacia.
- Querida, yo también tengo Iphone y la última vez que estuvimos en  Paris de Shoping, en la habitación del hotel estabas bajo los efectos de chinchon y no cerrastes bien la puerta de la suite. Yo preocupado por los gemidos que salian de tu habitación me levante y fui hacia ella. Llevaba el Iphone en as manos pues esperaba inmediatamente la llamada de mi novio que por aquel entonces era Faustino Olivares el periodista del corazón, y pude grabar como te zampabas un pedazo de consolador color negro de la magnitud de un boing. Así que guapa, aquí todas putas o todas monjas.
- Eso es !!.- Exclamo Margarita Rotenberger DeStradivarius.- La única solución posible es llevar a Mary Joe ante la presencia de Sor Agatha. 
- ¿Que quieres conseguir con eso?.- Pregunto mi abuela La Duquesa del Pepinillo Siempre Tieso Martinez De Espumosa Batida.
- Pues está claro. Segun el mejor psiquiatra de Europa e doctor Hannibal Tecter y el mogollon de pruebas del mogollon de médicos no han sacado nada en concreto. A Mary Joe está claro que algo extraño le ocurre y que Satanás está detrás de todo ello. Yo digo que llevemos a Mary Joe ante la presencia de Sor Agatha, sin duda esa chica tiene algún tipo de don divino. Ella es la clave. No me lo pregunteis el porqué, pero tengo como un palpito aquí e el pecho.
- ¿No será que te oprime el ultimo retoque de pechos que te has hecho?.- Pregunté totalmente exceptica ante la estrafalaria idea de Margarita.
- Anda ya mujer !!!. Que no, que el palpito me lega desde dentro del alma. Muy profundamente.
Todos en el saloncito se miraron. Estaba claro que tanto si Mary Joe en la gabración que hizo su madre era una simple masturbación o una levitación demoniaca, algo había que hacer. Todas sabian las estupidas ideas de Margarita tenia, las sabian de sobra, pero ellas en aquel instante todas sintieron ese mismo palpito, incluso Rita P.
- Si.- Dijo Rita P levantandose del sillon Luis XV.- Apoyo la idea de Margarita. No me queda otra opción que un exorcismo.- Bajo la cabeza lentamente, cerró las manos en postura de recato y se persigno.- Que Dios nos ayude a vencer a la maldad.

APOCALIPSIS MON AMOUR !
- No comprendo muy bien que es esactamente lo que me está proponiendo.- Contesto la madre superiora Sor Alfonsina a través del telefono sentada en su despacho a las dos de la madruga.
- Sor Agatha es la única que puede ayudar a mi hija. Créame, sentimos el palpito, todas. Es la única solución, ella la exorcisará y alejará al maligno de Mary Joe.
- Pero mire usted. Sor Agatha no puede realzar exorcismos. Esta completamente prohibido por el Vaticano. Si llegaran a enterarse no escomulgarian a todas las hermanas del convento.
- Estamos dispuestas a.......realizar un pequeño......donativo.- Contestó Rita P.
- ¿Como de pequeño?.- Preguntó Sor Alfonsina.
- Veinte mil.
- ¿Euros?
- Pues claro, que van a ser veinte mil zapatos de Prada !!!.- Rita P penso que esa señora madre superiora o abadesa o lo que fuera era un poco torpe.
- Venga inmediatamente. La esperamos.- Contestó La madre superiora Sor Alfonsina pensando que con ese dinero podría restaurar los frescos de la iglesia que tan estropeados estaban.
Rita P y todas sus amigas junto a Boris Porquicia que conducia el Hammer color rosa fucsia, recorrian el camino hacia el convento. Eran las dos y media de la madrugada. Las chicas iban vestidas como si de una recepción se tratase. Pamelas, guantes, abrigos de pieles varias, bolsos diversas marcas, alla ellas con sus gustos. Margarita incluso siendo plena noche no renuncio a unas buenas gafas de sol de Valentino decia que le daba cierta intriga. Mary Joe las acompañaba medio dormida de pura pereza esperando una nueva estupidez de su madre por salvarla de (no sabia esactamente que).
Las recibieron en la puerta trasera del convento. Todo muy en secreto las llevaron a la parte de los dormitorios de las monjas, un pasillo largo y ancho de muros de piedra, hacía un frio espantoso y comenzó a llover como si nunca lo hubiera hecho. 
La luz del pasillo era apenas inexistente. La Madre superiora les dijo a las visitantes tan "astractas" que Sor Agatha había accedido a realizar lo que estuviera en sus manos para ayudar por primera vez sin necesidad de utilizar lo que para ella era su "terrible Don" del cual había jurado no volver a utilizarlo bao ningun concepto, así que la madre superiora se vio en la necesidad de aceptar aquella pequeña locura por no llamarla estupidez de aquellas excentricas millonarias, pues Sor Agatha no volveria jamás a la penitenciaria "El Corral Del Vicio" y el convento no solo podria sobre vivir a base de la confección de dulces, por muy azucarados y deliciosos que fueran.
Frente a la celda de Sor Agatha las hermanas acendosas habian preparado sillones para recibir a las extrañas y locas invitadas, así como un pequeño "tente en pié" a base de anis y dulces de Santa Mónica rellenos de una deliciosa crema.
- Ustedes esperaran aquí mientras Sor Agatha y Mar Joe se van conociendo.- Contesto la madre superiora Sor Alfonsina.
- Maravilloso !.- Contesto Margarita Rotenberger.- Solo que hace un pelin de frio, pero el anis nos hará entrar en calor.- Cuando lo dijo ya llevaba dos copas.
Mary Joe abrió la puerta de la celda de Sor Agatha lentamente. La habitaci´n estaba casi en penumbra, hacia frio, un frio seco. Al final de la habitación se encontraba sentada Sor Agatha la cual al ver a la joven se levantó inmediatamente.
- Buenas noches. Mi nombre es Sor Agatha y tu debes de ser Mary Joe.
- Si señora.
- Por favor no me llames señora. Llámame simplemente Agatha.
- Ok.- Contesto secamente Mary Joe.
- Me han informado de lo que te sucede y de que creen que estas poseida por el maligno.
- Eso es lo que dice mi madre.- Contesto Mary Joe levantando las manos como diciendo ( a mi no me mires).
- Bien querida. ¿Puedes sentarte en la cama un momento?.
Mary Joe se dejó caer sobre la cama, estaba dura como una piedra.
- Ahora rezaré en silencio y trataré de hacer a florecer ese ser  maligno que dice tienes dentro.
- Ok.- Contesto nuevamente Mary Joe.
Sor Agatha miraba a la joven chica tendida sobre la cama. Sus ojos grandes y azules, sus labios carnosos, su tez pálida y ese pelo tan hermoso y sedoso color negro. Era una belleza. Los pechos de la joven eran turgentes, pechos llenos de deseo. Su cuerpo era escultural debajo de esas prendas todas tan negras y ese maquillaje tan acentuado, si eso, seria un verdadero Ängel.
Mary Joe miraba a Sor Agatha. Era una Joven poco mayor que ella era tan guapa que si no fuese por la situación, allí mismo le haria el amor.
- Parece ser que no sucede nada.- comento Sor Agatha. No creo que esto sea cosa de Satanás. Yo creo que es cosa de chicas de hoy en día. La vida se ha vuelto tan compleja que aveces se nos atraviesa como una flecha.
- Como la flecha de cupido que me acaba de atravesar el corazón Agatha.- Contestó Mary Joe.
Las dos jovenes se miraron en silencio y poco a poco fueron uniendo sus cabezas hasta alcanzar la una de la otra sus labios.
Minutos depues se encontraban desnudas sobre aquella dura cama. Se frotaban los pechos, se lamian como si se tratasen sus cuerpos de dulces caramelos. Mientras en la sala de espera situada provisionalmente en el pasillo comentaban que ya había empezado el exorcismo por los gemidos de agonia.
- La pobre.- Dijo mi abuela La Duquesa Del Pepinillo.
- Dios mio, ayuda a mi hija, te lo pido desde lo as profundo de mi corazón.- Comentó Rita P despues de haberse zampados nas cuantas copas de anis a palo seco.
- Sabes una cosa Macarena.- Se dirigio a mi Margarita Rotenberger.- El otro día Maria Teresa Bosques me recomendo una novela que decía ser lo más "In" entre la alta sociedad y que toda dama que se prestase deberia de leerla. La Divina Comedia de un tal Dante. Te puedes creen que yo incahuta acudi rauda porque tu ya sabes que soy muy de comedia y resulta que no es una comedia !!!! Macarena, no era una comedia !!. Es una cosa muy rara sobre el infierno y el cielo y un tal Dante que esta loco de amor y sufre muchísimo el pobre. Pues coño que se tome Prozac como hacemos todas. Estos escritores nuevos de hoy en día!!!.
Comprenderan que algunas veces cuando hablas con Margarita te entra una necesidad espantosa de abofetearla.
Los gemidos continuaban cada vez mas intensos y salvajes. La chicas fuera rezaban el padre nuestro y el ave maría. Como Margarita no era muy de misa ella entonaba la canción de David Bisbal..."Ave María, cuando seras mia".
Mientras en la celda de Sor Agatha las dos chicas disfrutaban de sexo salvaje, de un deseo contenido desde hacía mucho tiempo. Para un la confrmación de su orientación sexual, para la otra un descubrimiento de que Jesús y el amor estaba en todas partes y que podía amar a cualquier semejante a corazón abierto.
Sor Agatha besaba apasionadamente a Mary Joe. Esta a su vez comenzó a manifestar espasmos y a Sor Agatha no le parecieron de placer. Cuando quiso darse cuenta Mary Joe estaba Levitando sobre la cama y sus ojos eran completamente blancos. Hablaba en un dialecto extraño, una mezcla de Latin e Italiano. El crucifijo de la celda de Sor Agatha salió disparado hacia la puerta. La silla, la mesita, todo mueble se levanto unos palmos del suelo. En un intento de desesperación y muy asustada Sor Agatha pensó en utilizar su "Don", así que acercó su vulva a los labios de Mary Joe y dijo.
- Oh Maligno. Hijo de las tieneblas. Deja en paz a esta criatura de Dios y bésame el potorro.
Mary Joe o quien estuviese dentro de ella se acercó a la bulba de Sor Agatha y la beso frenéticamente. Al instante todo cesó y un olor a rosas inpregnó toda la habitación.
 - ¿Y esos ruidos?. ¿Esos Golpes?.- Preguntó Margarita.- Satanás está tras esa puerta. Rita P qué hija más propensa a coger enfermedades tienes !!!.- Exclamó como compadeciendo a la pobre madre sufridora.
- Por Dios qué ruidos más de ultratumba, más demoníacos. Mi hija, mi pobre hija, casta, pura e inocente.- dijo Rita P animandonos a que siguiesemos rezando con fervor.
Todas lo hicimos menos Margarita que ya llevaba una botella de anisete y se puso hacer yoga con unas posturas que seguramente se había inventado la propia.
- Esto alejará al maligno.- Dijo Margarita con las piernas cruzadas y los brazos al rededor del cuello en una postura increible de realizar.
Las monjas acudieron al oir los gritos. En ese mismo instante con todas las presentes allí esperando en el corredor de piedra, la puerta se abrió.
Salieron de ella Sor Agatha y Mary Joe cojidas de la mano. Se besaron dulcemente y se fundieron en un abrazo.
- Amor mío.- Dijo Mary Joe.
- Siempre te cuidaré "mon amour" .- Contestó Sor Agatha.
Todas, incluso las monjas las que más, nos quedamos un poco sorprendidas. Nadie sabia ni supo lo que había ocurrido tras aquella celda del convento. 
Esa noche regresamos a Madrid con una ocupante más en la gran limusina. Sor Agatha se despidió del convento dejando el hábito y tomado de su pequeño armario una ropa muy usada de tiempos pasados y un sombre de lana.
Antes de salir, la madre superiora Alfonsina comentó que eso no podría ser. Que no podía marcharse así de repente. Que ella estaba designada para hacer el bien en la entre la humanidad.
- ¿Cómo?. ¿Follando presidiarios?
Sor Agatha tomo de las manos a Mary Joe y salieron del conento.
- Tu te debes a JesuCristo.- Gritó Sor Alnfonsina al borde de la histeria viendo como su fuente de ingresos desaparecía en la oscuridad de la noche, bajando el camino que la llevaba a otro lugar a otro mundo nuevo.
Mi abuela La Duquesa Del Pepinillo Siempre Tieso Martinez De Espumosa Batida, de los Batida de toda la vida se acercó a sor Alnfonsina, la tomo dulcemente del brazo, la arropó como hacen las abuelas con sus nietos más queridos, La Duquesa sabia el miedo que tenia Sor Alfonsina ante el futuro que le esperaba al convento, y le dijo, despacio, cerca del oido.
- Madre superiora. Sor Agatha ya tiene su JesuCristo Personal.

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